Liga de Campeones

La dureza del Dinamo complica la vida en Champions al Abanca Ademar

Rodrigo, en un lance del partido de este jueves./7foto7
Rodrigo, en un lance del partido de este jueves. / 7foto7

Los leoneses cayeron con claridad ante el cuadro rumano, que fue muy superior en su ataque y, con una defensa muy intensa y un permisivo arbitraje, impidieron a los maristas acercarse en el marcador

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Dura y contundente derrota del Abanca Ademar en Rumanía. El cuadro leonés ha caído 35-30 ante el Dinamo de Bucarest en un partido marcado por la intensidad y la dureza de la defensa local, favorecido por un arbitraje permisivo, que puso en dificultades al ataque de los de Guijosa que, en defensa, no fueron capaces de detener a la potente ofensiva del Dinamo.

35 Dinamo Bucaresti

Missaoui (p); Negru, Komogorov (7), Mousavi (1), Savenco, Acatrinei, Kuduz – siete inicial – Grigoras (ps), Descat (4), Bannour (11), Alouini (3), Szasz (4), Heidarirad, Sandru (2), Gavriloaia (3), Zulfic

30 Abanca Ademar

Biosca (p), Mario López (11), David Fernández, Simonet, Pesic (1), Ligetvári (2), Jaime Fernández (5) – siete inicial – Slavic (ps), Juanín, Carou, Rodrigo, Vieyra (1), Acacio (5), Gonzalo, Mosic (2), Rozas

PARCIALES
3-2, 6-5, 10-7, 13-9, 15-12, 18-15 (descanso) 21-15, 24-19, 27-23, 30-25, 32-27, 35-30 (final)
árbitros
Konjicanin y Konjicani (BLR). Excluyeron a Savenco, Szasz, Bannour, Mousavi (2) y a Alouini por parte del Dinamo Bucaresti y a Rodrigo, Ligetvàri y a Mosic por parte del Abanca Ademar

Iba a ser un partido duro y cruel para el Abanca Ademar. Los maristas trataron de plantar cara a un Dinamo de Bucarest muy intenso en defensa y muy acertado en el ataque. La ofensiva local era infalible, muy potente y fortísima.

En vestuarios

En los primeros compases, gracias a la primera línea y a Mario López, el Abanca Ademar pudo aguantar el pulso. Fueron diez minutos de intercambio de golpes, de protagonismo para los ataques y debilidad de las defensas. Pero la intensidad de la zaga rumana acabó secando al ataque de los de Guijosa mientras que los goles por parte del Dinamo seguían cayendo, uno tras otro, llegando a una renta de hasta cinco goles, especialmente de la mano de Bannour, autor de ocho tantos en la primera mitad.

Esperanza marista

La entrada de Slavic por Biosca y el cambio a la defensa 5-1, con Jaime Fernández en el avanzado, el Abanca Ademar fue capaz de contrarrestar el ataque rumano, dejándole durante más de cinco minutos sin anotar, momento que aprovecharon para recortar distancias en el marcador empujados por el ímpetu y el atrevimiento de Acacio.

Los maristas se colocaron a un gol del Dinamo, pero esta barrera no la pudieron derribar. Entre el gol y los tres de desventaja se movió el partido en el tramo final, en el que los leoneses se acercaban con las inferioridades numéricas de los locales pero que, en cuanto recuperaban al hombre excluido, volvían a tomar aire en el marcador.

Sentencia rumana

El inicio de la segunda mitad fue, prácticamente, la sentencia del Abanca Ademar. El ataque leonés se atascó ante la defensa de los rumanos, algo a lo que no ayudó un arbitraje casero y permisivo con la notable dureza del cuadro local en defensa.

Con un parcial 3-0, el Dinamo ya logró ampliar su renta máxima hasta los seis goles, en la que se movió durante el resultado durante toda la segunda mitad. El Abanca Ademar no se rendía, seguía peleando, pero los de Guijosa no eran capaces de aprovechar las escasas exclusiones, en comparación a las faltas realizadas por el Dinamo, que tenían a favor.

Una lesión de Slavic en la mano dio entrada en cancha de nuevo a Biosca en unos instantes en los que el Abanca Ademar tuvo un pequeño haz de esperanza, ya que lograron ponerse a cuatro, tener posesión y jugar en superioridad numérica. Pero en este instante en el que podrían dar un paso adelante, un error en el pase enterró todas las opciones del Abanca Ademar.

Los leoneses cayeron en Bucarest por un claro 35-30 que mina las opciones maristas en Liga de Campeones por lo abultado del marcador. El cuadro marista deberá ganar los dos partidos en casa ante Cocks y Elverum y tratar de rascar algo a domicilio ante el Wisla Plock para avanzar en este igualado grupo.

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