Fernando Hernández anuncia su retirada a los 46 años lastrado por una lesión

Fernando Hernández, con la camiseta del Ademar./
Fernando Hernández, con la camiseta del Ademar.

El jugador logró una Recopa y una Copa Asobal militando en el Ademar de León

EFE

Fernando Hernández, de 46 años y uno de los jugadores más laureados en la historia del balonmano español, ha anunciado este martes en Valladolid su retirada al no haber superado una lesión en el hombro que le ha lastrado desde hace quince meses y que aún le causa dolores.

Internacional con España en 120 ocasiones, Hernández (Valladolid, 1973) ha sido campeón del mundo, subcampeón de Europa y medallista olímpico (bronce), y como profesional ha disputado más de seiscientos partidos en veintitrés temporadas dentro de la liga Asobal con el Valladolid en distintas etapas, Ademar, Barcelona y Portland San Antonio.

El extremo internacional, durante una rueda de prensa, ha explicado que ha intentado «de todo» para solucionar una lesión que arrastraba desde hacía tiempo, y se terminó de agravar con una caída sufrida ante el Teucro durante la campaña 2017/2018 y que derivó en una subluxación de la que aún no se ha recuperado.

«Se buscaron diferentes soluciones pero han resultado infructuosas, y siempre dije que el día que no pudiera rendir con el nivel de exigencia habitual en mí, dejaría el balonmano«, ha indicado Hernández, visiblemente emocionado al confirmar su despedida de las canchas.

Acompañado en su despedida

Durante su comparecencia ha estado acompañado por compañeros en las pistas como Javier Larrea y Francisco Gallego, así como por su exentrenador Nacho González, el concejal de Deportes, Alberto Bustos y amigos y periodistas que han seguido su trayectoria deportiva.

Con Ademar León logró una Recopa de Europa y una Copa Asobal; con el Barcelona, una Liga de Campeones, una Supercopa de Europa, una Copa EHF, dos títulos de liga, cuatro Supercopas de España y dos Copas del Rey; y con su último equipo, el Recoletas Valladolid, consiguió el ascenso a Asobal.

Hernández se ha mantenido en lo más alto del balonmano gracias a su gran forma física, que le ha permitido no solo jugar en la elite hasta hace dos temporadas, sino agrandar su leyenda al superar los 600 partidos en Asobal y ser uno de los máximos goleadores de la liga.

Por ese motivo, le hubiera gustado despedirse «de otra manera», recibiendo el aplauso de una afición a la que ha agradecido sus muestras de cariño, especialmente tras su lesión, con un último partido y un último gol de rosca desde el extremo derecho, con esa zurda privilegiada que tantas alegrías ha dado al deporte.

El jugador, que seguirá vinculado al balonmano, ha recibido ofertas para dirigir a varios equipos -de Primera Nacional- puesto que cuenta con el título de entrenador nacional, pero ha mantendrá el compromiso con el Club La Victoria, de Valladolid, para ayudar a los más pequeños.

Su deseo es que su futuro esté en Valladolid y por eso ha dejado las puertas abiertas para poder formar parte de la estructura del Atlético Valladolid, con el que en este año ha mantenido la relación, al entrenar al equipo del Centro Penitenciario de Valladolid, en un proyecto que ha dirigido con dedicación e ilusión.

Tras la retirada de Juanín García, al finalizar esta última campaña y ahora la de Fernando Hernández, tan solo se mantienen Raúl Entrerríos y Juan José Hombrados como jugadores en activo de los que formaron parte de la selección que logró el oro en el Mundial de Túnez, en 2005.