Tinta y color para la primera vuelta al mundo

Una de las viñetas del cómic./
Una de las viñetas del cómic.

El Ministerio de Defensa edita un cómic orientado al público infantil y juvenil que recoge la hazaña de Juan Sebastián Elcano

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Llevó algo más de tres años completarla (agosto de 1519 - septiembre de 1522) y dejó por el camino a 222 tripulantes. Ahora, cuando se cumplen cinco siglos del inicio de una de las mayores gestas de la humanidad, un cómic editado por el Ministerio de Defensa desvela a niños y jóvenes los avatares de la expedición que finalmente se convirtió en la primera vuelta al mundo. Una aventura que capitaneó inicialmente Fernando Magallanes, con la intención de descubrir otra ruta hacia las islas Molucas, pero que completó el marinero vasco Juan Sebastián Elcano, junto a otros 16 aguerridos hombres, cuando tomó la decisión de no regresar por donde había venido.

Con textos y dibujos de Jorge Rodríguez Rivero, 'Juan Sebastián Elcano: la primera vuelta al mundo' comienza poniendo en contexto al lector acerca de una época, la que discurre entre la segunda mitad del siglo XV y la primera mitad del XVI, que rompe con la oscuridad de la Edad Media y se abre a la ciencia y a las disciplinas artísticas. Y, por supuesto, es la era de las grandes expediciones. En esas se encuentra Sebastián Elcano, quien fuera el primogénito de una importante saga de marinos y pescadores de Guetaria (Guipúzcoa).

Enrolado desde muy joven en barcos comerciantes y pesqueros, pronto adquirió su propio navío, con el que participó en la toma de Orán, en Argel, y en otra campaña militar en el sur de Italia. Allí, sin embargo, no tuvo tanta suerte y acabó vendiendo su embarcación al enemigo para poder pagar a su tripulación. Huyó a Sevilla y en la ciudad tuvo conocimiento de la gran aventura que preparaba Magallanes.

La Corona de Castilla y Aragón y la Corona de Portugal habían firmado el Tratado de Tordesillas por el que se repartían medio mundo, pero que también prohibía a los españoles navegar por aguas portuguesas. Magallanes trataba de encontrar otra ruta hacia las islas Malucas atravesando el atlántico, bordeando el sur de América y cruzando el Pacífico. Carlos I no dudó en financiar la empresa. Sebastián Elcano, junto a otras 238 personas, se sumó a la expedición como maestre de la Concepción, una de las cinco embarcaciones que emprendió la aventura.

Durante la presentación de la obra, de la que se han impreso 3.500 ejemplares, el secretario de la Comisión del V Centenario, el almirante Ignacio Horcada, señaló que el cómic «contribuye a crear un mejor conocimiento de la figura y el papel en esta gesta del marino vasco español más universal, que está inmerecidamente oscurecido en el relato de la historia». El almirante explicó que, teniendo en cuenta a los destinatarios, se ha trabajado para que la obra «aúne el rigor histórico y la corrección náutica con el desenfado y el esparcimiento que los chicos esperan en una obra de estas características».

Y así es. Con un estilo desenfadado y el humor como columna vertebral de la narración, las viñetas recogen el recorrido que siguieron los navíos y los hitos y problemas de un viaje que tuvo que superar de todo. Desde motines a bordo a la pérdida de cuatro de las cinco embarcaciones -solo tres lograron atravesar el Estrecho de Magallanes-, pasando por varios meses sin tocar tierra, hambruna -llegaron a alimentarse de la piel de vaca con la que se cubría el mástil y las ratas en el menú estaban a la orden del día- y hasta escorbuto.

La aventura daría un vuelco cuando Magallanes cayó en un combate contra los nativos de las islas Filipinas. A partir de ahi la expedición se repartió en dos naves, la Trinidad y la Victoria, siendo esta última, capitaneada por Sebastián Elcano, la que regresó a España sin volver sobre sus pasos. El cómic aborda la figura de otros aventureros como Vasco Núñez de Balboa y Hernán Cortés y se detiene en la situación de España a lo largo de aquellos años.

Esta iniciativa de Defensa no es la única que celebra los 500 años de la gesta. El velero Pros ya está rumbo a Sevilla, de la que saldrá el 10 de agosto para replicar aquella hazaña.