Vacaciones desde el aire

Una treintena de aviones aterrizan en el Aeródromo de Pajares de los Oteros en una de las paradas de la XVI edición de la Raid Ibérico que recorre diferentes ciudades de España y Portugal

Un piloto empuja su avión en el aeródromo. / Sandra Santos
Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑASPajares de los Oteros

Uno, y otro. Y así, hasta una treintena.

Aviones llegados de diferentes rincones de la península han hecho parada y posta en el Aeródromo de Pajares de los Oteros, dentro de la XVI Raid Ibérica, que recorre estos días el noroeste y que ha vuelto a aterrizar en la provincia.

Durante seis días, los aparatos surcan los cielos, en etapas cortas, en lo que supone una forma diferente de vivir unas vacaciones para sus pilotos. «Aquí consiste en comer y vivir bien y volar, sobretodo volar, que es lo que nos va a nosotros». Españoles y portugueses se juntan para disfrutar de ambas gastronomías y conocer unas cuentos lugares de ambos países.

En esta edición, los pilotos participan en una ruta aeronáutica y cultural por las ciudades de Bragança, Chaves, Braga, Lugo, León y Salamanca.

En varias Raid ya ha participado Daniel Bugarín, un gallego afincado en la Costa Brava, que llegaba a Pajares a bordo de su avioneta checa. El motor lo compró es Australia y lo pintó con los colores de la bandera gallega y del Celta. «Es un avión majo, a mí me gusta, con patín de cola, y en vez de mandos centrales lo llevo como en avionetas».

Desde León, participa Santiago Álvarez, que con su veterano avión alemán no quiso faltar a la cita. «Es muy viejo, tiene 25 años, pero sigue volando. Es cómodo, confortable, me lleva, me trae, me sube y me baja. Disfruto con él, tiene una estabilidad impresionante».

Y es que la Raid Ibérica engancha, y quien participa en una edición, repite. Se trata de una oportunidad única de hacer turismo aéreo disfrutando de un hobbie que se obtiene desde bien pequeñito. «Yo vuelo desde que veo a los pájaros cantar, si ellos andan contentos... yo también quería. Ahora vuelo y soy feliz volando», asegura uno de los pilotos participantes.

La Fundación Cielos de León, en colaboración con el Aeroclube de Bragança, han sido los organizadores de esta edición.

Los 30 aviones han ido aterrizando y despegando en el aeródromo de Pajares de los Oteros en una cita anual ineludible para los amantes de este deporte.