Liga Asobal

El Abanca Ademar cae pese a una gran portería

Vieyra, en un lance de partido./Peio García
Vieyra, en un lance de partido. / Peio García

Bidasoa Irún da un golpe sobre la mesa y dificulta el camino marista hacia la segunda posición con una victoria en la que destacaron Biosca y Slavic, pero las pérdidas y la precipitación en ataque lastraron a los de Guijosa

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Era una final y el Abanca Ademar la perdió. Y todo ello pese a que lo que se reclamaba en las últimas jornadas, la defensa, mejoró. Bidasoa Irún ha dado un paso de gigante hacia el subcampeonato tras ganar 20-23 en el Palacio de los Deportes en un gran partido de los porteros maristas, Biosca y Slavic, y un nefasto choque del ataque leonés.

20 Abanca Ademar

Biosca (p); Mario López, Vieyra, Simonet, Mosic (5), Pesic (5), Jaime Fernández (1) – siete inicial – Slavic (p), Carou, Rodrigo, Ligetvári (3), David Fernández (4), Acacio (1), Gonzalo (1), Carrillo, Robles

23 Bidasoa Irún

Rangel (p); Cavero (1), R. Salinas (6), Serrano (2), Barthe (1), Tesoriere (1), Zabala (1) – siete inicial – Ledo (ps), Aldaba, Odriozola (3), E. Salinas (3), De La Salud, Renaud (1), Azkue (2), Seri (2)

parciales
1-2, 5-3, 5-5, 6-5, 8-7, 9-12 (descanso), 12-16, 13-17, 14-17, 17-19, 18-22, 20-23 (final)
ÁRBITROS
Monjo Ortega y Soria Fabián. Excluyeron a Carou por parte del Abanca Ademar y a Tesoriere por parte de Bidasoa Irún
INCIDENCIAS
Palacio de los Deportes de León. 2.913 espectadores. Se homenajeó y entregó el carnet de socio de honor al actor Jesús Vidal antes del partido

Reacciones

Los primeros minutos reflejaron lo que sería la tónica general del encuentro y lo que se preveía. Las defensas iban a predominar, los ataques sufrirían y los porteros iban a ser protagonistas. Quizá no estaba previsto que Rangel y Biosca tuvieran una tarde tan buena, lo que aminoró el acierto de los lanzadores.

Sólo la presencia de Carou en el banquillo se dejó notar en el Ademar. La intensidad y la confianza regresaron a la zaga marista, liderada por Mosic y Pesic cuando el argentino no estaba en cancha. El primer gol se demoró dos minutos y el Bidasoa mandó en los primeros minutos en el marcador.

Pero reaccionó rápido el cuadro de Guijosa con un parcial 4-0, lanzado en ataque con Mosic y Pesic muy acertados, y con un Nacho Biosca que empezó a tocar balón, a crecer y a desesperar al ataque irundarra.

Bidasoa se levanta

Las prestaciones ofensivas maristas descendieron y eso lo aprovechó el cuadro donostiarra para empatar el choque con un parcial 0-3. Las pérdidas y las malas elecciones de lanzamiento fueron claves para que el partido volviera a una igualdad que se mantuvo hasta el tramo final de la primera mitad.

En los últimos compases del primer acto, los de Jacobo Cuétara se marcharon en el marcador con un parcial 0-5 en el que ni siquiera un gran Biosca, que acabó la primera mitad por encima del 45% de acierto pudo frenarles. De nuevo, los errores poblaron un ataque leonés que maquilló el resultado al filo del descanso con un golazo de fly de Jaime Fernández para dejar la desventaja local en tres tantos.

Homenaje a Jesús Vidal

La segunda mitad fue un calco del tramo final de la primera mitad para el ataque leonés. Muy atascado y sin ideas, el Abanca Ademar sufría en cada ofensiva que, en muchas ocasiones, se resolvía favorablemente con una jugada individual.

Intento de reacción leonesa

Pero lo cierto es que las precipitaciones y las imprecisiones estaban 'matando' al Abanca Ademar ante un Bidasoa Irún que estaba empezando a encontrar las 'cosquillas' a Biosca. Guijosa dio entrada a Slavic y el cambio fue notable: el croata se salió.

Slavic mantuvo en partido a un Ademar que estuvo más de seis minutos sin marcar, por los casi ocho que estuvieron los donostiarras sin anotar goles a su tanteador. Las faltas en ataque de los irundarras lastraron a los de Cuétara, pero Abanca Ademar no aprovechaba esta situación.

Así nos lo contó Carlos García

Pero al Abanca Ademar, o le matas, o sobrevive y vuelve a levantarse. David Fernández encontró acierto, con tres goles seguidos, lo que unido a un sobresaliente Slavic, puso a los maristas a un gol de Bidasoa Irún. El Ademar, como dice su ADN, no se iba a rendir.

Se consuma la derrota

La mala racha irundarra tenía que acabar, no podía sostenerse más en el tiempo por lógica. Y así fue. Los vascos empezaron a marcar con más asiduidad pero el ataque leonés no reaccionaba, lo que devolvió la desventaja a los cuatro tantos.

Las paradas de Rangel en los momentos clave, además de algunas pérdidas en ataque en estos tramos fundamentales, dejaron sin opciones a los de Guijosa, que acabaron perdiendo.

El cuadro leonés se complica mucho su pelea por el subcampeonato tras perder, de nuevo, contra un rival directo y ha visto como ha sufrido su primera derrota en casa de la temporada.