«Existe una gran desconfianza hacia la Iglesia por culpa de la pederastia»

Patricia Gibney./@trisha460
Patricia Gibney. / @trisha460

La escritora irlandesa ambienta su novela negra 'Los niños desaparecidos' en el escándalo de abusos sexuales a menores en Irlanda

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

A la escritora irlandesa Patricia Gibney no le resultó fácil crear una atmósfera novelesca en su primera obra, 'Los niños desaparecidos' (Principal Noir), que llega ahora a España: los tétricos informes sobre la pederastia en su país natal hacían palidecer cualquier historia literaria, por negra que fuera. Sin embargo, Gibney tejió poco a poco la obra y tras su publicación, fue un completo éxito. Vendió más de 100.000 ejemplares en su primer mes y le abrió las puertas para comenzar una saga literaria con la inspectora Lottie Parker y el sargento Mark Boyd como protagonistas.

«No tengo experiencia personal con abusos sexuales a menores en mi círculo más cercano, pero en los últimos diez o quince años, se convirtió en una de las noticias más importantes en mi país, de manera que tuve acceso a muchas personas y a mucha documentación», cuenta Gibney. En su novela, la aparición del cadáver de una mujer en una catedral abre la caja de pandora de los secretos que un grupo de religiosos esconde.

Cree Gibney que la pederastia arraigó en lugares donde el catolicismo era la religión principal y los sacerdotes, figuras veneradas, «pequeños dioses en sus parroquias». «Cuando comenzaron las sospechas, la gente no quería creer que aquellos a los que tanto amaban habían cometido esos delitos», cuenta Gibney.

En su opinión, la Iglesia católica no ha sabido hacer frente al problema de la pederastia con medidas drásticas. «En Irlanda, lo único que hacían era cambiar a un sacerdote de una diócesis a otra. Podrían haber hecho muchísimo más, pero la clave estaba en el Vaticano». La escritora dice que desde que estalló el escándalo, los feligreses se han separado cada vez más de la Iglesia y la prueba está en la visita del papa Francisco a Irlanda este año. «Para recibirle se esperaban en las calles más de 500.000 personas y apenas se llegó a las 100.000. Hubo muchas protestas y la gente le reclamó que pidiera perdón», recuerda Gibney. «Existe una gran desconfianza hacia la institución. La sociedad se siente herida porque nadie admite con sinceridad que se cometieron esos actos. De esta manera, ha caído algo que parecía muy fuerte», resalta.

'Los niños desaparecidos' fue un gran éxito en el mundo anglosajón y llegó a los primeros puestos de las listas de los libros más vendidos en Irlanda, Reino Unido, Canadá y Australia. En los siguientes meses, la escritora publicó dos obras más, 'The Stolen Girls' y 'The Lost Child', que se traducirána idiomas como el italiano, el francés, el turco, el polaco o el húngaro. Pero además, con el éxito literario, la vida de Patricia Gibney dio un giro brutal. En 2009, Gibney, que trabajaba como funcionaria en la administración local de Mulligan, su ciudad, recibió un gran mazazo con la muerte repentina de su marido. Después llegó el estrés postraumático, «un periodo de oscuridad», como ella misma recuerda, en el que se sumió en la depresión y el alcohol. Comenzar a escribir fue la mejor terapia y algunos de los rasgos de la inspectora Lottie Parker, viuda y madre de tres hijos adolescentes, como la escritora, son casi biográficos. «Al principio, introducir apuntes biográficos fue casi liberador, pero con el tiempo, los personajes han ido evolucionando y ya no se parecen tanto a mí», destaca. Ahora escribe sin parar, dos libros al año (en total ha escrito cuatro y hay un quinto en camino), y promete nuevos casos para Parker.

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