Liga Asobal

El Abanca Ademar saca sus garras para aferrarse a la lucha por el segundo puesto

Lance del partido./Carlos García
Lance del partido. / Carlos García

Un partido de intensidad y fuerza del cuadro marista, apoyado en una enorme defensa, les impulsa a conquistar Granollers y a seguir vivos en la lucha por el subcampeonato

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Era una final y el Abanca Ademar la jugó como tal. El conjunto de Rafa Guijosa se jugó un todo o nada en Granollers y le salió bien con corazón, coraje y una enorme defensa. Los leoneses vencieron 21-23 y siguen más que vivos en la lucha por el segundo puesto.

21 Fraikin Granollers

Almeida; Cissokho (2), Oswaldo (2), Ferrer, García, Figueras (2), Bages – siete inicial – Guardia (ps), Valera (2), Ferré, Sáez (1), Vukasin, Popovic (1), Franco, Márquez (4), Antonio García (7)

23 Abanca Ademar

Biosca; Mario López (3), Vieyra (3), Simonet (5), Pesic (3), Mosic (4), Jaime Fernández – siete inicial – Slavic (ps), Juanín, Carou, Rodrigo (1), Ligetvári, David Fernández, Acacio (1), Gonzalo, Carrillo (3)

PARCIALES
1-3, 2-4, 4-6, 6-6, 8-7, 10-8 (descanso), 12-10, 15-14, 17-17, 19-20, 20-22, 21-23 (final)
ÁRBITROS
García Serradilla y Marín Lorente. Excluyeron a Popovic por parte del Fraikin Granollers y a Carou, Carrillo y a Mosic por parte del Abanca Ademar

Reacciones

Son dos equipos muy similares, tal y como ha comentado Rafa Guijosa una y mil veces y, por ello, el partido iba a ser entre dos fuerzas con una idea similar y un potencial muy igualado. Los primeros minutos fueron un reflejo del resto del partido, con intensidad y acierto de las defensas y las porterías.

Comenzó el Abanca Ademar por delante, anotando el primer gol y siendo quien llevaba el peso del partido en los primeros compases. Pero lo cierto era que cada gol costaba un mundo a ambos conjuntos, pero Biosca estaba en estado de gracia, lo que decantó el partido para los maristas.

Los leoneses se fueron dos goles arriba... y pudieron ser más, ya que Mario López no estuvo acertado en dos contraataques para culminar los grandes minutos de la defensa marista, liderada por un enorme Biosca que superó en estos instantes el 66% de acierto bajo palos.

La intensidad y la agresividad de ambas defensas dificultaba cada ataque posicional, lo que mantuvo durante siete minutos a Granollers sin marcar. En este instante, Abanca Ademar logró su mayor renta, los tres goles, un momento en el que se podía romper el partido a su favor.

Granollers se pone las pilas

Y sí, fue un punto de inflexión, pero a favor de Granollers. El Abanca Ademar estuvo nueve minutos sin marcar y en sólo tres, los vallesanos igualaron el marcador. En los otros seis, ninguno de los dos conjuntos lograron mover el marcador, con los catalanes desaprovechando dos siete metros: uno se fue al larguero, el otro lo desvió Slavic.

En los últimos diez minutos de juego, el Abanca Ademar sólo logró marcar un gol. Varios errores y poca fluidez en el ataque ante una enorme defensa de Granollers impidieron que los de Guijosa pudieran aumentar su casillero goleador y que los vallesanos no se fueran por delante al descanso, al que se llegó con un luminoso de 10-8.

El inicio de la segunda mitad mostró una tónica similar que fue cambiando con el paso los minutos. Las defensas fueron perdiendo fuerza a la par que el desgaste se iba haciendo presente en ambos equipos, que hicieron un derroche de intensidad y energía en la primar mitad.

Así nos lo contó Carlos García

Ademar iguala el partido

El Abanca Ademar fue creciendo y mejorando con el paso de los minutos. La rotación estaba funcionando en el cuadro de Guijosa y, pese a tener multitud de perdidas en ataque, los maristas estaban llamando a la puerta de la remontada.

Así fue como el Abanca Ademar abandonó los tiempos de ir dos goles por debajo a igualar el marcador e, incluso, estar por delante en el luminoso en el ecuador de la segunda mitad.

En el que parecía el peor momento, porque Carou fue excluído, Abanca Ademar volvió a tener dos goles de ventaja gracias a un gol de Mosic y un contraataque de Carrillo pusieron a los de Guijosa con una buena renta.

Corazón para aguantar por delante

Pero la defensa leonesa seguía siendo dura y los colegiados lo castigaron con exclusiones, coincidiendo dos a la vez, de Mosic y de Carrillo. Pero el Abanca Ademar sacó su orgullo, su garra y su corazón para aguantar en estas condiciones tan complicadas y mantener su ventaja e incluso incrementarla hasta los tres tantos.

Así se gestó la victoria, balsámica y vital, de un Abanca Ademar que sufrió cuando Granollers volvió a colocarse a uno pero la precipitación de los vallesanos en una jugada dio, prácticamente en bandeja, el triunfo a los de Guijosa que vuelven a ganar posiciones, moral y enteros para luchar por el subcampeonato.