Mundial Francia 2019

Tres décadas del gran evento del fútbol femenino

El Mundial de Francia será el octavo /FIFA
El Mundial de Francia será el octavo / FIFA

El de Francia será el octavo Mundial desde que la FIFA puso en marcha el torneo en China en 1991

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Ante el progresivo desarrollo del fútbol femenino a lo largo de la década de los ochenta y principio de la de los noventa, la FIFA decidió poner en marcha una Copa Mundial para mujeres en 1991. China fue el anfitrión de aquel torneo inaugural, que acabó con victoria de la selección de Estados Unidos, todavía hoy dominadora del palmarés con tres títulos en su haber, por delante de los dos de Alemania y los de Noruega y Japón. Desde entonces, se han disputado siete ediciones del Mundial femenino, tres en Norteamérica, dos en Asia y dos más en Europa, que volverá a acoger el evento en Francia desde el 7 de junio.

Estados Unidos abrió el palmarés.
Estados Unidos abrió el palmarés. / FIFA
China 1991 Estados Unidos arrasa en los inicios

Estados Unidos arrasó en la puesta en marcha del Mundial femenino, que tuvo lugar en noviembre de 1991. En un torneo cuyos partidos tuvieron una duración de 80 minutos, con dos partes de 40 cada una, las norteamericanas derrotaron a Suecia y golearon a Brasil y a Japón en la fase de grupos, para posteriormente arrasar a China Taipéi en cuartos (7-0), golear a Alemania en semifinales (5-2) e imponerse a Noruega (2-1) en la gran final, disputada en la ciudad de Cantón.

La estadounidense Michelle Akers, que marcó los dos goles de su selección en la final, fue Bota de Oro del torneo con una decena de tantos en su haber. Su compañera Carin Jennings recibió en Balón de Oro como mejor futbolista del Mundial.

Noruega logró el título ante Alemania.
Noruega logró el título ante Alemania. / FIFA
Suecia 1995 El poder nórdico

El poderío del fútbol nórdico femenino tuvo su reflejo en la elección de Suecia como sede del segundo Mundial femenino, que ya pasó a disputarse en junio. Estados Unidos defendía título pero Noruega se tomó cumplida venganza de la final del 91 con su victoria ante las norteamericanas en semifinales (1-0), que precedió a una final en la que las escandinavas derrotaron a Alemania (2-0). Hege Riise, que había vivido en sus carnes la cara de la derrota en China, probó esta vez las mieles del éxito con un título que estuvo acompañado además con el Balón de Oro a la mejor jugadora.

Estados Unidos fue profeta en su tierra.
Estados Unidos fue profeta en su tierra. / FIFA
Estados Unidos 1999 El segundo título 'yanqui', en casa

El torneo recaló en el último año del siglo XX en la meca del fútbol femenino, Estados Unidos. La selección anfitriona volvió a demostrar su potencial y consiguió su segunda estrella en los penaltis ante China, que también dio buena fe de su gran nivel, dejando en semifinales a Noruega, la vigente campeona, con una 'manita' (5-0). También Brasil dio un paso al frente con las primeras semifinales de su historia.

La final se disputó en el Rose Bowl de Pasadena (California), sede de la final masculina en 1994, ante más de 90.000 espectadores -incluido el entonces presidente estadounidense, Bill Clinton-, y coronó a Brandi Chastain como heroína al transformar la pena máxima decisiva.

Alemania logró el título.
Alemania logró el título. / FIFA
Estados Unidos 2003 Alemania toma la alternativa

Con la llegada del siglo XXI se produjo también un cambio en la hegemonía del fútbol femenino. Alemania tomó el mando en un Mundial que se disputó entre septiembre y octubre y que regresó a Estados Unidos después de que una epidemia de síndrome respiratorio agudo grave en China impidiese su celebración en el gigante asiático. A la selección germana, que ya era por entonces la gran dominadora del fútbol europeo con cinco Eurocopas de las ocho disputadas y las tres últimas de manera consecutiva, le faltaba la guinda de un Mundial que ya había rozado en la final de 1995 frente a Noruega. La finalmente campeona fue un rodillo que goleó a Canadá, Japón y Argentina en la fase de grupos y a Rusia (7-1) y Estados Unidos (3-0) en cuartos y semifinales para cerrar definitivamente un magnífico torneo con su victoria en la final ante Suecia (2-1) con un gol de oro de Nia Kuenzer, una suplente convertida en estrella.

Las jugadoras alemanas celebran el título.
Las jugadoras alemanas celebran el título. / FIFA
China 2007 Exhibición de Marta sin título

La quinta edición del Mundial femenino supuso una vuelta a los orígenes, pues China ejerció de anfitrión como en 1991. La brasileña Marta fue la sensación del torneo, con el premio del Balón de Oro y la Bota de Oro. Su Brasil siguió un camino triunfal hasta la final del torneo, con una goleada para la historia ante Estados Unidos en semifinales (4-0) pero se topó con la hegemonía de Alemania en la gran final, disputada en Shanghái. Marta, la mejor jugadora del Mundial de largo, conoció en el partido por el título el lado más amargo del fútbol y se encontró con Nadine Angerer, la portera alemana, en un lanzamiento de penalti con 1-0 favorable a las germanas. La acción fue decisiva y aquel partido acabó con el 2-0 para Alemania, que alcanzó su segunda estrella consecutiva, igualando en el palmarés a Estados Unidos.

Las juagdoras de Japón celebran un gol.
Las juagdoras de Japón celebran un gol. / FIFA
Alemania 2011 Japón irrumpe en el fútbol femenino

El Mundial femenino retornó a los meses de junio y julio y volvió a Europa 16 años después, con la bicampeona Alemania como anfitriona, y lo hizo con una irrupción tan poderosa como sorprendente. Japón, una selección que había ganado tres partidos en los cinco campeonatos precedentes, accedió a los cuartos del torneo por segunda vez en su historia como segunda de su grupo, por detrás de Inglaterra. A partir de ahí, hizo historia, dejando en el camino a tres potencias de la talla de Alemania en cuartos (1-0), de Suecia en semifinales (3-1) y de Estados Unidos en la final. La suerte de los penaltis, que le había dado a las norteamericanas el triunfo en 1999 ante China, sonrió esta vez a las niponas, cuya capitana, Homare Sawa, levantó al cielo de Fráncfort el preciado trofeo.

Las jugadoras de Estados Unidos levantan el trofeo.
Las jugadoras de Estados Unidos levantan el trofeo. / Fifa
Canadá 2015 Estados Unidos recupera el trono

El Mundial femenino dio el salto a los 24 participantes en su séptima y última edición hasta ahora, disputada en Canadá, y con la ampliación llegó el ansiado debut de la selección española en la gran cita. Aunque no pudo lograr el pase a octavos, España compitió de tú a tú ante Costa Rica, Brasil y Corea del Sur en el inicio de su caminar por un Mundial que acabó en las repletas vitrinas de Estados Unidos. Las norteamericanas se tomaron cumplida venganza de lo ocurrido en 2011 con una contundente goleada ante Japón (5-2) en la final disputada en Vancouver, con una actuación fulgurante de la estadounidense Carli Lloyd, primera futbolista femenina en lograr un triplete en una final de un Mundial, una hazaña que además consiguió en 16 minutos y a la que sumó su merecido Balón de Oro a la mejor jugadora del torneo.