Liga Asobal

El Abanca Ademar se tropieza con la primera piedra

Feutchmann, en una acción del partido./Peio García
Feutchmann, en una acción del partido. / Peio García

El conjunto marista cae ante Bidasoa Irún en el primer partido de la temporada en un choque en el que los leoneses se desinflaron con el paso de los minutos

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

La ilusión, el cambio total en la dirección deportiva ni el carácter de Cadenas fueron suficientes. El Abanca Ademar ha caído en su primer partido liguero ante Bidasoa Irún, gran candidato al segundo puesto, por 27-33 en un partido en el que los maristas se fueron desinflando con el paso de los minutos.

Impulsados por la adrenalina del Palacio, de la vuelta a casa de Manolo Cadenas y del arranque de temporada, el inicio de partido del Abanca Ademar fue sensacional. Con una defensa intensa, agresiva, que mordía y que agobiaba al ataque irundarra, los maristas dispararon los niveles de ilusión de la ansiosa grada leonesa, que tenía muchas ganas de balonmano.

27 Abanca Ademar

Slavic; Jaime Fernández (3), Juanjo Fernández (1), Mosic (4), David Fernández (4), Carou (1), Mario López (4) – siete inicial – Patotsky (ps), Marchán (2), Feutchmann (3), Lucin (2), Donlin, Gonzalo (3), Carrillo, Lodos, Casqueiro

33 Bidasoa Irún

Luan; Zabala, Seri (2), Azkue (4), R. Salinas (5), E. Salinas (4), Odriozola (8) – siete inicial – Ledo (ps), Cavero, Crowley (1), Serrano (3), Barthe (1), De La Salud (1), Renaud (4), Tesoriere, Da Silva

PARCIALES
4-1, 8-4, 11-7, 12-9, 13-12, 15-14 (descanso), 16-17, 19-18, 21-22, 23-25, 24-29, 27-33 (final)
árbitros
García Mosquera y Rodríguez Rodríguez. Excluyeron a por parte del Abanca Ademar y a Zabala, Serrano, Tesoriere y Crowley por parte de Bidasoa Irún
INCIDENCIAS
Palacio Municipal de los Deportes. 2.260 espectadores.

Con Carou y Juanjo Fernández como 'sargentos' de este ejército marista que batallaba cada defensa, los ataques eran un suplicio para los de Jacobo Cuétara. Este inicio brillante, con unos diez minutos iniciales de gran nivel, fueron culminados con un ataque casi infalible.

Nueve goles en diez minutos, con el destacado acierto de David Fernández y Mario López, dieron alas al Abanca Ademar. Y un colchón que, a la postre, sería muy necesario. Porque el cuadro marista, al alcanzar esta máxima renta de cinco goles (10-5) superado el minuto 10, sufrió un apagón general, especialmente en ataque.

Bidasoa se rehace poco a poco

En defensa comenzó a sufrir más ante un Bidasoa Irún que se soltó, movió más el balón y encontró rendijas por las que ir dando pequeños mordiscos a la renta leonesa. En un inicio, no preocupaba demasiado la tímida reacción guipuzcoana, pero dicha situación se prolongó en el tiempo.

También se alargó más de lo debido la falta de puntería en ataque. Las ofensivas leonesas ya no fluían, los goles llegaban por destellos individuales y, en catorce minutos, los de Cadenas solo pudieron sumar tres goles más en un contraste muy fuerte con el inicio del choque.

Los cambios que probó Cadenas, dando entrada a Mosic, Gonzalo, Carrillo o Lucin, no parecían surtir efecto y solo cuando el Abanca Ademar notó a Bidasoa en su rebufo, cuando los de Cuétara se pusieron a un gol, pusieron una marcha más, con Mosic como hombre acertado en estos compases. El final de la primera mitad fue muy igualado, con los equipos compenetrados incluso para cometer errores en ataque y cerrar el primer acto con el Abanca Ademar con un tanto de renta.

El canto de cisne marista

El inicio de segunda mitad no fue mejor para el Abanca Ademar y la tendencia del final del primer tiempo se multiplicó en la reanudación. Un parcial 0-3 para Bidasoa puso por delante, por primera vez, a los irundarras.

Reaccionó el cuadro marista con un parcial de 4-0, con dos goles de Gonzalo y otros tantos de Jaime Fernández, para comandar el marcador de nuevo. Pero fue un canto de cisne.

Hubo unos minutos de intercambio de golpes, en el que ambos conjuntos estiraban la goma, pero nadie la rompía. El partido vivía en un impás en el que una racha de acierto o desatino acabaría por inclinar la balanza de un lado o de otro.

Bidasoa mata el partido

Y esa situación se dio a favor de Bidasoa. Una fatal racha ofensiva del Abanca Ademar, que se topó una y otra con un inspirado Ledó bajo palos, unida al acierto irundarra en ataque, ni siquiera frenado con el cambio de portero en el cuadro leonés, mató el choque. A falta de cuatro minutos, los vascos estaban sesis goles por delante.

El estreno de Cadenas ha dejado luces y sombras, aunque más detalles en este último aspecto. En un partido fundamental para la batalla por el subcampeonato ante el actual poseedor de dicho honor, el cuadro leonés ha caído con claridad. La próximo semana, los maristas buscarán sanar heridas ante el Bada Huesca a domicilio (sábado, 18:30 horas).