El turismo rural toca techo en León pero resiste a la batalla de los apartamentos turísticos

El turismo rural toca techo en León pero resiste a la batalla de los apartamentos turísticos

El número de casas rurales en Castilla y León se redujo desde 2013 en 77, pero la provincia leonesa creció un punto y los establecimientos hoteleros remontaron en un 3%

ÁLVARO GARCÍA
ÁLVARO GARCÍALeón

La apertura de apartamentos turísticos; las empresas de reserva online de alojamientos; la carencia de conectividad en muchos alojamientos rurales; o el intrusismo por el alquiler ilegal de casas, según las asociaciones de turismo rural, contribuyeron al descenso de los alojamientos de turismo rural en cerca de dos puntos en el último lustro. Esta cifra, supone tener 77 establecimientos de turismo rural menos respecto a junio de 2013.

Un total de 3.976 alojamientos rurales estaba abierto en junio de este año en Castilla y León, la Comunidad líder en este sector, que recibe más de 77.500 viajeros nacionales e internacionales y registra más del 20 por ciento de las pernoctaciones contabilizadas en todas las comunidades.

Por provincias, la evolución de los alojamientos es desigual. Algunas evolucionaron en el lustro de estudio de forma positiva. En concreto, el mayor incremento se produce en Segovia, por encima del cuatro por ciento. En provincias como Ávila, León o Zamora, el crecimiento está por debajo del 1%. Por contra, en las demás provincias la tendencia es negativa.

En concreto, la provincia más afectada fue Burgos, que perdió un 10,25 por ciento de su oferta, 49 alojamientos menos que en junio de 2013; seguida de Palencia, con un 7,69 y Salamanca con un 4,54 por ciento. En Valladolid, los establecimientos rurales disminuyeron en poco más del tres por ciento. Soria fue la provincia que menos alojamientos perdió, solamente un 0,55 por ciento del total.

En cuanto a las plazas ofertadas, Castilla y León perdió en junio de 2018 medio punto respecto a las cifras de hace cinco años. Se redujeron las plazas de turismo rural en 183. En este tipo de establecimientos, la caída fue prácticamente generalizada, a excepción de las provincias de Ávila, Segovia y Soria.

La mayor diferencia se sufrió en Zamora, donde fue de un 7,44 por ciento, lo que supuso perder más de 200 plazas en alojamientos rurales, por contra León solamente perdió un 0,79 por ciento de las plazas del sector. En Burgos, Palencia y Salamanca, disminuyeron las plazas de alojamientos en más de un cuatro porciento. Mientras tanto en Valladolid, fue del 1,7 por ciento con 35 plazas menos.

En cuanto a las que aumentaron su número, Ávila lo hizo en más de un cinco por ciento; cerca, con un 4,76 por ciento se situó la provincia de Segovia; y el menor aumento se produjo en Soria, con poco más del dos por ciento.

Datos «poco preocupantes»

Desde la Asociación Vallisoletana de Turismo Rural, su actual presidente y expresidente de la Federación castellana y leonesa (Acaltur), Luis Chico, en declaraciones a Ical, «no» se muestra «preocupado» por las cifras relativas al turismo rural, puesto que responden a la «evolución del mercado» y este «se ha vuelto a restablecer», «el Mediterráneo y Oriente próximo ya son seguros y esto repercute, en cierta medida a la competitividad de la Comunidad».

Chico cree que el turismo rural «ha tocado techo» por lo que es difícil recuperar los datos de años anteriores. Añade además que «hay gente que ya no vive del turismo» y «gente que lo utiliza como segunda fuente de ingresos» por lo que «es normal» que baje. El descenso lo atribuye también a la «apertura de apartamentos turísticos» y «empresas de reserva online de alojamientos» que «tiran por tierra» el turismo rural.

Asimismo, se refiere a las campañas de promoción, que califica como «buenas», pero que muchas veces «no son un trabajo recíproco». «La provincia ofrece la capital como atractivo turístico y de ocio, pero la capital no suele ser solidaria con la provincia a la hora de promocionar su patrimonio», explica. Esta última problemática la ejemplifica con el enoturismo, «por mucho que quieran llevar el vino a las plazas mayores, al final las bodegas están en los pueblos de la provincia y se podría fomentar más que se acerquen a conocerlo sobre el terreno».

Otro de los motivos que justifica Luis Chico «puede ser la conectividad, hay muchos alojamientos rurales que carecen de conectividad, y muchos turistas buscan sitios con internet, pero hay en pueblos en los que no es posible, y algunos que tienen, no lo pueden ofrecer porque la potencia es muy baja y la necesitan para gestionar su establecimiento«.

Chico menciona también otros factores que pudieran influir en la creación de nuevos alojamientos, como podrían ser la categorización de ciudades como Capitales Gastronómicas, como Burgos en 2013, o este año en León, que en el caso de la provincia leonesa, se crearon nuevos establecimientos de turismo rural en un 0,7 por ciento. Además «el AVE a Zamora va a incrementar los alojamientos rurales en esta provincia», añade.

«Cada vez hay más gente que alquila sus casas de manera ilegal por lo que repercute en la reducción de alojamientos». Igualmente, hay muchas personas mayores que deciden echar el cierre de sus casas rurales, «este año he recibido alrededor de 50 llamadas de personas que querían cerrar, y me pedían que buscara alguien para que se hiciera cargo, pero no es fácil», concluye Luis Chico.

Establecimientos hoteleros

Por el contrario, en los establecimientos hoteleros, la reducción respecto a los datos de hace cinco años fue menor, de un 0,63 por ciento. Además el número de plazas se incrementó en prácticamente la misma cifra. Desde la Asociación de Hoteles de Valladolid, su presidente, Francisco Posada, atribuye estas cifras a la falta de iniciativas para abrir nuevos hoteles en la ciudad. «Este verano es más flojo que el pasado, llevábamos unos años atípicos en ocupación, y este año está siendo más baja», argumenta Posada. Además relaciona en cómo afectan los periodos de crisis a las «grandes inversiones hoteleras que se realizaron años antes y que sus propietarios no pudieron mantener abiertos».

En Valladolid, en los últimos cinco años se cerraron un tres por ciento de los hoteles que en 2013 estaban operativos. En relación al ligero aumento de plazas, que en la provincia de Valladolid se situó en el 2,55 por ciento, el presidente de la Asociación lo justifica por la apertura de hoteles en la provincia, que generó plazas nuevas. No así en la capital, puesto que se cerró el mismo número de hoteles del que se abrió y las plazas variaron ligeramente.

En otras provincias como Ávila, Burgos o León, la oferta de establecimientos hoteleros creció de media un tres por ciento desde 2013. Respecto a las plazas habilitadas, los establecimientos hoteleros aumentaron en los últimos cinco años en un 0,7 por ciento con más de 480 plazas adicionales. Este incremento se produjo por el aumento de plazas en la mayoría de las provincias. Ávila fue la provincia donde las plazas aumentaron en mayor medida, un 3,25 por ciento respecto al 2013, seguida por Zamora y Segovia con un 2,88 por ciento y un 2,71 respectivamente.

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