La bocina deja al Ademar sin el estreno soñado

David Fernández ve frustradas sus intenciones durante el partido. / Peio García

Un tanto de Logroño en el último suspiro borra la sonrisa del equipo de Rafa Guijosa en un choque que tuvieron ganado pero no supieron cerrar en el último minuto

RUBÉN FARIÑAS León

Que la Liga Asobal es una de las más igualadas del mundo -con la excepción del Barcelona- es una realidad. Que los partidos hay que lucharlos hasta el final, también lo es. El Abanca Ademar se ha quedado con la miel en los labios de conseguir el primer triunfo de la temporada y ante un rival directo. Los leoneses han empatado, 27-27, ante el Ciudad de Logroño debido a un tanto sobre la bocina del conjunto riojano.

27 Abanca Ademar

Nacho Biosca (p), Mario López (2), Sebas Simonet (1), Gonzalo Carou (1), Rodrigo Pérez (1), Fede Vieyra (1), David Fernández (3), Juanjo Fernández (6), Dino Slavic, Jaime Fernández (5), Acacio Marqués (1), Gonzalo Pérez (1), Ivan Mosic (4), Carrillo, Pesic (1), Álvaro Rozas

27 Ciudad de Logroño

Sánchez-Migallón, Ilic (8), Balenciaga, Kusan (2), James, Aguinagalde (ps), Cabezón (5), Balint, Moreira (1), Kukic (1), Sergey Hernández (p), Juan del Arco (4), Edu Cadarso (3), David Cadarso, Garciandia (3)

PARCIALES
2-1, 5-4, 6-5, 10-9, 11-12, 13-13; descanso; 15-17, 18-18, 19-19, 21-22, 24-24, 27-27
árbitros
García Serradilla y Marín Lorente. Excluyeron con dos minutos a Simonet, Mario López, David Fernández y Jaime por el Ademar; y a Kusan (3), Cabezón, Sánchez-Migallón y Juan del Arco, por el Ciudad de Logroño
incidencias
Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga Asobal disputado en el Palacio Municipal de los Deportes de León ante 1.500 espectadores

El primer gol de la temporada en el Municipal llevó, como no podía ser de otra forma, sangre leonesa. Jaime Fernández abría el electrónico y lo hacía por partida doble, para colocar un inicial 2-0 y que el conjunto marista comenzara a marcar territorio.

Los jugadores de Rafa Guijosa exhibían su fortaleza defensiva y ello les permitía mantener ventaja, al maniatar el lanzamiento de la experimentada primera línea riojana. A ello se sumaban transiciones rápidas que encontraban posiciones óptimas para ejecutar disparos exitosos, como fue el caso de Juanjo Fernández para obrar el 5-2, en el minuto 8, y elevar la renta.

Reacciones

Sin embargo, poco tardó en despertar la escuadra de Velasco. Edu Cadarso hacía dos goles y recortaba distancias hasta el 5-4, al cumplir los primeros diez minutos de juego.

También ponía de su parte un inspirado Sergey Hernández, que se erigía como un muro ante los brazos armados del centro del ataque marista y el marcador recuperaba la igualdad del inicio, 6-6.

Si la primera parte tuvo un protagonista no fue otro que Jaime Fernández, tomando responsabilidades en el extremo y convirtiéndose en el líder del Abanca Ademar. El canterano hacía cinco goles en los primeros 20 minutos y devolvía la ventaja a su equipo, 9-7, antes de que se apagaran las luces del cuadro leonés.

Sonido Cope por Carlos García

Llegaban el peor tramo de los hombres de Guijosa. Un parcial de 1-5, comandado por Ilic y Kukic daba la vuelta al electrónico y obligaba al técnico madrileño a solicitar tiempo muerto con un 10-12 que despertaba el murmullo en unas gradas no muy pobladas.

Tras el paso por el banquillo, Simonet y Pesic tomaron las riendas del juego leonés y recuperaron el empate, 12-12, antes de entrar en la recta final del periodo.

Las paradas de Biosca y Sergey llevaron las tablas a los vestuarios, 13-13, y todo quedaría por decidir entre dos viejos conocidos que desequilibrarían el choque en el segundo periodo.

Reaccionó la grada en la salida de vestuarios. Juan del Arco anotaba y el conjunto marista parecía bloqueado en ataque en el arranque. Los gritos de 'Ademar, Ademar' se dejaban oír para alentar a los suyos y que Juanjo Fernández colocara el 14-14, en el minuto 32.

Sin embargo, las sensaciones del inicio, de ataque poco fluido por los locales, se confirmaban. Un gol desde los siete metros y uno más al contragolpe de Ilic, acompañado de la exclusión de Simonet, encendían las alarmas y dejaban un peligroso marcador de 15-17.

Eso sí, si algo lleva el ADN del Ademar es la lucha en los momentos más complicados, y esta volvía a salir. Vieyra soltaba un latigazo a la red, Biosca hacía una gran parada y Mario López, desde el extremo, devolvía la igualdad y aupaba a los aficionados de sus asientos.

En medio de una sequía anotadora, por parte de ambos conjuntos, y con 18 iguales, debutaba con estrella Dino Slavic. El portero salía en situación de doble exclusión para el Abanca Ademar y siete metros favorable al cuadro franjivino. El lanzamiento de Ciudad de Logroño lo lograba detener el nuevo meta de los leoneses y hacía enloquecer a la afición. Más aún, cuando Gonzalo Pérez anotaba y devolvía la ventaja a los maristas mucho tiempo después.

Los jugadores de Velasco reaccionaban entonces. Dos pérdidas de Sebas Simonet fueron aprovechadas por los riojanos. Ilic y Garciandia obligaban a Rafa Guijosa a detener el juego, con 19-21, para aclarar ideas y evitar que la sangría creciera.

Ivan Mosic quitaba las telarañas a la escuadra de Sergey para acercar a los suyos en el marcador, 21-22, antes de entrar en la recta final del partido. Y, en el minuto 51, un gran tanto de David Fernández y un 'coast to coast' de Juanjo, aprovechando que Logroño estaba sin portero, daba la vuelta al resultado para poner el 23-22.

El partido entaba en los cinco minutos finales con la expulsión de Kusan y el resultado en el aire, 24-24. Velasco mandaba a sus hombres al tiempo muerto para afrontar el final de la batalla.

Dos goles de Mosic y una espectacular acción defensiva de Carou convertían el Palacio en una caldera con el 26-25. Ambiente que se apagaría cuando David Fernández, tras recorrerse solo el campo, estrellaba el esférico en Aguinagalde y no lograba la sentencia.

Mosic de nuevo batía la meta franjivino para colocar el 27-25 que parecía sentenciar, dentro ya del último minuto, pero la rápida respuesta de Logroño dejaba aún los dos puntos en el aire.

Con catorce segundos por jugar y bola para el Abanca Ademar, Rafa Guijosa pedía su último tiempo muerto. Sin embargo, los leoneses perdían el esférico y una contra fulgurante del conjunto visitante acababa traspasando la línea cuando sonaba la bocina y el colegiado daba validez al gol para poner el empate a 27 final.

Los maristas se tuvieron que conformar con un punto en un choque que tuvieron ganado pero que no supieron sentenciar.

 

Fotos