Casillas ante Croacia

Los tres porteros españoles, durante el entrenamiento. /
Los tres porteros españoles, durante el entrenamiento.

JUAN GÓMEZ-JURADO

Con España clasificada para octavos de final y un partido relativamente intrascendente ante Croacia, la selección afronta unos días de relativa calma, lo que permite a Vicente Del Bosque la tranquilidad suficiente para abordar la cuestión de la portería.

Creo que la historia no ha sido del todo justa con un jugador al que no se le dio en su equipo la despedida que merecía, para alguien que se partió el alma fuera de los terrenos de juego por lograr que el buen ambiente de la selección permaneciera intacto en lo más crudo del crudo invierno entre Barcelona y Real Madrid, cuando volaban los dedos, las patadas y las declaraciones. Aquellos que más debían estarle agradecidos fueron aquellos que más le odiaron por ello.

En este partido quizás haya llegado la hora para el seleccionador de colocar a Casillas de titular y asegurarse de que ambos porteros están en forma para los partidos que restan. Casillas hace mucho que dejó de ser el mejor portero del mundo, desde aquella época en la que salió a tarascazos con Mourinho y perdió el pelo, la forma física y el respeto de una parte de la afición madridista, que le consideraba un traidor. Por irrelevante que sea, el mío lo ganó con creces. Me gustaría verle de nuevo defendiendo la camiseta de España y levantando como capitán una nueva Eurocopa. Y si eso no es posible, al menos reivindicado ante los aficionados.

Esta es, casi seguro, la última competición internacional de un jugador que dejó pocas dudas allá donde pisaba de que el mejor bajo los tres palos era español. Que La Roja le diga, por tanto, adiós como se merece, y que si Ramos llega a alzar el trofeo el domingo 10 de julio, haya sido también con la participación de uno de los mejores capitanes que hemos tenido en la historia de la selección.