Medio Ambiente dará «pasos firmes» para adaptar el plan a la ley y levantar el veto a la caza del lobo en el norte del Duero

Ejemplar de lobo ibérico. /Eduardo Margareto
Ejemplar de lobo ibérico. / Eduardo Margareto

El consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones asegura que Castilla y León «necesita la caza del lobo» e incide en los efectos negativos que tendrá en numerosos municipios

A.C.
A.C.León

«Castilla y León necesita la caza y, más concretamente, la caza del lobo». Así de rotundo se ha mostrado el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, tras la suspensión de la actividad cinegética al norte del Duero ajustándose a la doctrina del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Durante su visita al municipio de Posada de Valdeón, Quiñones ha asegurado que van a despejar toda duda sobre las informaciones vertidas por Ascel - Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico-, que interpuso el recurso y que han visto la suspensión un «hito» para la normalización de la situación de una especie protegida».

En este sentido, Quiñones ha asegurado que, aunque se retrase la caza del lobo en el norte del Duero la Junta va a dar «los pasos firmes» para configurar la nueva normativa y adaptarse «estrictamente y perfectamente» a la doctrina de la Sala del TSJCyL.

«Somos conscientes que la afección va a ser importante en numerosas juntas vecinales y municipios porque es un recurso turístico y económica-social importante pero es importante hacer las cosas bien y adecuarnos a los criterios del poder judicial», remarcó Quiñones.

Anulación del plan

La consejería de Fomento y Medio Ambiente emitía este viernes una orden por la que estima el recurso de alzada contra el plan de aprovechamientos comarcales de lobo en los terrenos cinegéticos situados al norte del río Duero, anulando su contenido y, por tanto, la posibilidad de cazar los 143 cánidos previstos, como ocurría hasta ahora.

Ascel contaba ya con el respaldo de varias decisiones judiciales del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en las que se indicaba que «el lobo no puede ser considerado una especie cinegética y, por lo tanto, no puede ser objeto de caza».

La temporada de caza en Castilla y León comenzó el pasado 1 de septiembre, mientras que esta orden de la consejería data del pasado lunes. Por eso, en Ascel se preguntan si se han cazado lobos durante esos diez días, al tiempo que solicitan que el presidente de la Junta de Castilla y León cese al consejero Suárez-Quiñones.

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