Psicosis por el ronchito

El caramelo leonés reconoce a Marcos Vidal 'Marquitos' como su primer embajador, que reconoce llevar siempre en el bolso un ronchito, el mismo con el que sorprende a los huéspedes de la Bodega Regia

Fotografía ganadora del concurso. / A.C.
A. CUBILLAS León

Es el sabor leonés envuelto en un papel. Azúcar, cacahuete, cacao y algo más que dan vida al conocido ya como el Carmelo de León.

Es el ronchito, dulce y amargo a la vez, tierno pero crujiente, un producto irresistible para jóvenes y los no jóvenes.

Y sino que se lo digan a Marcos Vidal Suárez, 'Marquitos' cariñosamente, que reconoce sufrir una auténtica psicosis por este caramelo.

Le acompañan siempre en su bolso, vaya donde vaya, y si no, se da la vuelta. Es más, nunca faltan en la guantera de su coche y, por si acaso, esconde medio paquete debajo del asiento del conductor.

No es de extrañar que la empresa leonesa haya decidido nombrarle el 'Embajador del Ronchito' en un acto que ha tenido lugar este jueves en la Casa de las Carnicerías, que ha contado con la participación del alcalde Antonio Silván y el presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo.

«Es una satisfacción teniendo en cuenta que se trata de dos familias leonesas con una gran tradición familiar», señaló el embajador, que bromeó con que el «colmo de un confitero es que Marquitos te invite a ronchitos».

Un caramelo que desde hace 20 años, ha relatado Marquitos, está presentes en todas las habitaciones de la Bodega Regia y con el que Marquitos sorprende y alegra esas caras serias, cansadas y tristes que le reciben allá donde va. «Esa sonrisa merece la pena».

Un acto en el que además ha coincidido con la entrega de premios a los ganadores del concurso fotográfico que está expuesta en la Casa de las Carnicerías. Fotografías que, sin duda, han sabido captar la esencia y la locura que desatan los ronchitos.

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