La Junta modifica el reglamento de la IGP Cecina de León, que controlará origen y trazabilidad y el registro de industrias

Plato de cecina./
Plato de cecina.

El organismo cobrará una cuota de hasta de 0,9 euros por pieza comercializada, más el doble del precio de coste de precintos, etiquetas u otros soportes físicos de control

LEONOTICIAS

La Junta modificó el reglamento del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Cecina de León, ente que controlará el origen y trazabilidad del producto y desarrollará el registro de industrias elaboradoras, según publica el Boletín Oficial de Castilla y León.

La nueva normativa permitirá poner en valor la calidad de este producto, facilitar el acceso a la figura de calidad a todos aquellos operadores que cumplan los requisitos y aumentar las garantías de los consumidores mediante el refuerzo de los sistemas de control oficial.

Los cambios realizados van en la línea de resaltar la calidad del producto, aumentar el número de operadores y dar mayores garantías a los consumidores. Entre las modificaciones que incluye la nueva normativa está la dotación de una mayor autonomía al Consejo Regulador, que persigue la simplificación de tramitaciones y la optimización de recursos.

Respecto al control de calidad, se extiende a todas las etapas de la cadena de valor y se adapta a la actual reglamentación autonómica, nacional y europea. Además, en relación con el etiquetado y el uso de la mención Cecina de León, se refuerzan las garantías en el etiquetado y contraetiquetado del producto, así como el correcto uso del logotipo en promoción y publicidad.

Una figura en crecimiento

La IGP Cecina de León busca, con estas modificaciones en su reglamento, continuar creciendo y dar un valor añadido a los productos que ampara. La posibilidad de aumentar el número de operadores incluidos en la marca -actualmente son diez- facilitará un aumento de una producción que el año pasado ascendió a más de nueve millones de euros.

La Cecina de León es un producto cárnico curado, elaborado a partir de cuartos traseros de ganado vacuno mayor, sometida a un proceso de elaboración que incluye las operaciones de salado, lavado, asentamiento y secado. Lo que hace especial (en cuanto a coloración, veteado, jugosidad y poca fibrosidad) y dota a esta cecina de un sabor inigualable es el proceso de elaboración, que siempre supera los siete meses y se lleva a cabo en las condiciones de altitud y clima propios de la provincia de León.

Financiación

Uno de los apartados más relevantes del reglamento es la financiación del Consejo, que lo hará mediante los bienes que constituyan su patrimonio y los productos, rentas y ventas del mismo; las subvenciones, legados y donativos que reciban; y las cantidades que pudieran percibirse en concepto de indemnizaciones por daños y perjuicios ocasionados a la denominación de calidad.

Pero principalmente, se financiará por la recaudación de cuotas, que podrán ser de diferentes tipos. Por un lado, de inscripción en el registro de industrias elaboradoras, con hasta un máximo de 300 euros. Por otro, de mantenimiento en ese registro, de hasta un máximo de mil euros. Existirá también otra sobre modificaciones de la inscripción, con hasta 150 euros; y una cuota sobre piezas amparadas de hasta 0,9 euros por pieza comercializada, más el doble del precio de coste de precintos, etiquetas u otros soportes físicos de control o etiquetado de productos amparados. Esta cuota se podrá deducir anualmente de la cuota de mantenimiento hasta la cantidad fijada. La cuantía de estas cuotas se fijará cada año en el pleno de Consejo Regulador.