Maestros espaderos

Un momento de 'Forjado a fuego'. /
Un momento de 'Forjado a fuego'.

El concurso estadounidense 'Forjado a fuego', que en España emiten Historia y Mega, se ha instaurado en la parrilla con un buen número de fieles seguidores

JULIÁN ALÍA

 «Esta arma mata» es la frase que más esperan los espaderos después de que el filipino Doug Marcaida haga las pruebas pertinentes sobre los muñecos de gel con sus hojas recién creadas. Marcaida es uno de los jueces de 'Forjado a fuego' (un programa original del canal Historia que emite los miércoles a las 22:55 horas nuevos episodios exclusivos y que actualmente también se puede ver en Mega), pero también hace las veces de contratista militar e instructor de uso de armas para policías; siempre para defenderse y nunca para atacar. También es un especialista en combate cuerpo a cuerpo, y diseñador de armas, de ahí su labor en el concurso. Prácticamente, una enciclopedia viviente en la evolución de las herramientas de guerra. De hecho, tal es su dominio que ni siquiera se le escapa la «navaja española».

El juez asiático lleva presente desde 2015, cuando se estrenó el programa. Cuatro herreros especializados compiten en la fabricación de armas blancas. Una especie de 'Masterchef', pero cuyo producto final es capaz de asestar golpes mortales. Los concursantes compiten en una serie de desafíos eliminatorios utilizando un almacén de herramientas, y todo a contrarreloj, como suele ocurrir en este tipo de 'talent shows'.

El filipino cuenta que empezó a diseñar armas «hace más de 25 años», que también se dedica a enseñar «cómo usarlas de la manera correcta» y, sobre todo, a «cómo defenderse con ellas». Confiesa que para él, «las espadas son hermosas», pero que «tampoco puedes llevar una siempre en la cintura». Por eso, el miembro del jurado reconoce que prefiere diseñar hojas más pequeñas, de las que «puedes llevar en casi cualquier sitio», incluso «en un bolso o un bolsillo».

El formato va ya por su quinta temporada, que cada vez cuentan con un mayor número de capítulos. De hecho, la primera solo contó con ocho entregas, mientras que la quinta consta de cuarenta. Una longevidad y unos resultados que no esperaba el propio filipino. «Lo que más me ha sorprendido es lo mucho que ven el programa las generaciones más jóvenes. Eso es algo que me encanta. Conozco a muchos padres que son fans de 'Forjado a fuego', y que lo ven con sus hijos, también con sus hijas. Un formato «maravilloso» que se ha hecho un hueco y que compite en una era liderada por los «aparatos electrónicos y los videojuegos», dice.

Ppor supuesto, todavía le impresionan más las cotas de éxito que ha alcanzado el programa también fuera de los Estados Unidos, incluido España, donde no es difícil encontrar seguidores. Menciona que es un formato que disfruta mucho, pero que, sin duda alguna, su parte favorita es la de la comprobación. «Al final del día, tienes que probarlo. Es como los concursos de cocina. Puede ser un plato muy bonito, pero a la hora de la verdad, tiene que estar bueno. La parte más emocionante es cuando puedo probar las armas y constatar que pueden matar», comenta.

Como contrapunto, y sabiendo por experiencia propia lo complicado que es la fabricación de armas, para Marcaida la parte más difícil es sin duda decirle al concursante que «su hoja ha perdido, que no es lo suficientemente buena». «Es muy duro oír esas palabras tras tantas horas de trabajo detrás».

 

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