Liga Asobal

Un polémico final complica la vida al Abanca Ademar

Simonet, en una acción del partido./Peio García
Simonet, en una acción del partido. / Peio García

El conjunto marista logró remontar un resultado de dos goles en contra en el tramo final, pero un siete metros discutido decide el choque hacia el empate | Ciudad Encantada dificultó el partido a los de Guijosa en un encuentro caracterizado por la igualdad

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Una piedra en el camino hacia la segunda posición. El Abanca Ademar no ha podido ganar ante Ciudad Encantada, que ha sacado un empate (27-27) del Palacio en un partido igualadísimo, vibrante y que se resolvió por un discutido siete metros a favor de los conquenses.

Como preveía Rafa Guijosa, Ciudad Encantada se mostró desde el inicio como un equipo «guerrillero», agresivo y asfixiante para un Abanca Ademar ya de por sí asfixiado con la 'rápidez' con la que ha llegado este partido después de haber jugado el domingo ante Alcobendas, misma situación que vivía este martes su rival.

27 Abanca Ademar

Slavic; Mario López (4), Vieyra (1), Simonet (2), Mosic (6), Carou, Jaime Fernández – siete inicial – Biosca; Juanín (1), Rodrigo, Ligetvári, David Fernández (4), Acacio (2), Gonzalo (2), Carrillo (2), Pesic (3)

27 Ciudad Encantada

Maciel; Baronetto (3), Montoro (2), Moscariello (3), Natan Suárez (4), Dutra (6), López (2) – siete inicial – Ramírez; Doldán (3), Hugo López, Alves (2), Nolasco, Río (2), Eskericic

parciales
3-2, 4-4, 6-7, 9-9, 10-11, 13-14 (descanso), 15-16, 18-19, 20-21, 22-23, 24-25, 27-27 (final)
ÁRBITROS
García Mosquera y Rodríguez Rodríguez. Excluyeron a Jaime Fernández, Simonet, Carou y a Ligetvári por parte del Abanca Ademar y a Hugo López, Doldán, Eskericic y a Natan Suárez por parte de Ciudad Encantada

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El cansancio se notó en ambos conjuntos desde el inicio. La defensa es la seña de identidad de ambos equipos, pero no hubo suficientes fuerzas para sostener la calidad de ambos ataques, que encontraron la meta rival con cierta facilidad.

El choque se movió en la igualdad. Ninguno de los dos equipos logró alcanzar una ventaja superior al gol. Los ataques, en el momento de dar ese paso adelante, se encontraban con Maciel o con Slavic que, aunque a fogonazos, aparecían para frenar las ofensivas.

Cuando se acercaba el ecuador de primer acto, el cuadro de Lidio Jiménez rompió esa barrera y se puso con dos goles de diferencia, algo que corrigió rápidamente el Abanca Ademar con la rotación de la primera línea y unos buenos minutos de Slavic.

Aún así, en ataque la frescura no era la habitual, a lo que se sumaba la intensidad y agresividad de la zaga conquense, que lograba que a los maristas les costará 'soltar' el brazo.

Nadie rompe el partido

Los manchegos recuperaron la renta de dos goles y, en esta ocasión, Slavic y el aire fresco que llevó a la cancha Gonzalo Pérez, volvieron a equilibrar un encuentro al que se llegó al descanso con una ventaja mínima para Ciudad Encantada.

En la segunda mitad, tras unos minutos de escaso acierto en ambos bandos, el partido regresó a los mismos derroteros. El ritmo anotador era muy alto y fallar era casi sinónimo de dar bola de partido al contrincante.

Así nos lo contó Carlos García

Aparece Mosic

En el Abanca Ademar apareció Ivan Mosic. El serbio había sido protagonista en los últimos partidos del cuadro ademarista, pero en este choque aún no había sido uno de los destacados. Con minutos de gran acierto goleador, el balcánico mantuvo en la lucha al Abanca Ademar, volviéndole a poner por delante – de forma efímera – tras muchos minutos por detrás en el marcador.

Pero, de nuevo, se complicó el partido. La máxima de que fallar un ataque era dar mucha vida al rival se dio en el caso marista. Los leoneses no lograron anotar en una de sus jugadas y Cuenca lo aprovechó: ventaja de dos para los visitantes a falta de diez minutos.

Pero, entonces, salió el coraje marista para volver a meterse de nuevo de lleno en el choque. Con un parcial 3-0, con un último gol de Mario López a la contra en inferioridad, los de Guijosa se ponían por delante con Biosca ya en portería.

Respondió Cuenca con un parcial 0-3, pero esto no fue suficiente para hacer que los maristas se rindieran. En un final de partido vibrante, el Abanca Ademar empató con grandes intervenciones de Biosca y se puso por delante en el último minuto gracias a un gol desde los siete metros de Carrillo.

Final polémico

Pero la polémica llegó al final. Los árbitros decretaron penalti a favor de Cuenca, decisión muy discutida desde el Abanca Ademar y Río, con el tiempo ya parado, empató el choque.

La segunda posición se complica un poco más para el Abanca Ademar con este empate ante Ciudad Encantada, que no podía fallar para seguir con opciones intactas en esta pelea, pero que no ha conseguido la victoria en un choque con la igualdad por bandera.