España deja a Europa con la boca abierta

España celebra un gol ante Turquía. /
España celebra un gol ante Turquía.

Después de dos jornadas, la selección ha sido el mejor de los 24 equipos de la Eurocopa con exhibición de fútbol y, por fin, goles

ENRIQUE YUNTISLA DE RÉ

Finiquitada la segunda jornada de la fase de grupos de la Eurocopa, España brinda entre piropos, clasificada para los octavos sin la necesidad de un tercer partido angustioso. Ahí, el martes contra Croacia, se jugará la primera plaza, que no es poco teniendo en cuenta que ese liderato le dibujaría un camino mucho más llano hacia las rondas finales, pero las sensaciones invitan a pensar en positivo. La selección, de nuevo instalada en la Isla de Ré después de abandonar Niza, negocia como puede la euforia y cala el mensaje prudente de Vicente del Bosque, que echa el freno de mano por el exceso de palmaditas y jabón, incluso incómodo por tanto halago.

Sin embargo, es lógico que España maraville a Europa después de dos encuentros muy dignos y de resolver ante Turquía el problema del gol que tuvo ante los checos, el combinado más completo de los 24 que están en el torneo. Mientras el resto de favoritos no contagia e incluso salva resultados con lo justo, España sí gusta, líder en las estadísticas de posesión y de pases y con un pleno indiscutible. Son seis puntos con cuatro goles a favor y ninguno en contra, datos que se sustentan por varios factores y que le dispara como candidata en las apuestas, solo por detrás de Francia. «Estamos disfrutando», resumió ayer Cesc en nombre de todos.

De Gea, a cero

Foco del debate durante meses, la portería de España ha dejado de estar en el ojo del huracán. David de Gea lleva dos encuentros sin excesivos problemas y todos los partidos oficiales que ha disputado con la selección ha terminado con la puerta a cero (450 minutos sin recibir). La «dulce transición» de la que hablaba Del Bosque se ha resuelto de la mejor manera y encima Íker Casillas está teniendo un comportamiento magnífico. Es el primero en celebrar los goles y el primero en abrazarse a su compañero, asumido el nuevo rol que le tiene en el banquillo. «Es una persona muy valorada por el grupo. Está actuando como un capitán aunque no juegue», explica Cesc. «Ver sus ganas con todo su palmarés anima a los que no hemos ganado tanto», añade Azpilicueta.

Piqué, más que un defensa

En estos dos encuentros de España, Gerard Piqué ha estado magnífico. Más allá del gol ante la República Checa, que vale muchísimo, el central del Barcelona mantiene la buena tónica de estos meses, básico para que el equipo se sostenga atrás. Contra Turquía, Piqué estuvo colosal en todas las facetas, siempre resolutivo cuando se le exigió y atento después de que Sergio Ramos jugará condicionado por la amarilla que vio a los 59 segundos del encuentro. Además, ha pasado a ser uno de los más aplaudidos por parte de la afición que acompaña a la selección y se le recuerda constantemente su españolía. Él se encarga de exhibir compromiso en las redes sociales y también en el campo.

Laterales extremos

Una de las mejores noticias de estas dos primeras jornadas es la profundidad que han desmotrado los laterales, especialmente Jordi Alba. El azulgrana está como un avión, a un nivel físico sensacional, y mezcla de maravilla con Nolito por ese costado. En muchas ocasiones, Alba ha llegado a la línea de fondo e incluso ha gozado de ocasiones clarísimas. Y contra Turquía asistió en bandeja el tercer gol para que Morata empujara a placer. Por el flanco derecho, Juanfran también llega, muy bien contra la República Checa y de menos a más contra el conjunto otomano. «Los laterales son fundamentales para la manera que juega la selección», coincidió Cesc.

Busquets, en silencio

No se repara demasiado en él porque las portdas se la suelen llevar los goleadores, pero Sergio Busquets puede que sea el jugador más importante de esta selección. El centro del campo respira por el pulmón del azulgrana, descomunal durante el encuentro ante Turquía. Cortó, ayudó a los volantes, corrigió los fallos de la defensa y dio aire en ese primer cuarto de hora acelerado. Busquets no quiere focos, pero se los merece. Visto lo visto en la media hora final del viernes, es probable que Bruno le acompañe en el duelo contra Croacia recuperando el doble pivote que se perdió desde la salida de Xabi Alonso tras el trágico Mundial de Brasil.

La luz de Iniesta

Hay unanimidad en Francia, entregada a Andrés Iniesta después de dos actuaciones de museo. Fue el mejor jugador contra la República Checa, un escándalo de partido, y también se llevó el galardón contra Turquía. «Es difícil describirle con una palabra por todo lo que ha conseguido y por cómo ha comenzado el torneo. Iniesta está deslumbrando al mundo en cada partido. Lógicamente tener un jugador como él es muy importante para el equipo», argumenta Azpilicueta. El protagonista, como siempre, huye de la vanidad pese a las exhibiciones permantentes. «Mi concepto del fútbol no cambia, este trofeo lo podemos dividir entre todos los componentes del equipo». Ningún jugador de la Eurocopa ha recibido el MVP en dos ocasiones salvo el manchego.

Por fin hay gol

Después del debut agónico, con lógica, y por estadísticas, se apuntó al gol como problema. Vencer a la República Checa fue durísimo y se resolvió la cita con un cabezazo de Piqué sobre la bocina pese a que la selección llegó a rematar hasta en 17 ocasiones. Cambió la historia en el segundo partido del grupo y ya desde el inicio se intuía otro plan, con disparos incluso desde fuera del área y más intención en los metros finales. Álvaro Morata se consolida como el delantero del equipo y más después de sus dos tantos, uno de ellos de cabeza y otro a puerta vacía. El otro lo marcó Nolito, que también tiene mucho que aportar en este sentido. España fue la primera en lograr tres dianas en un partido de la Eurocopa.

Frescura física

Inevitablemente, los resultados condicionan muchísimo y ahora se ve frescura en el equipo. Dos victorias ayudan, pero lo cierto es que al equipo se le ve bien físicamente después de una preparación atípica y con varias etapas, pues el grupo en su totalidad no ha tenido tanto tiempo para trabajar como en una concentración al uso. Cuando el equipo pierde la pelota, busca recuperarla de inmediato y llegan las ayudas, oxigenado el centro del campo y bien los atacantes. La gente de banda corre hasta la línea de fondo.