La hora de Koke

Koke y Cesc disputan un balón en el entrenamiento. /
Koke y Cesc disputan un balón en el entrenamiento.

JUAN GÓMEZ-JURADO

España sigue siendo la única selección que ha usado el mismo once titular en todos los partidos, lo cual se ha notado en el rendimiento. Pero estos seis días de descanso tienen que ser suficientes para noventa minutos de máxima intensidad ante Italia, y sobre todo concentración, que es lo que van a necesitar los jugadores. Una mala gestión del partido ante Croacia nos ha hecho ir por la cara norte del K2 a la cima de este campeonato.

Soplan vientos duros, y el primer vendaval nos va a llegar a la mano de Chiellini, Barzagli y Bonucci, tres centrales correosos, que achican espacios a velocidad pasmosa y que van a repetir el esquema que tantos dolores de cabeza nos dio en Brasil contra Chile y contra Holanda. Cuando basas todo tu juego en el desplazamiento del balón hasta encontrar un hueco, y resulta que este no existe, no queda más remedio que pensar que algo no estás haciendo bien.

No es Del Bosque amigo de cambiar nada, convencido como es de que este es el sistema que funciona -y, con los trofeos en la mano, quién le dice que no-, pero ha llegado la hora de darle descanso a Nolito, el más defensivo de los delanteros, y colocar en su lugar a Koke, junto a Iniesta y Busquets. El madrileño es indiscutible en el Atlético por su capacidad para sacar espacios de donde no los hay. Va a la banda, toca, cambia, vuelve y hace más kilómetros que un vendedor de enciclopedias. Es el gran favorito para desmadejar la defensa italiana, aunque para ello Del Bosque tendrá que atreverse a sentar al delantero que más balones ha recuperado de todas las selecciones del campeonato, cambiándolo por alguien con mucha menos disciplina táctica. Y teniendo en cuenta el miedo que da Italia por los carriles, no sé si el bueno de Don Vicente se atreverá este lunes a dar ese paso de salida o se lo guardará para la última media hora.