Un tiro a mi abuela

La selección española celebra uno de sus goles ante Turquía. /
La selección española celebra uno de sus goles ante Turquía.

ROSA BELMONTE

Mariano Rajoy había pronosticado un 3-0 para España. Tiene ojo. Será el que se le mueve. Sólo se equivocó en los goleadores. Pero no del todo. «Dos de Nolito y uno de Cesc», aventuró. Uno sí fue de Nolito. Y hay que reconocer que Fábregas, con respecto al primer partido de la selección, se acercó más al área, donde de verdad lo hace bien. Supongo que Nolito viene de Manolito. Una amiga y yo conocimos una vez a una pija que se llamaba Poti. ¿Poti? «Sí, es de potitos, porque me encantaban de pequeña». Mi amiga me dijo que empezara a llamarla Toci, que a ella lo que más le gustaba era el tocino.

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El otro goleador del España-Turquía fue Morata. El mundo al derecho. Las mujeres con escote (¿de dónde ha sacado esa camiseta Inés Arrimadas?) y los 'nueves' marcando. Haciendo buena la sentencia de John Gregory, antiguo técnico del Aston Villa. Sostenía que los delanteros ganan los partidos, pero son los defensores quienes ganan los campeonatos. Ahí estamos, avanzando gracias a la defensa, el medio campo (ese Busquets; de Iniesta ya no hace falta ni hablar) y los extremos. El agente de Morata estaba el viernes en el Bernabéu, aunque aseguró que para otra cosa, no para ver si vuelve al Madrid. ¿Y dónde lo colocamos con la BBC? ¿En el banquillo? Mejor que se vaya a la liga inglesa, donde al menos podrá ser la ITV o Channel 4. Morata dijo al final del partido: «Antes veía a España por la tele, ahora juego yo». Sonaba parecido a Pablo Iglesias: «Estudiar Historia es fascinante; hacerla, todavía más».

Es mejor que el fútbol (el deporte) se parezca a la política y no a la guerra. Pese a rusos y bengalas. Las elecciones lo mismo son al mejor de cinco, como en un Grand Slam. Según distintos sondeos, el PP iría el primero con tres, con cinco puntos de ventaja. Veo a Rajoy como a Brian Clough, legendario entrenador del Nothingham Forest: «Por tres puntos le pegaría un tiro a mi abuela».