Vuelta CyL

Los jueces arrebatan la victoria a Carlos Barbero en la primera etapa de la Vuelta a Castilla y León

Carlos Barbero, en la entrada a meta./Ordóñez
Carlos Barbero, en la entrada a meta. / Ordóñez

El italiano Davide Cimolai (Israel Cycling Academy) se lleva el liderato y la victoria en Castrojeriz (Burgos)

ICAL

Los jueces de la Vuelta Ciclista a Castilla y León han desclasificado al ciclista burgalés Carlos Barbero (Movistar), por una maniobra irregular en el esprint de la meta de Castrojeriz, por lo que la victoria final fue para el corredor italiano Davide Cimolai (Israel Cycling Academy), por delante de Enrique Sanz Unzue (Euskadi-Murias) y del también italiano Niccolo Bonifazio, de la escuadra francesa Total Direct Energie.

Tras visionar en repetidas ocasiones los metros finales de la etapa, los jueces consideraron que Barbero se cruzó de forma irregular en la trayectoria de Enrique Sanz. En estos momentos, están decidiendo si relegan al burgalés al quinto puesto o al décimo, último del grupo de escapados que se jugaron la victoria final.

El presidente del Club Ciclista Cadalsa, organizador de la Vuelta, y director general de la carrera, Laudelino Cubino, aseguró que se trata de una interpretación de los jueces, mientras que Barbero, que no podía ocultar su enfado, aseguró que el cambio de trayectoria en esprint estuvo provocado pro el viento.

Marcada por el fuerte viento y la lluvia que acompañó al pelotón desde el inicio de una jornada de 181 kilómetros, que arrancó en Belorado, la primera escapada de la etapa se formó en el kilómetro 16 y estuvo integrada por Jaume Sureda (Burgos BH), Omar Mendoza (Manzana-Postobon), Jose V. Toribio (Matrix Powertag) y Bruno Silva (Efapel). A la altura del kilómetro 36 los escapados, a los que se había unido Álvaro Trueba (Sporting- Tavira), disponían de una ventaja que rondaba los cinco minutos.

Por el Alto de Valmala, de segunda categoría y primera dificultad montañosa de la carrera, Jaume Sureda coronó en cabeza por delante de Bruno Silva. La carrera se fue tensando y a la altura de kilómetro 46, antes de la meta volante de Atapuerca, por la que también pasó en primer lugar Sureda, el pelotón se rompió en tres grupos. Entonces, cuando la lluvia hizo su aparición con fuerza, la diferencia de los cinco escapados con el grupo era de dos minutos y 20 segundos .

Durante varios kilómetros las diferencias se estabilizaron por debajo de los tres minutos, pero el puerto de Altotero, el único de primera categoría de la Vuelta, hizo mella en los fugados. Aunque pasó en cabeza Bruno Silva, con una diferencia de 13 segundos sobre sus compañeros de escapada y de 45 segundos sobre el pelotón, poco después de coronar la escapada fue neutralizada.

A 70 kilómetros de la meta, con el viento de cara y con la lluvia como testigo, el Movistar tomó el mando de un grupo integrado por unos cincuenta corredores. Por el alto de Coculina, de tercera categoría y última dificultad montañosa de la jornada, el portugués Antonio Angulo (Efapel) paso en cabeza, por delante de Sureda, mientras que el grupo principal, del que también tiraba Euskadi Murias y Caja Rural-RGA ganaba unidades.

A 14 kilómetros del final comenzaron los intentos de fuga hasta que a cuatro kilómetros de la meta se formó una escapada con diez corredores entre los que se encontraba Carlos Barbero y otros tres compañeros suyos del Movistar, que a cuatro kilómetros para la meta aventajaban al grupo en un minuto y diez segundos.

Mañana se disputa la segunda etapa por tierras palentinas. El pelotón, siguiendo el Camino de Santiago, saldrá de Frómista para culminar en Villada los 170,3 kilómetros de recorrido de una etapa llana, aunque incluye en su arranque dos puertos de tercera categoría, el alto de Tamara en el kilómetro 9 y el alto Magú en el 22,7.