Liga Asobal

El Abanca Ademar necesita vencer en Cangas, una cancha propicia y también de amargo recuerdo

Simonet, en un partido de esta temporada./Peio García
Simonet, en un partido de esta temporada. / Peio García

Los maristas sólo han perdido en una de sus 18 visitas a O Gatañal

FERNANDO PÉREZ SOTOLeón

El Abanca Ademar necesita un triunfo el próximo sábado en la pista del Cangas Frigoríficos del Morrazo para mantener sus opciones de lograr el objetivo de disputar competición europea, en un terreno que le ha sido especialmente propicio y donde tan solo ha encajado una derrota en 18 visitas anteriores en los enfrentamientos en Liga Asobal.

A pesar de estos datos arrolladores y elocuentes del dominio leonés en este escenario, la historia de los duelos entre ambos equipos también guardan un doloroso enfrentamiento que supuso el último descenso ademarista, luego remediado en los despachos.

El único tropiezo en más de dos décadas, se remonta a la temporada 2012-13, cuando perdió por la mínima (29-28) y que dio paso a dos empates consecutivos -también los únicos- (29-29) y (30-30), en la etapa más delicada, fundamentalmente en lo económico, del conjunto leonés.

Esta derrota coincidió en la segunda y efímera etapa -tan solo una temporada- del actual seleccionador argentino Manolo Cadenas en el banquillo ademarista, al que curiosamente vuelve a optar tras la destitución de Rafael Guijosa, según ha confirmado la junta directiva que ya le ha trasladado el interés de cara a la próxima campaña.

Los dos empates posteriores se produjeron con el técnico vallisoletano, Daniel Gordo, al frente del equipo y que este pasado fin de semana festejaba con el conjunto de La Nava de la Asunción el histórico ascenso a la Liga Asobal.

Con posterioridad a esta etapa, Ademar, con el recientemente destituido Rafa Guijosa como entrenador, sumó pleno de victorias en el pabellón de 'O Gatañal', en las temporadas 2015-16 (27-29), en la 2016-17 (23-34) y en la pasada cuando repitió triunfo (26-30).

Sin embargo, los antecedentes entre ambos equipos tuvieron un triste precedente en los albores de la Liga Asobal en 1994, ya que el Cangas fue el verdugo del conjunto ademarista en una dramática eliminatoria de promoción.

Había accedido a la presidencia el fallecido Juan Arias y con Jordi Álvaro en el banquillo el equipo se vio abocado a una primera eliminatoria por la permanencia fallida ante el Juventud Alcalá de Madrid, siendo destituido Álvaro y suplido por Isidoro Martínez, actual seleccionado júnior español y que años después fuera primer entrenador del Ademar tras la etapa de Manolo Cadenas.

En el primer duelo en cancha gallega venció el Cangas (26-22) y en la vuelta en León, con un palacio lleno -7.000 espectadores- y varios cientos en las puertas sin poder acceder, los leoneses solo podían vencer 20-17, sin ser capaces de anotar un gol en el tramo final que les hubiera dado el premio de la permanencia.

Pero este mal recuerdo que siempre dejará el Cangas en la memoria ademarista se compensó durante el verano, ya que los leoneses serían repescados por la desaparición a causa de las deudas económicas del Juventud Alcalá.

Precisamente ahí se iniciaría la etapa más brillante del Ademar, con la presidencia de Juan Arias y con Manolo Cadenas como entrenador hasta conquistar la liga, Copa del Rey, Copa Asobal e incluso lograr dos Recopas de Europa.

De hecho en la siguiente visita al Cangas, desde la primera en la temporada 95-96, la victoria visitante fue la constante, llegando a alguna especialmente contundente como la de la temporada 2005-06, cuando Ademar apabulló al Cangas (19-37).

Temas

Ademar