La vida más allá del uniforme

Juan, uno de los policías nacionales de Cádiz que hoy protagonizan 'Héroes, más allá del deber'./CUATRO
Juan, uno de los policías nacionales de Cádiz que hoy protagonizan 'Héroes, más allá del deber'. / CUATRO

Kamal, de origen árabe, y Juan, que busca a sus abuelos gitanos asesinados en la Guerra Civil, son los dos policías que protagonizan mañana 'Héroes, más allá del deber' (Cuatro)

JULIÁN ALÍAMadrid

Para descubrir qué se esconde detrás del uniforme, Cuatro emite mañana, a las 22:50 horas, una nueva entrega de la segunda temporada de 'Héroes, más allá del deber'. En esta ocasión, los protagonistas son Juan y Kamal, dos policías nacionales de Cádiz amigos desde la infancia. Los bisabuelos de Juan, 'El Gitano' y Sebastiana, fueron asesinados y enterrados en una fosa común en la Guerra Civil, y él lleva varios años investigando el lugar donde yacen sus cuerpos. Mientras, Kamal viaja a Marruecos para visitar a sus familiares tras descubrir que su padre le abandonó tras conocer a otra mujer y marcharse a Francia.

El programa se estrenó en 2017 y en su primera temporada se saldó con 875.000 espectadores y un 6,6 % de cuota de pantalla. En esta segunda se muestra tan solo una profesión por capítulo, y en vez de centrarse «en una sola persona, y contar su vida privada y su trabajo, son dos compañeros, «aunque uno de ellos suele tener una historia más relevante», comenta la directora del espacio, Marta Machuca. «Te haces una imagen de un policía, y a lo mejor lo relacionas con la idea de haber hecho algo malo, pero cuando hablas con ellos, cuando conoces su vida, ves lo que hay detrás y te das cuenta de que son personas, trabajadores, como todos, y que algunos cuando llegan a su casa tienen líos importantes. Después de estar protegiéndonos, se tienen que enfrentar a una serie de situaciones complicadas y, en algunos casos, muy extremas. Al final, todos somos iguales. Solo buscamos hacer nuestro trabajo lo mejor posible y resolver nuestros dramas personales de la mejor manera posible», asegura la directora sobre un formato que contiene «acción trepidante en escenarios muy diferentes».

Por ello, encontrar a los protagonistas apropiados conlleva unas dificultades añadidas. Al proceso de 'casting' se le suma una labor de investigación, ya que «tampoco se presenta demasiada gente», según la propia Machuca. «Tienes que convencerlo a él, a su jefe, a su compañero y a su familia. Son trabajadores, cada uno de su medio, y tienes que estar grabándoles en su trabajo y en su vida personal. 'Vamos a ponerte una cámara para ver cómo trabajas. Y luego vamos a ir a tu casa para que nos cuentes tu vida'. La propuesta impone respeto y da un poco de miedo. Mucha gente no está dispuesta a esto», se sincera Machuca.

Comisarías y hospitales

En su búsqueda de héroes, algunos miembros del equipo acuden a las comisarías o a los hospitales para hablar con ellos y para explicarles el formato y «que vean que es una cosa seria». «Hay que pasar por muchas fases hasta llegar a la persona adecuada, con la que puedas empatizar en lo personal y vivir algo de acción en lo laboral. Hay personas que estarían encantadas de participar, pero que no tienen detrás una historia interesante y televisiva que les respalde. Y también pasa lo contrario, gente con historias muy interesantes, pero con un trabajo de oficina».

Pese a las dificultades y a «doblar personajes» al incluir a los compañeros, el proceso de selección de la segunda edición ha resultado más sencillo, ya que «la carta de presentación de la primera temporada ayudó mucho». La directora está orgullosa de haber «conseguido un programa entretenido, con acción, drama y con historias que enganchan y conectan con el público»: «Si no te han pasado a ti, es muy probable que conozcas a alguien que sí».