Los palos evitan la entrada del Abanca Ademar en Europa

Lance del partido en Santander./
Lance del partido en Santander.

El conjunto leonés cuaja un mal partido ante un Sinfin que no se jugaba nada y deja para la última jornada los deberes, aunque sigue dependiendo de sí mismo gracias a los tropiezos del resto de rivales

RUBÉN FARIÑAS

En un mal partido, ante un rival que nada se jugaba, la mejor noticia estuvo fuera del pabellón donde el Abanca Ademar disputaba su último partido a domicilio de esta Liga Asobal.

El conjunto de Diego Dorado caía por 30-28 ante Sinfin, tras mandar dos lanzamientos francos al palo en los últimos segundos, y quedaba a expensas de otros resultados, que le favorecieron, para seguir dependiendo de sí mismo en su camino hacia Europa.

30 Balonmano Sinfin

Diego Muñiz, Valverde, Alberto Pla (7), Ander Torriko (7), Postigo (1), Carlos Pastra, Ibáñez (p), Héctor Sola, Sanabria, Ángel Basualdo, Herrero (7), Nacho Valles (6), Salvarrey (ps), Manu Iglesias, Dimitrievski (2)

28 Abanca Ademar

Nacho Biosca (p), Mario López (7), Sebas Simonet (1), Juanín (6), Carou, Rodrigo Pérez (5), Fede Vieyra (1), Ligetvári, David Fernández, Slavic (ps), Jaime Fernández (1), Acacio Marques (2), Gonzalo Pérez (2), Mosic (1), Pesic (2), Luis Robles

parciales
1-3, 4-5, 6-6, 9-6, 9-9, 12-11; descanso; 15-14, 18-17, 22-19, 26-23, 27-25, 30-28
árbitros
Macías de Paz y Ruiz Vergara. Excluyeron con dos minutos a Mosic y Acacio, por el Ademar; y a Muñiz (2), por el Sinfin
incidencias
Partido correspondiente a la vigésimo novena jornada de la Liga Asobal disputado en el Pabellón de la Albericia, en Santander

El acierto de los porteros marcó el inicio de partido en la Albericia. Sin embargo, el Abanca Ademar, con su mejor arma, el contragolpe, lograba distanciarse en el marcador, 1-3, y Mario López, con tres tantos, mantenía una ligera ventaja en los primeros diez minutos, donde se llegaba con 4-5.

Samuel Ibáñez se iba a convertir en protagonista de la primera parte. El portero de Sinfin bajó la trapa y Lon destrozaba la defensa leonesa desde el pivote. Los errores en el ataque visitante se sucedían y Mosic, desde larga distancia, era el único capaz de batir al meta para establecer el 6-6.

Diez errores en ataque encendieron a Diego Dorado, que llamó a filas a sus hombres, en el minuto 18, con ventaja cántabra por 8-6. El parón no evitó que los santanderinos lograran su máxima renta, 9-6; pero sí sirvió para subir la intensidad defensiva del Abanca Ademar.

Un gran tanto de Fede Vieyra obligaba a Rodrigo Reñones a ser quien paraba ahora el choque. Aunque no le serviría al entrenador de Sinfin para que dos tantos de Rodrigo Pérez establecieran el 9-10 que daba la vuelta al electrónico.

Sin embargo, antes del descanso, la exclusión de Mosic pesó en la defensa marista y dos nuevos goles de Pla, uno sobre la bocina, dejaron ventaja local, 12-11, para tomar camino de vestuarios.

Locura en la segunda parte

Con un intercambio de goles se iniciaba la segunda mitad. Pla seguía comandando el ataque de Sinfin, con un asistente de lujo como Valles. En el lado contrario, los hermanos Pérez mantenían en pie al Abanca Ademar y los chicos de Diego Dorado buscaban la ventaja que no llegaba, 16-16, en el minuto 37.

Las alarmas se encendieron en la Albericia en apenas un minuto. Nacho Biosca se 'comía' un lanzamiento fácil, Juanín cometía pasos y el contragolpe ponía la máxima renta del equipo santanderino, 20-17, que obligaba de nuevo al entrenador gijonés de los maristas a pedir tiempo y calma a sus jugadores.

Pero ni el tiempo muerto servía de reacción. Sinfin hacía sangre de un Ademar herido y de nuevo Pla rompía la red visitante y establecía una nueva distancia, 22-18, en el minuto 44.

¿Partido perdido?

Se rompía el cuadro leonés sin contemplación. Mal en ataque, horrible en defensa, los chicos de Reñones volaban en el parqué y aprovechaban cada error marista para seguir creciendo hasta el 26-21, antes de entrar en los últimos 10 minutos.

Juanín y Gonzalo y Rodrigo Pérez salvaban el orgullo leonés para evitar que Sinfin reventar el partido, al recortar la distancia hasta el 26-23, al alcanzar el minuto 50.

El Ademar hacía buenas dos paradas de Slavic y, desde los siete metros, seguía remando, 26-24, para acercarse a la costa de los cántabros. Y más acercó el 'islote' Mario López con una vaselina para colocar el 26-25, al paso por el 53.

... y aparecen los palos

Mucho daño a la reacción visitante hacía un tanto de Dimitrievsky, en posición forzada, que ponía el 28-26, y al que respondía con rapidez Rodrigo, para retomar el 28-27, con tres minutos por jugar. Y perdía el esférico Sinfin, lo que aprovechaba Mario López para empatar en el minuto 58.

A Torriko no le tembló el pulso y devolvía la ventaja a los cántabros; y en el momento decisivo sí le tembló a Mario López, que erró dos ataques consecutivos, el último de ellos sin marca y mandándo el balón al poste.

Y el destino guardó una última bala al Ademar. Rodrigo robó, a 20 segundos del final, recorrió la pista y encaró al portero, descargando el balón contra el palo.

Solo hubo tiempo entonces para que Torriko cerrara el partido con el 30-28 y dejara cabizbaja a la plantilla marista, que seguirá dependiendo de sí misma en la última jornada tras beneficiarse del resto de resultados.