Los trabajadores de Vestas ponen fin a su encierro como un «buen gesto» para negociar con la empresa

Uno de los encerrados de Vestas./
Uno de los encerrados de Vestas.

La plantilla alivia la presión para entablar conversaciones con la empresa con el fin de alcanzar un acuerdo de futuro pactado

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El comité de empresa de Vestas se ha reunido en la mañana de este viernes acordando el cese del encierro que hasta la fecha se mantenía como medida de presión.

El fin del encierro en la Delegación de Trabajo es previo a la preparación de las próximas «líneas de actuación» para reivindicar la continuidad de la actividad en la planta de Vestas en Villadangos del Páramo.

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El comité considera que levantar el encierro supone un «gesto de acercamiento» con la empresa y pretenden utilizarlo como «una moneda de cambio» para lograr una reunión con la empresa, algo que hasta ahora desde Vestas habían negado a los trabajadores.

«Nos habían exigido acabar con la huelga para poder negociar, pero es algo que no podíamos aceptar. Pero acabar con el encierro puede ser una seña de acercamiento con Vestas», aseguran fuentes sindicales.

La «doble cara» de Vestas

Los encerrados lamentan la 'doble cara' de Vestas: cuando son los trabajadores quienes departen con la empresa, se muestra «firme» en su decisión de cerrar la instalación de Villadangos, postura mucho más flexible cuando la compañía se sienta con la mediadora del conflicto o las instituciones. «Esta actitud nos deja bastante confusos», insisten desde el comité de empresa.

Sostienen que el hecho de que el director general de Industria del Ministerio, Galo Gutiérrez, les recibiera este jueves, ha sido una muestra de apoyo «importante», pero no les deja plenamente buenas sensaciones.

«La propuesta ministerial es facilitar una línea de financiación a la empresa para tratar de mediar en este conflicto y así instarles a que se queden, pero Vestas no va a tener ningún interés en esta propuesta», señalan fuentes sindicales.

En la planta de Villadangos del Páramo de Vestas trabajan ahora mismo 370 empleados indefinidos unos 150 temporales cuyos contratos finalizaron en julio pero «con la huelga y el retraso de la producción, es probable que necesiten empleados eventuales».

 

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