Asamblea de la ECA

La reforma de la Champions sigue siendo impopular

Henderson, en una acción de la final de la Champions entre Liverpool y Tottenham. /Giuseppe Maffia (EP)
Henderson, en una acción de la final de la Champions entre Liverpool y Tottenham. / Giuseppe Maffia (EP)

Los clubes menos poderosos reiteran su preocupación «por el impacto de las reformas en las ligas nacionales»

COLPISA / AFPLA VALETA

Reunida en asamblea general extraordinaria el jueves y este viernes en Malta, la Asociación Europea de Clubes (ECA) defendió su polémico proyecto de reforma de la Liga de Campeones, asegurando que vendría mejor a los pequeños clubes que a los grandes, pero la idea sigue siendo muy impopular.

En la conferencia de prensa final, no fue Andrea Agnelli, presidente de la ECA y de la Juventus, quien tomó la palabra en primer lugar, sino el finlandés Aki Riihilahti, vicepresidente de la institución y representante del HJK Helsinki. Un gesto que no es casualidad, ya que en Malta el sindicato ha buscado demostrar sobre todo que su proyecto no era un regalo a los grandes clubes -que con una plaza casi asegurada jugarían más partidos y ganarían más dinero- sino una necesidad para los clubes y campeonatos de segunda y tercera fila europeos. «Lo que tenemos hoy no funciona en una gran mayoría de países», aseguró Riihilahti. «Los países y los clubes como el mío están en peligro si seguimos así. Estamos muriendo lentamente».

Ya el jueves, ante los representantes de 156 clubes procedentes de 48 países diferentes, Agnelli prometió que la reforma planeada para después de 2024 no afectaba «realmente a los grandes clubes» sino a «Europa». «Si queremos encontrar una solución válida para todos, debemos ponernos en la situación de los demás», añadió este viernes.

«Para la Juventus, el París Saint-Germain, el Barcelona o el Bayern de Múnich la cuestión del acceso a las competiciones europeas supondrá poca diferencia», explicó el dirigente italiano. A su lado, Edwin van der Sar, otro vicepresidente de la ECA y representante del Ajax de Ámsterdam, aseguró que la reforma tenía «una base mejor que la actual» fórmula.

Un torneo casi cerrado

De fondo, el proyecto presentado a principios de mayo por la UEFA, que trabaja en estrecha colaboración con la ECA, no ha sido revisado todavía. El proyecto prevé que 128 equipos participen en tres competiciones (Liga 1, Liga 2, Liga 3), un formato que desemboca en una Liga de Campeones casi cerrada y muy favorable a los equipos más potentes. Un total de 24 equipos de 32 estarían clasificados automáticamente todas las temporadas y sólo se entregarían cuatro plazas a través de los campeonatos domésticos.

«Todos los clubes han entendido que, realmente, esto no es más que el principio del proceso. No hay nada escrito en piedra y quedan muchas cosas por discutir», explicó Agnelli, confirmando que el 11 de septiembre se mantendrá en Nyon una reunión a tres bandas entre la UEFA, la ECA y las ligas europeas. «Los equipos franceses tienen preocupaciones, los finlandeses tienen otras... Cada uno ha podido expresarlas y ahora podemos avanzar», añadió.

Pero detrás del diálogo sigue habiendo un gran descontento. El miércoles, el campeonato inglés, que acaba de copar las finales de la Champions y de la Europa League, mostró de nuevo su oposición al proyecto. Y el jueves, siete clubes españoles que no eran ni Real Madrid ni Barcelona también se mostraron en desacuerdo con el plan.

Este viernes, varios dirigentes de clubes (Lazio, Schalke 04, Mónaco, Girondins de Burdeos...) expresaron otra vez sus reservas. El presidente del Burdeos, Frédéric Longuépée, desveló que estos clubes expresaron «su preocupación especialmente por el impacto de las reformas en las ligas nacionales». «Si se toman bien, puede haber una progresión económica sin daños a los campeonatos», afirmó Agnelli en rueda de prensa. Pero según una fuente cercana al caso, el dirigente italiano habría evocado el jueves la posibilidad de «reducir el número de clubes» participantes en los campeonatos nacionales como «medio de mantener su valor y su competitividad».

Van der Sar respondió este viernes a una pregunta sobre este caso. «En general, la idea es jugar más partidos europeos, es lo que piden los clubes, pequeños y grandes. Podemos ver el tamaño de los campeonatos, las copas nacionales, pero también los calendarios UEFA y FIFA», apuntó.