Jornada 1

Un punto agridulce en Atenas

Imagen del partido disputado en Atenas./ EFE
Imagen del partido disputado en Atenas. / EFE

El Betis dominó la posesión, pero fue incapaz de derrotar a un Olympiacos que tuvo las mejores ocasiones y que resistió los últimos minutos con diez

JACOBO CASTRO

El Betis regresaba a la Europa League después de más de cuatro años y su vuelta no fue del todo satisfactoria. Los sevillanos empataron a cero frente a Olympiacos en el Georgios Karaiskakis en un partido vibrante, en el que pese a tener el peso del juego, y llegar más veces al área contraria, tuvieron en la figura de su portero, Joel Robles, al salvador del punto logrado, con varias paradas de mérito a remates griegos.

Pese a la abundante posesión, los de Quique Setién no encontraron la manera de acertar ante la portería de Gianniotis que, pese a recibir muchas veces a jugadores verdiblancos en su área, no tuvo que realizar ninguna intervención destacable. Únicamente en los últimos minutos, con la expulsión de Tsimikas y la entrada de Canales e Inui, el Betis agobió verdaderamente a un Olympiacos que, jaleado por su incansable afición que abarrotó el estadio, acabó dando por bueno el empate.

0 Olympiacos

Gianniotis, Elabdellaoui, Meriah, Bukovic, Tsimikas, Camara, Bouchalakis (Natcho, min. 36), Podence (Torosidis, min. 80), Fortounis, Fetfatzidis (Lazaros, min. 71) y Hassan.

0 Betis

Joel Robles, Barragán, Sidnei, Mandi, Javi García, Tello, Guardado, Joaquín (Sanabria, min. 80), Lo Celso (Inui, min. 83), Sergio León (Canales, min. 72) y Loren.

áRBITRO
Daniel Stefanski (Polonia). Expulsó por doble amarilla a Tsimikas en el minuto 75. También amonestó a Bouchalakis, Canales e Inui.
INCIDENCIAS
Partido de la primera jornada de la Europa League 2018-2019, disputado en el estadio Georgios Karaiskakis.

En el minuto 17, Loren Morón, delantero del Betis, había cometido tres faltas. Este dato resume lo que es este Betis de Setién. Una presión asfixiante al rival desde que saca el balón de su área. Una propuesta en la que existe un convencimiento total y a la que, obviamente, no se renunció en el estadio del Olympiacos. Da igual la presión del público, este Betis es así. A esa especie de acto suicida por intentar recuperar la pelota lo más rápido posible se suma la idea fija de que el camino más corto hacia el gol está reñido con no ser protagonista. Da igual cuánto y cómo le aprieten arriba, el Betis sale jugando la pelota desde atrás, la toca en zonas de riesgo, no pega un sólo pelotazo y lleva el peso del juego. El resumen de estos dos innegociables béticos acaba reljeando una fórmula muy simple: tendrás muchas ocasiones de gol y te harán muchas ocasiones de gol. Un fiel reflejo fue la primera parte en El Pireo.

La apuesta atacante verdiblanca, reflejada en la alineación colocando a Guardado de mediocentro, Tello de carrilero izquierdo, Joaquín y Lo Celso como volantes y dos delanteros como Sergio León y Loren, fue efectiva en la primera mitad. El Betis llegó con mucho peligro, capitaneado por un Lo Celso espectacular, que hasta consiguió que Bouchalakis fuese sustituído en la primera parte al haberlo vuelto loco y encontrarse al borde de al expulsión. Aún así, lo cierto esque los béticos no exigieron demasiado a Gianniotis. Los errores en el remate, la defensa griega, o la simple falta de entendimiento entre verdiblancos frustró todas y cada una de sus llegadas, de las que únicamente destacó un mano a mano de Loren que consiguió cortar milagrosamente la zaga griega cuando el andaluz estaba a punto de embocar el primero.

Pero como no podía ser de otra manera, la fórmula del método Setién, antes comentada, también se cumplió. Una vez superada la presión bética, el Olympiakos campaba a sus anchas y provocaba un duelo practicamente a muerte entre los tres centrales béticos y los delanteros griegos. Incluso a veces, no hacía falta salir de la presión. El empezinamiento de los de Setién por sacar la pelota jugada desde atrás provocó varias sustos en defensa. Cuando el reloj del árbitro señaló el minuto 45, el Betis había llegado más al área del Olympiacos, pero Joel Robles había parado también más que el portero griego, salvando a su equipo de ir perdiendo.

En el inicio de la segunda parte, los griegos redoblaron su apuesta por dar el mando del encuentro al Betis y se echaron incluso más atrás, dejando a los sevillanos cincuenta metros de campo de ataque plagado de jugadores rojiblancos dispuestos a morir por robar el balón. El peso del estadio y la falta de frescura se echaron encima del Betis, que seguía llevando el peso del encuentro pero no encontraba caminos hacia la portería de un Gianniotis que vivió muy tranquilo en la segunda mitad.

Joel salvó al Betis

Menos tranquilo estuvo Joel Robles, que tuvo que salvar a su equipo en varias ocasiones, sobre todo en un disparo de Camara que obligó al guardameta bético a hacer una brutal estirada. Y cuando peor parecía el partido para el Betis, pasó algo que le devolvió la esperanza: Tsimikas era expulsado por segunda amarilla. Contra diez y con Canales e Inui en el campo, parecía que el gol estaba al caer. Pero ni así. Los ataques del Betis se quedaron en buenas intenciones. En 'quiero y no puedo'. El 0-0 final dejó a los verdiblancos contrariados. Un punto en un estadio complicado contra un rival difícil, pero un empate en un partido completamente dominado y contra 10. Poco tiempo tienen para pensar los béticos, que este fin de semana regresan a la Liga. En cuanto a la Europa League, el tiempo dirá si el punto en El Pireo ha servido para algo.

 

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