Los responsables de las estaciones de esquí claman por la llegada de nieve

Estado de la estación de Brañillín./
Estado de la estación de Brañillín.

Los empresarios turísticos proponen un plan de uso alternativo para aprovechar las instalaciones ante la ausencia de nevadas

ALEJANDRO FUENTEEl Brañillín

«Mirando al cielo para ver si llega de una vez la nieve». Así están los empresarios turísticos vinculados al esquí, que claman por la llegada del manto blanco. En pleno invierno, y mientras arrecian las heladas en diferentes puntos de la provincia, las pistas deberían estar cubiertas por densos espesores de nieve y, sin embargo, presentan un verde brillante que de poco sirve para la temporada de esquí en Valgrande-Pajares y en Fuentes de Invierno. Las buenas perspectivas de adelantar el inicio del calendario se diluyeron al caer una lluvia que se llevó toda la enorme cantidad de nieve acumulada en el temporal del pasado otoño. Toda estaba listo para empezar. Pero un día después hubo que cancelar las optimistas previsiones ya que no se daban las condiciones ideales y de seguridad para la práctica del deporte blanco. Se pasó de casi un metro de espesor a menos de treinta centímetros. Desde entonces, se sigue esperando por los copos «Los hoteleros estamos sufriendo mucho esta falta; por eso es más que necesario diseñar un plan de turismo alternativo para dar un uso diferente a estas instalaciones y no depender únicamente del esquí», afirma el presidente de Asturcentral, la asociación de alojamientos de la Montaña Central, Luis Núñez.

¿A dónde miran los empresarios turísticos? «Hace unos años la estación gallega de Manzaneda estuvo a punto de echar el cierre. Y se apostó por diversificar la actividad; no se inventó nada, pero se diseñaron rutas de descenso en bicicleta o tirolinas, actividades de aventura y otras que requieren de pendientes y que aprovechan los remontes aún con falta de nieve», explica Núñez. Por eso, continúa, hace falta ese plan dinamizador, como el que proponen en el Principado Asturias; «pero no hay unidad entre los propios empresarios que dependemos de la temporada de la nieve para exigirlo. Esto podría ser una solución a la falta de nieve, como sucede este año», apuntaba.

Perdidos ya los puentes festivos de la Constitución -a principios de diciembre- y de las navidades, desde el sector turístico admiten que se encuentra «totalmente asfixiados» ante la falta de reservas vinculadas al deporte blanco, tanto en Pajares como en Fuentes de Invierno. «Tenemos ya puestas todas las esperanzas para intentar salvar algo de la campaña en los carnavales, para principios de marzo; pero esperemos que la precipitación pueda llegar antes a las pistas».

¿Mediados de mes?

Los operarios de las estaciones trabajan desde hace tiempo en tener todo a punto en las estaciones para cuando lleguen los frentes cargados de nieve. «Las últimas previsiones hablan de que podría haber precipitaciones suficientes para estrenar la temporada a mediados de este mes; pero todavía es pronto para asegurarlo», comenta el director de Pajares, Javier Martínez Iglesias. Y la actual situación meteorológica hace inviable la puesta en funcionamiento de los cañones de innivación artificial. Todo se debe a la inversión atmosférica. «Se trata de un fenómeno bastante común», señala el responsable del equipamiento. Hace que el frío sea más intenso en los valles y en las zonas bajas, mientras que se mantengan temperaturas relativamente altas en la estación. «Por la noche estamos registrando mínimas de cero o un grado; por el día, superan los siete».

Por ahora, lo único que se ha congelado en las estaciones de esquí son las tarifas de los forfaits y los abonos de temporada. Se han vendido unos 1.400 tiques anuales y los usuarios todavía no han podido darles uso. Un abono de temporada ascendía a 265 euros si se compraba antes del 1 de diciembre, y subió hasta los 295 después de esta fecha. Los usuarios tendrán derecho a asistencia sanitaria con la compra de cualquier forfait, a excepción de los abonos para la totalidad del calendario deportivo.