Cuartos | Ida

Sin alardes, sin Messi, pero goleando

Leo Messi dribla a De Rossi. /Afp
Leo Messi dribla a De Rossi. / Afp

El Barça encarrila la eliminatoria con un 4-1 ante la Roma, que se anotó dos autogoles en momentos clave

JESUS BALLESTEROSBarcelona

Son otras las sensaciones en Can Barça, pero los resultados siguen llegando y tan buenos como el del duelo de ida de cuartos ante la Roma en el Camp Nou. El equipo de Valverde ha perdido la chispa de semanas atrás, pero parece no bajar el pistón en ninguna de las competiciones en las que sigue vivo. Ante la escuadra italiana, en cuartos de Champions, le bastó con un partido sin florituras, sin alardes, ni apariciones estelares de Messi. Contó con cierta dosis de fortuna en los dos primeros goles, pero fue justo vencedor en un duelo en el que ofreció bastante más que el rival.

La Roma apenas enseñó los dientes en un choque en el que al Barça se le caían los goles. Y eso que su máximo anotador no estuvo nada afortunado de cara a la meta adversaria. Logró una comodísima victoria con la justa resistencia de un equipo que debe justificar su presencia en los cuartos de final. Pero la Roma no fue rival y cayó en picado al primer revés. El gol en el último tramo de partido de Dzeko maquilla algo el resultado, pero no tiene que generar ansiedad alguna a la hinchada blaugrana.

4 Barcelona

Ter Stegen, Semedo, Piqué, Umtiti, Jordi Alba, Busquets (Paulinho, min. 66), Sergi Roberto (André Gomes, min. 83), Rakitic, Iniesta (Denis Suárez, min. 85), Messi y Luis Suárez.

1 Roma

Alisson, Bruno Peres, Manolas, Fazio, Kolarov, Pellegrini (Gonalons, min. 60), De Rossi (Defrel, min. 77), Strootman, Florenzi (El Sharaawy, min 72), Dzeko y Perotti.

goles
1-0: min. 38, De Rossi (p.p). 2-0: min. 55, Manolas (p.p). 3-0: min. 59, Piqué. 3-1: min. 80, Dzeko. 4-1: min. 86, Luis Suárez.
árbitro
Danny Makkelie (Holanda). Amonestó a Kolarov, Strootman
incidencias
Estadio Camp Nou. 90.106 espectadores. La presencia de globos amarillos obligó al colegiado a detener el encuentro durante unos segundos en la primera mitad

Bien es cierto que el primer gol del Barça llegó tras una desafortunada jugada de De Rossi, pero no es menos verdad que el conjunto de Ernesto Valverde había llegado de forma constante a la portería rival desde el inicio del choque y pese a la presión alta de la Roma.

Más información

De hecho, el plan visitante saltó por los aires con el tanto culé. Al menos, en el aspecto defensivo, porque en el ofensivo nada se supo del cuadro romano antes del descanso. Bien colocado atrás, presionaba arriba la salida del balón azulgrana, pero se desentendió de la creación ofensiva.

Necesitó ir perdiendo por 3-0 para entender que la clasificación para semifinales de la Champions exige algo más. Y antes del gol, Ter Stegen fue protagonista sacando dos claras ocasiones de la escuadra romana.

Antes de todo esto, y de que el partido estuviera totalmente controlado, el Barça, a paso lento, fue apoderándose del mismo. Cada cierto tiempo, Alisson veía rondar el peligro. Primero Messi, después Rakitic y más tarde Luis Suárez, hasta que una combinación dentro del área terminó con el gol en propia puerta de los italianos.

La carambola se repetía en el segundo tiempo para desesperación de la Roma. Un centro de Rakitic fuerte al centro de la portería de Alisson acabaría rebotando en Manolas y entrando en propia puerta para alegría de la hinchada local.

Es obvio que el Barça ha bajado en lo que ha rendimiento se refiere. No es el equipo brillante y tan resolutivo de un tiempo atrás. Justo ahora, ha perdido su chispa por mucho que siga sacando los resultados adelante y siga dependiendo de él mismo para levantar todos los títulos en los que sigue con vida.

Quizás contemporizó en exceso el conjunto catalán que dio algo de vida a la Roma con ese gol postrero. Pero lo cierto es que el equipo de Di Francesco está verde a más no poder. Cuando mejor estaba llegando a la portería de Ter Stegen, cuando al Barça le costaba armar ocasiones de peligro, cuando Messi se estrellaba una y otra vez contra su propia impotencia, otro gazapo grotesco de la zaga italiana permitió a Luis Suárez marcar el cuarto y dejar el partido y la eliminatoria sentenciada.

Reapareció como goleador el atacante charrúa en la máxima competición continental. Muchos meses después, volvía a celebrar un gol con el balón de las estrellas. Un tanto que le sirve a los suyos para afrontar con enorme tranquilidad el partido de la semana próxima.

Un duelo que debe servirle al Barça de Valverde para recuperar sensaciones de cara al tramo más decisivo del curso futbolístico. Cualquiera que vea el resultado puede caer en el engaño de pensar que el Barça borró a la Roma del verde y nada más lejos de la realidad. La máxima competición continental exigirá la mejor versión de este Barça si de levantar el título se trata.

Contenido Patrocinado

Fotos