«Ante Italia no podemos cometer ningún fallo»

Azpilicueta, durante un entrenamiento. /
Azpilicueta, durante un entrenamiento.

futbolista de la selección española

RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

César Azpilicueta es el comodín de Vicente del Bosque, ese futbolista que «tiene una cultura táctica espectacular», según afirma el propio seleccionador, y «lo puedes colocar en cualquier puesto de la defensa que siempre rinde». Jugó ante Turquía supliendo a Jordi Alba, dejó para la estadística un 'sprint' a 31 kilómetros por hora y ahora está expectante por medirse a Italia, ante la que no conoce la derrota. Estas semanas su nombre suena para el Athletic -«No es la primera vez que suena mi nombre allí» recuerda-, y para otros clubes como Barcelona o Manchester United, donde está José Mourinho, con el que fue fijo. «Estoy centrado en la Eurocopa y en el Chelsea», insiste. En el cuadro londinense coincidirá con Antonio Conte, su rival en París. «Ahora, hasta el martes, somos rivales, por lo que espero que vaya a Londres antes que yo», dice optimista.

¿Esta Eurocopa era especial para usted por su paso por Francia?

Sí, siempre he tenido un cariño especial a este país porque he estudio muchos años su idioma. Los dos años que estuve en el Olympique, estuve muy agusto y me trataron muy bien.

¿Cómo se vive el fútbol aquí?

Me tocó vivir en una ciudad donde se vive el fútbol como es Marsella, allí el equipo y el fútbol lo es todo para ellos. Sufrían y se alegraban mucho con las victorias.

Imagino que nunca pensó siendo niño en ser lateral en una España campeona de Europa.

Pues no porque cuando yo llegué a Osasuna era delantero, de hecho mis primeros partidos en Primera fueron como extremo derecha, con la inferiores también vine en esa posición hasta la sub-21 que ya era lateral.

Era capitán en las categorías inferiores. ¿Eso marca? Ahora es un fijo.

He tenido la suerte de que los entrenadores han confiado en mí, empecé muy joven y he llevado el brazalete en todas la selecciones. Era un orgullo representar a mi grupo, era un plus y el objetivo de todo jugador es llegar a la absoluta. Lo logré (ríe). Empecé en 2013, luego fui a la Confederaciones, después al Mundial, en la fase de clasificación he estado prácticamente en todo todos los partidos.... Viendo el nivel de competitividad que hay en el grupo porque el jugador español cada vez está rindiendo más. Es un orgullo seguir contando para el seleccionador.

Aunque haya tenido que jugar de todo menos de portero. ¿Ha hecho algún pinito ahí?

He pasado por todos los puestos menos ahí. En partido oficial nunca. Entrenando a veces sí que me gusta ponerme. Ahora me toca, yo me ofrezco a jugar todo lo que quiera el míster (bromea). Incluso de '9' o de portero. Ojalá que no pase.

¿Le beneficia o le puede llegar a perjudicar ser tan polivalente?

Yo lo veo como algo positivo, la verdad. A mi me gusta siempre aprender en todas las posiciones y en la selección he venido en los dos laterales, he entrenado e incluso contra Inglaterra como central. Lo veo más como una ventaja que como un perjuicio.

La derrota ante Croacia trajo recuerdos de Brasil. ¿Debéis aún recuperar el entusiasmo de la gente?

Brasil fue un palo duro, pero creo que todos aprendimos que no se puede pensar que ganaríamos el segundo Mundial consecutivo. Sólo habíamos perdido la final de la Confederaciones contra Brasil.. Llegas y te pegas de morros, la afición sí que creo se llevó un poco la decepción y parecía que recuperaba los fantasmas de años atrás. En este torneo hemos jugado bien y ganando los primeros partidos. En Burdeos estuvimos bien, pero el gol de Croacia justo antes del descanso nos hizo daño. Y después controlamos también, menos un tramo en que nos colgaron balones , pero en ningún caso se puede decir que perdiéramos el control. Pero claro, en una contra, te matan.

¿Cómo cayó que se repitiese equipo?

Los 23 queremos jugar. El míster decidió que tenía que repetir el equipo. Todo el mundo lo aceptó. Claro que si preguntas a cualquiera de los otros doce que no jugamos, todos querían haberlo hecho. Al final juegan once, y el resto estamos entrenando a tope y apoyando al equipo. Tenemos una grandísima selección en la que hay mucha competencia y debemos estar unidos. Hay siempre tres cambios y en cualquier momento nos puede llegar la oportunidad. No hay que darle más vueltas. Igual si hubiera cambiado a todos los jugadores y pierde se hubiese dicho que por qué se rotó tanto. Cuando el resultado no es el que se quiere, se intenta buscar lo negativo.

¿Llegó a molestar en el grupo la queja de Pedro?

Es un tema en el que él es el afectado, se expresó y ya está. Lo que yo puedo decir es que todos venimos queriendo jugar. Pero en los entrenamientos nos sentimos partícipes. Luego el míster toma las decisiones. Yo espero mi oportunidad y me dedico a trabajar al máximo. Después, cada uno es responsable de lo que hace.

¿Qué conclusión sacó el grupo de esa derrota?

Que nos va a hacer mejorar. En esta Eurocopa es muy difícil ganar. Hay equipos que lo han pasado mal para clasificarse y hay cruces muy duros. Si hay que perder un partido, mejor que fuera en la fase de grupos. Ahora, en estas ronda, es cuando no podemos cometer ningún fallo.

Y ahora Italia.

Para ser campeón hay que ganar a todos. Italia es campeona del mundo y tiene un muy buen equipo, pero si queremos ganar la copa, hay que ir superando al que sea. Les tenemos un gran respeto ya que los partidos que hemos jugado contra ellos han sido muy duros.

El último, en Udine.

Sí, fue muy cerrado como uno que jugamos antes del Mundial. Siempre es muy duro ganarles. Tiene una grandísima selección, con jugadores con experiencia y que compiten bien.

¿Conoce ya a Conte?

Sólo de una vez que vino a la ciudad deportiva. Sí, es mi futuro entrenador, pero ahora somos rivales y cada uno pensamos ahora mismo en nuestra selección. Pero por las veces que nos hemos enfrentado a ellos y lo que he visto por televisión, sé que sus equipos son muy intensos. Nos van a poner las cosas difíciles y nosotros debemos encontrar la manera de romper esa defensa y, sobre todo, estar muy atentos porque contra ellos atrás no podemos cometer ningún error. Salen muy rápidos.

Será su primera experiencia en el extranjero tras ganarlo todo en la Juventus. ¿Cómo lo ves?

Sabemos lo que ha hecho en Italia y esperamos que siga con sus éxitos con nosotros. Aún es pronto para ver cómo forma equipo. Hay ganas de empezar una aventura con él.

¿Le explicará esa táctica suya llamada la 'metralleta'?

(Ríe) Así la bautizó Juan Mata, porque alguna que otra vez en nuestros tiempos de Osasuna y Valencia decía que le hacía metralleta porque le daba muchas patadas seguidas pero es un exagerado.

¿Es de dar?

No mucho, la verdad. Voy al balón fuerte, me gusta anticipar. A mí no me gusta dar por dar. Hay un tipo de jugador a los que les gusta intimidar dando una patada sin balón pero esa no es mi forma. Yo valoro, o al menos creo, que cuando más te teme un extremo, cuando rehuye encararte es cuando le contrarestas cada vez que intenta superarte. Jugamos en un nivel que todo el mundo está acostumbrado a que le hayan dado, o intentado intimidar muchas veces. Eso puede, incluso, provocar el efecto contrario. Un jugador que estaba fuera del partido a veces puede que lo metas más en él. Pienso que lo mejor es contrarestar sus virtudes con tu juego y siempre en el campo.

Dice Nolito de usted que es «muy pesado». Ante Turquía hizo un sprint a 31 kilómeros por hora. ¿Cual es su secreto para ser rápido y constante?

La velocidad en día es importante. Hay muchos tipos de jugadores y todos son necesarios en el fútbol. Mis características son más físicas, logicamente tengo que dar un nivel alto en ese apartado. Me gusta estar arriba y abajo, defender no esperando en mi área sino atacar al oponente y para eso debo estar físicamente.

¿Eso es muy inglés?

Sí. La Premier es muy física, hay muchísimos duelos y hay momentos en los partidos que se abren muchísimo. Tienes que estar a tope porque hay jugadores muy buenos que te hacen estar al cien por cien. Allí parece que se juega un partido hasta el minuto 85, a veces hasta el 90, y después al final es una locura. Tomas y dacas, se han visto resultados y goles en descuentos que han sido increíbles.

¿Es complicado que allí firmen defensas?

Sí, suelen firmar gente así (señala a Iniesta que está allí circunstancialmente). Un defensa español no es lo común, no suele ser el tipo de fichaje. Por nuestras características, quizá más técnicas y menos físicas suelen optar por otro tipo de jugador pero yo sí que soy más de ese perfil. Cuando llegué en 2012 España venía de ganar la Euro, el tiki-taka con falso '9' (ríe). Quizá esperaban otra cosa pero desde el minuto uno vieron mi forma de trabajar, la verdad es que están contentos. He disfrutado mucho hasta ahora, aunque ha habido años mejores y peores allí. Está siendo experiencia muy positiva.

¿Es de los obsesivos que se ve mucho después de los partidos?

Sí, intento ver todos los partidos o mis intervenciones para ver qué he hecho bien y mal de cara a mejorar. A veces incluso me obsesiono porque me gusta hacerlo lo mejor posible. Es un aspecto que, desde que empecé a jugar de lateral izquierdo, trabajo porque debo mejorar con ese pie.

Dijo José Mourinho: «Con 11 Azpilicuetas gano la Champions». ¿Y una Euro?

(Ríe) Pues 0-0 y a penaltis (bromea). Lo digo porque marcar goles no suele ser lo habitual, aunque este año ha sido mi récord personal: dos goles. Siempre está bien añadir un plus al currículum. Ojalá uno pueda ser aquí en Francia.