Atlético de Madrid

La estrategia vuelve a dar puntos al Atlético

Giménez cabeceando un córner que se convirtió en el segundo gol de los rojiblancos durante el Mónaco-Atlético de Madrid/AFP
Giménez cabeceando un córner que se convirtió en el segundo gol de los rojiblancos durante el Mónaco-Atlético de Madrid / AFP

Rotando los lanzadores y gracias a la fortaleza aérea de Giménez el Atlético recupera una de sus armas

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

 La Champions 18-19, marcada en rojo por los aficionados rojiblancos, comenzó con buen pie para el Atlético gracias a un gol aéreo en la estrategia anotado por José María Giménez, un arma de la 'era Simeone' que se había ido diluyendo con el paso de los años. La campaña pasada apenas se recuerdan goles así (uno del propio Giménez en Girona), aunque sí algunos de libre directo (como uno en Riazor sobre la bocina marcado por Thomas). En total, fueron 4 los goles de estrategia. Este año la dinámica parece haber cambiado. El 1-0 ante el Rayo llegó en un córner y ya ante el Eibar Saúl, Godín u Giménez, quizá el mejor cabeceador del equipo, rozaron el gol pero Dimitrovic evitó un tanto que llegó en el Luis II, donde Koke, Griezmann y Lemar se repartieron la responsabilidad a la hora de ejecutar las acciones a balón parado.

El joven central uruguayo es una bestia en el juego aéreo, intuitivo y que busca el gol sin importarle el número de rivales que tenga delante. Lo ha demostrado a lo largo de su carrera en partidos importantes (seis de sus siete goles con la rojiblanca han sido de cabeza) e incluso en el último Mundial. «Somos un equipo que tenemos mucha altura y tenemos que seguir dando importancia a las jugadas a balón parado», explicó Giménez, que confesó que había jugado el partido con unos calzoncillos de la selección francesa que le regaló su compañero Lucas Hernández. No sólo evita goles rivales, despejó varios balones que pudieron ser el empate, sino que marca para ganar puntos. Su golazo justo antes del descanso fue un golpe que necesitaba moralmente su equipo. «Hay muchas cosas por mejorar. Sobre todo estar más atentos cuando atacamos. Cuando tenemos la pelota, tener en el último pase más tranquilidad y no precipitarnos. Son detalles que, cuando afinemos, este equipo está para conseguir cosas importantes», señaló el defensa que ya ha marcado gol, con 23 años, en casi todos los torneos que ha jugado en su carrera: Liga, Copa del Rey, Champions, Copa América y Copa del Mundo. Suma 7 goles en la selección y los mismos en el Atlético.

Recuperar la estrategia es uno objetivos de esta campaña para Simeone, que sabe la importancia que tuvo en las campañas en las que se lograron títulos. En la 12-13 (la primera completa del Cholo), 21 de los 93 goles (22,5%) llegaron nacidos en una acción a balón parado. El año de la Liga sólo 17 goles fueron de córner (uno de ellos en la final de Lisboa es en una segunda jugada, como el decisivo de Raúl García en Valencia) mientras que el momento cumbre se vivió en la 14-15, con 25 goles de jugadas de estrategia. «La única posibilidad que tenemos los centrales de marcar son las pelotas quietas. Necesitamos volver a ser fuertes en pelota quieta. Hay que seguir trabajando en pelota quieta porque necesitamos ser el equipo que ganamos la liga con el acierto en la pelota quieta, que era como penalti para nosotros. En el tema personal estas cosas me dan confianza, pero lo más importante es que el equipo empezó la Liga de Campeones con victoria y eso no es fácil». En el seno del equipo no se olvida que el empate inicial en Roma, cuando merecieron vencer, les acabó costando muy caro por el traspiés doble ante el Qarabag. El Atlético parece decidido a mitigar errores y optimizar fortalezas. Y una clara es la estrategia.

 

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