Villadangos concede su medalla de oro a la Imperial Orden y Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro

Imagen de la Imperial Orden del Pendón de San Isidoro./
Imagen de la Imperial Orden del Pendón de San Isidoro.

Dicha medalla le será entregada en un solemne acto institucional y lleno de significado, en la Casa Municipal de Cultura de esta localidad este jueves 6 de diciembre

La Villa de Villadangos del Páramo ha decidido conceder su Medalla de Oro a la Imperial Orden y Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro. Dicha medalla le será entregada en un solemne acto institucional y lleno de significado, en la Casa Municipal de Cultura de esta localidad este jueves 6 de diciembre.

A continuación se dirigirán en solemne comitiva cívica hacia la Iglesia Parroquial, donde asistirán revestidos con su hábitos a la Misa Dominical que enta ocasión estará presidida por Julián López, obispo de León.

La causa última es el hecho de que, en terrenos de este histórico pueblo leonés tuvo lugar una batalla que, dependiendo del desenlace, podía haber cambiado la historia de España de una manera que, a día de hoy, no resulta fácil de imaginar.

«Pongámonos en situación; estamos en el otoño del año 1111, el niño Alfonso, hijo de nuestra reina Urraca I, llamada la Temeraria (hija del gran Alfonso VI), acaba de ser coronado rey de Galicia (11 de septiembre) y Alfonso el aragonés, casado con la leonesa, no acepta este hecho puesto que desea apoderarse de forma definitiva del Reino de León y todos sus dominios», recuerdan los cofrades.

Imperial y Real Orden de Caballeros

«Reúne un poderoso ejército y se dirige contra los condes gallegos y el obispo Gelmírez, partidarios del niño Alfonso y de la reina Urraca su madre. El enfrentamiento tuvo lugar en lo que aún hoy se denomina Campo de la Matanza (se intuye la carnicería que allí hubo, especialmente del lado de los partidarios de la Reina), en el término de Villadangos y cuya batalla se rememora todos los años a finales del mes de agosto».

A pesar de la aplastante victoria de los seguidores del aragonés, «el futuro Alfonso VII de León consiguió salvarse, lo que propició luego que pudiera suceder a su madre (1126) y convertirse, en 1135, en el primer Emperador coronado en Hispania, en la antigua catedral de Santa María, en León, y en presencia de casi todos los reyes peninsulares, los grandes señores al Sur del Ródano y hasta de algunos emires de la Hispania musulmana».

A esta Imperial y Real Orden de Caballeros, testimonio viviente de varias de las hazañas del gran Alfonso VII, como fueron la toma de Baeza y Almería, el pueblo de Villadangos ha decidido otorgar a la Imperial Cofradía su Medalla de Oro.

En efecto, según las crónicas de, entre otros, Lucas de Tuy (el Tudense), en los escarpes de Baeza, el Emperador recibió la ayuda del Arzobispo Hispalense, San Isidoro, y se comprometió junto con sus capitanes, tras la toma de la ciudad, el 25 de julio de 1147, en la conformación de una «Confradería de Caballeros». Al propio tiempo la dotó de un símbolo, el Milagroso Pendón de Baeza o de San Isidoro, que goza de honores de Capital General de los Ejércitos de España.

La Imperial Cofradía, por lo tanto, cuenta con 871 años de existencia y es considerada la guardiana de las esencias del Reino de León. Tiene su sede en la Real Basílica-Colegiata de San Isidoro y, en breves fechas, celebrará su fiesta mayor: la traslación de las reliquias del Santo Isidoro, desde Sevilla a León, en la época de nuestro rey Fernando I el Magno las cuales llegaron a León el 21 de diciembre de 1063. Dicha fiesta, por razones del calendario litúrgico, se celebrará este año el día 16 de diciembre y se impondrá el hábito a los 9 nuevos Caballeros y Damas Cofrades. En ceremonia íntima previa los neófitos caballeros y damas son recibidos en la Orden, en la vigilia de la luz, y se les hará entrega de la medalla acreditativa de la Cofradía.