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Jóvenes adictos al 'like': estos son los peligros a los que se enfrentan

El me gusta es la forma de medir la popularidad del siglo XXI. Un símbolo de aceptación que puede provocar problemas de autoestima e identidad en los adolescentes

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Los pies sobre la arena, la paella deliciosa (al menos en apariencia) en primera línea de playa o un posado en bikini en una torsión de cuerpo ideal digna de los mejores veranos de Ana Obregón. Cualquiera de estas instantáneas han colonizado este verano Instagram. Subes una foto y en cuestión de segundos empiezan a llegar los likes. Tantos que se estima que estos meses estivales se den 372.000 millones de me gusta en esta red social a la que al día se suben 95 millones de fotos. Esta actividad se ha convertido en un ritual diario para muchos adolescentes (y no tanto), que viven una vida marcada por los followers, los likes, los retuits o los stories.

Estas interacciones sociales, con el me gusta a la cabeza, se han convertido en la forma de medir la popularidad del siglo XXI hasta tal punto de que son símbolo de la aceptación social en un grupo cuyas fronteras se han diluido por completo en el mundo 2.0. Pero la dictadura del like no se queda aquí porque también es una moneda de cambio que los jóvenes utilizan como un trueque: yo te doy un me gusta y tú otro a mí. Eso ha hecho que lo que comenzó como un mero reconocimiento ahora se haya convertido en un fin en sí mismo y, por tanto, en el gran objeto de deseo, pero uno que puede generar adicción y problemas en el mundo real.

Por un lado, este sometimiento al like puede derivar en la construcción de una realidad paralela y artificial que lleve a los adolescentes a estar más pendientes de captar y producir la foto perfecta para conseguir más y más me gusta que de vivir. Es más, llegando incluso a modificar sus gustos ya sean personales, musicales o ideológicos para adaptarse a la moda y, en caso más extremos, adoptando actitudes de riesgo para conseguir esa ansiada imagen que tenga más reconocimiento.

Pero no se queda aquí porque esta nueva tendencia puede derivar en problemas más graves hasta el punto de convertirse en una adicción y una obsesión. Si el like es la forma de reconocimiento, no tenerlo le puede hacer pensar que no es aceptado y, por tanto, incidir en su nivel autoestima. Y eso es especialmente preocupante en la adolescencia al ser la época en la que se busca la integración y la aceptación, llegando al extremo de generar problemas de identidad en los chavales.

Este verano se darán más de 372.000 millones de 'me gusta'

En el lado opuesto, y no menos grave, esta sobrexposición de los jóvenes a un mundo donde se impone la respuesta inmediata como un estímulo que adquiere la categoría del todo puede terminar con un problema de sobre estimulación. No puede el like ser el responsable de la euforia y felicidad. Eso es precisamente lo que nos recuerda Por un uso Love de la Tecnología, la iniciativa con la que Orange pretende concienciar a menores y adultos sobre la importancia de un uso seguro y responsable de la tecnología e identificar los riesgos derivados de su mal uso.

  • Cómo evitar la adicción al 'like'

  •   Habla con tus hijos. La comunicación es fundamental, especialmente en la adolescencia. Eso sí, han de ser conversaciones distendidas e informales, no una discusión que les lleve a ponerse a la defensiva. Para conocer que influencias exteriores reciben, es importante que conozcas cómo ven sus relaciones, qué personas tienen más ascendiente sobre ellos, a quién siguen en redes sociales o qué contenido suelen compartir.

  •   Trabaja sobre su autoestima. Los jóvenes están en plena formación de su carácter y son vulnerables a los estímulos externos, ya sean positivos y negativos. Por ello, necesitan reconocimiento y valoración, ya que así se refuerza su autoestima. Una buena forma de ayudarles es destacar las cosas que hacen bien sin que se lo esperen.

  •   Amigos, muchos y variados. Procura que tus hijos tengan varios grupos de amigos con los que experimentar distintas formas de pensar y relacionarse. De este modo serán menos vulnerables a la influencia de un único grupo.

  •   Supervisa sus fotografías e interacciones en las redes sociales, pero siempre con su consentimiento. Presta atención también a si éstas empiezan a ser atrevidas, si tus hijos se muestran en situaciones arriesgadas o reflejan su participación en algún reto peligroso en la red.

  •   No todo es inmediato. La dictadura del like impone el refuerzo inmediato. Por eso, es fundamental que pongas a tus hijos retos y planes a medio o largo plazo, de forma que se acostumbren a hacer cosas sin obtener un resultado inmediato, sin esfuerzo y de una forma artificial. Solo así aprenderán que lo más significativo siempre requiere tiempo, esfuerzo y dedicación.

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Contenido de Content Factory para LOVE ORANGE. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.