Entrevista

«'Ya es mediodía' ha encontrado su hueco»

Marc Calderó. /Telecinco
Marc Calderó. / Telecinco

Marc Calderó ha sustituido en vacaciones a Sonsoles Ónega al frente del programa de Telecinco

JULIÁN ALÍA

Ya en su puesto habitual en el programa, Marc Calderó (Barcelona, 30 años) ha sido el encargado de suplir a Sonsoles Ónega como presentador de 'Ya es mediodía', el espacio que emite a diario Telecinco a partir de las 13.30. Tras un año sin vacaciones, la presentadora, que hoy regresa al programa, le cedió el asiento principal al joven periodista catalán, que reconoce haber seguido con más presión los datos de audiencia al ser la nueva caravisible.

- ¿Qué significa haber sido el elegido como presentador durante este verano?

Ha sido una oportunidad, y también un reto, claro. Aparte de que es un programa que en un año se ha fidelizado muchísimo, tiene una presentadora con un carisma y un bagaje brutales como es Sonsoles. El hecho de sustituir a una pieza fundamental en el programa es un reto, y estoy muy contento y muy agradecido.

- ¿Se lo llegó a esperar?

No, no. Es verdad que estoy en el programa desde el minuto cero, desde que empezó, y he pasado por muchos roles, desde reportero en el Congreso, por toda España, luego en una sección de investigación, después de apoyo en plató… pero no me lo esperaba. Fue una gran alegría que pensaran en mí.

- Y los datos de audiencia han seguido ahí.

Es un programa que en poco tiempo, en año y poco, ha encontrado su hueco. Incluso en verano, que es una audiencia más complicada, la audiencia ha respondido. Hemos mantenido los mismos datos que durante la temporada, y estamos muy agradecidos a la gente que nos sigue día a día. Para nosotros es un premio.

- ¿Sentía más presión cuando miraba las audiencias?

Un poco sí, claro. Al final, como el cambio es tan sustancial, de pasar de la gran Sonsoles Ónega a un reportero del programa, piensas: 'Vamos a ver cómo responde la audiencia', porque aparte de los temas, que son muy parecidos a los que hemos tratado durante todo el año, es verdad que la persona que lleva el hilo conductor cambia. En este caso era yo, y sí, seguía los resultados para ver si la audiencia respondía de la misma forma... y, en principio, parece que tanto el contenido como los cambios han ido bien y estamos muy contentos.

- ¿Y se ha sentido a gusto?

La verdad es que sí, aunque uno de mis principales miedos era que no sabía si iba a ser capaz de moderar. Tratamos temas muy distintos y en los que hay una variedad de opiniones brutales, y quería que todos los colaboradores tuviesen el mismo tiempo, que se expresasen todas las opiniones… Esa era mi obsesión y mi miedo. Cuando nunca te has sentado a presentar un programa de estas características, tienes algunos recelos, pero me he sentido cómodo. También porque, antes de irse, Sonsoles me dio todos los consejos del mundo.

- ¿Significa eso que está deseando que vuelva a irse de vacaciones?

No, no. Tampoco es eso. Esto ha sido que Sonsoles llevaba más de un año sin vacaciones. La pobre necesitaba hacer un parón, y la cadena ha pensado en mí para sustituirla, pero, obviamente, aquí la reina sigue siendo ella. Además, tenemos una relación de amistad más allá de lo profesional.

- ¿Cómo es ahora esa vuelta 'a la sombra'?

Bueno, tampoco es una vuelta a la sombra, es volver a lo que he estado haciendo este último año. Es un trabajo tan agradecido que, simplemente, es volver a tu sitio original y en el que estás supercómodo y aprendes mucho.

- Dice que es agradecido. ¿Qué es lo que más le gusta de él?

Cuando pasan cosas en directo y tú lo puedes estar contando. Yo creo que es lo mejor que podemos hacer. Le estás explicando al espectador en ese momento lo que está pasando, y creo que es una de las claves de 'Ya es mediodía', que te informa de muchos temas, pero sobre todo se prioriza lo que ocurra en ese momento.

- ¿Qué balance hace de los más de 300 programas?

Muy positivo. Hemos crecido poco a poco, y al final hemos llegado a un nivel de audiencia en una franja muy complicada, que creo que refleja el trabajazo que hace todo el equipo, que es muy joven, y con mucha vocación. Creo que se debe también a que somos una piña, como una gran familia que cada día sigue trabajando para hacerlo lo mejor posible. Y voy a tocar madera. Sonsoles me ha pegado alguna de sus supersticiones, y cuando hablo bien de la audiencia, necesito tocar madera (risas).