Vallecillo espera ayudas institucionales para convertir el proyecto Playa 220 en referente cultural y educativo

Imagen de la entrada a la iglesia de la localidad de Vallecillo./
Imagen de la entrada a la iglesia de la localidad de Vallecillo.

El Ayuntamiento aspira a darle una sede estable en un antiguo edificio de tapial

ELENA F. GORDÓNVallecillo

El Ayuntamiento de Vallecillo desarrolla un verano más el programa de actividades culturales y didácticas, puestas en marcha en 2016 en formato de festival bajo el lema 'Playa 220', en alusión a la distancia que hay desde ese pueblo hasta la playa más cercana, en la vecina Asturias. La iniciativa tiene como aspiración lograr dotar de una sede permanente a esta propuesta cuyo origen y meta están vinculados a la arquitectura.

El alcalde, Javier Lagartos, explica que en 2016 un grupo de alumnos de la Escuela de Arquitectura de Alicante contactó con él para poner en marcha un trabajo sobre la despoblación; proyecto que presentaron a todas las administraciones «y nadie nos ayudó». Asegura que su cabezonería ayudó a que se mantuviera la relación con ellos para impulsar otras iniciativas dirigidas al mundo de la cultura, la educación y la arquitectura.

Bajo esa premisa, se plantea el objetivo de recuperar elementos de arquitectura tradicional como paneras o pajares para darles un nuevo uso. «No restaurarlo para que quede así... darles vida y mediante la pata de la cultura y la educación organizar actividades que giran en torno a esos edificios y difundirlo», resume.

El proyecto Playa 220 es visible en el municipio.
El proyecto Playa 220 es visible en el municipio.

El Ayuntamiento de Vallecillo logró hacerse, vía compra, con un edificio de tapial del siglo XVIII -el último vestigio de la zona de esa arquitectura tradicional de Tierra de Campos, según el alcalde- después de requerir sin éxito a sus propietarios el arreglo o plantear la demolición. Esa inmueble, que alberga dependencias para bodega, colmenar, palomar, cuadras, pajares y vivienda, se puso a disposición del proyecto Playa 220.

El alcalde inició entonces -y en ello sigue- una 'ruta de las admimistraciones' en busca de ayuda con la que poder acometer las reformas necesarias para poder convertir ese espacio es un referente cultural y educativo. «Hemos mantenido su esencia, afianzado el edificio y necesitamos un empuje de unos 50.000 euros. Tenemos el proyecto hecho, con las distintas estancias; pensado como sede y lugar de formación de universitarios y expertos; como un espacio abierto de trabajo que podría incluso albergar una estancia para pernoctar», resume.

 

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