Morata y Nolito, noche de fiesta

Nolito y Morata, los goleadores ante Turquía. /
Nolito y Morata, los goleadores ante Turquía.

Más allá de ser los protagonistas de los tres goles, ambos demostraron mucha complicidad en el triunfo ante Turquía

España fue la misma España, pero con gol, un matiz fundamental porque en el fútbol gana el que marca. Siendo tan simple la reflexión, cabe destacar que la selección, la primera de la Eurocopa en llegar hasta el tres, cumplió con buena nota en la bella Niza, desatado el personal por mucho que a Del Bosque le inquiete el piropo desmedido. Hay motivos para pensar en el más de allá y sobre todo si se afina la puntería y los delanteros llenan la mochila de autoestima después de tanto gráfico y murmullo sobre el asunto. Morata y Nolito se llevaron una alegría inmensa.

Fue en dos minutos de pasión pasada la media hora, con el mosqueo generalizado porque el cuadro se parecía bastante al que España dibujo días atrás en Toulouse. Es cierto que el equipo probó más con disparos desde fuera, pero se consumía el tiempo y seguía todo a cero, aguantando Turquía a su manera y buscando alguna galopada para sorprender a la contra con esa manera tan anárquica de entender el fútbol. Un aviso, otro suspiro, un remate que se va por un palmo... Y así hasta que llegó Morata, confirmado como el delantero de España después de sus buenas maneras. La selección de los bajitos marcó su segundo tanto de la competición y de nuevo de cabeza, tan maravilloso el remate como el centro de Nolito. Abierto el melón, el partido cambió por completo.

Lo mejor que hizo España fue finiquitar en un periquete, de nuevo con Nolito de por medio. Algo tiene este chico que ha contagiado al grupo con su electricidad, muy querido por todos en el vestuario y encima resolutivo. Si bien estuvo pasado de revoluciones en el estreno, anoche brilló en casi todo y evidenció la pillería del que ha crecido en la calle. Un pésimo despeje de Topal (el pase era de Cesc, muy mejorado contra los turcos) lo cazó el atacante del Celta para poner el 2-0 y mirar al cielo, un gol para ese abuelo al que consideró siempre un padre después de una infancia sin juguetes. Y ahora es un ídolo para la españolía, abrazado a Íker Casillas en este nuevo rol de compañero ideal y capitán desde el banquillo que desarrolla el portero del Oporto. «Le dije que se lo dedicaría por el cariño que me está dando», explicó Nolito

Como el fútbol es así de resultadista, seguramente se hablará poco del soberbio encuentro de Sergio Busquets, esa estrella invisible que no forma parte de la pasarela porque entiende el deporte de otra manera. El conjunto, de todos modos, le necesita tanto o más que el gol, pero dada la excepcionalidad de la abundancia el foco se centra en los atacantes. No todos los días España canta bingo tres veces.

«Emoción increíble»

El tercero también fue de Morata, de «9» puro, a placer y sin mayor oposición después de que Alba le dijera que la empujara. Cuenta como cualquier otro y vale la pena destacar los movimientos del delantero de la Juventus (de momento), pues tiene instinto y gran capacidad de desmarque. Su única pega son los números, que juegan en su contra cuando los mira el que quiere abundancia por encima de cualquier cosa. «He visto todos los partidos de las Eurocopas anteriores y marcar es una emoción increíble, un sueño para mí», desveló el chico. «Tarde o temprano iba a llegar, estoy muy feliz».

Y con Nolito y Morata se superó una noche son sobresaltos, de las más plácidas de los últimos tiempos y que lleva a España directa a los octavos de final sin necesidad de echar cuentas. Ya sabe que con un empate le basta para liderar el Grupo D, así que se mediría en los cruces con uno de los terceros en Lens el próximo sábado 25, justo antes de votar.

Entre cánticos patriotas, el viernes terminó de la mejor manera posible y con dos protagonistas especialmente eufóricos. Morata y Nolito han asumido el gol que exigía España, siendo los máximos realizadores desde que empezó la preparación. En los amistosos previos, el madrileño logró dos y el andaluz firmó cuatro. Los de ayer, sin embargo, valen muchísimo más.