El kamikaze del Huerna que provocó dos muertes iba a 190 kilómetros por hora dirección León en el carril a Oviedo

Accidente en la autopista del Huerna./BomberosAsturias
Accidente en la autopista del Huerna. / BomberosAsturias

El autor del accidente, R. S. M., de 24 años, se había dado a la fuga tras saltarse un control de la Guardia Civil en el corredor del Aller

ALEJANDRO FUENTES
ALEJANDRO FUENTESLeón

Los servicios de emergencia no pudieron hacer absolutamente nada cuando llegaron hasta el lugar del siniestro. Tan solo encontraron dos amasijos de hierro de lo que antes eran coches. El impacto había sido frontal, lo que hizo que sus efectos fueran aún más devastadores. «Se escuchó un 'boom' tremendo poco después de las siete de la mañana», indicaban los empleados de la gasolinera de Egocheaga, a la altura de la población de Villallana, en Lena.

Fue en ese punto de la A-66 donde se produjo el accidente entre los turismos. El culpable, un conductor kamikaze que circulaba en sentido contrario y a una velocidad excesiva. Murió en el acto. «Iba a más de 190 kilómetros por hora, tuvo que ser horrible», lamentaban los allegados a la segunda víctima mortal, un hombre que circulaba en sentido Oviedo, de forma correcta.

El causante del fatal siniestro conducía un Kia Ceed blanco. Era un joven de 24 años, R. S. M., que huía en sentido contrario por la autopista. Se fugaba de la Guardia Civil tras haberse saltado un control en una rotonda de Caborana, en el concejo de Aller. Fuentes del Instituto Armado señalaron que no se inició una persecución para no aumentar el riesgo de accidente en el corredor del Aller. Pero su matrícula había sido anotada y se había procedido a dar orden de búsqueda.

En el nudo de Ujo, en Mieres, no accedió por el carril de entrada correcto a la autopista, sino que entró por el primero que se encontró, que era el de salida. Y como consecuencia, entró en sentido contrario a la A-66, por donde circuló durante tres kilómetros. Por el lado correcto, hacia Oviedo, conducía un Jeep Grand Cherokee negro la segunda víctima mortal de este fatal siniestro, José Ramón Fernández González, de 67 años y vecino de Pola de Lena. No pudo esquivar al kamikaze, con quien chocó de frente, muriendo también al instante.

«Es una pena. 'Pepe el Zancas' -apodo por el que era conocido- se había jubilado hace poco más de un año después de toda una vida trabajando en un taller de coches, era un chapista muy bueno», señalaba un conocido. El negocio lo tuvo en pleno centro de Pola, por lo que era muy conocido en la población. «Era un gran aficionado a la pesca y a la caza. De hecho, cuando se retiró se compró ese coche todoterreno para ir a los sitios a practicar sus aficiones». Precisamente ayer por la mañana se dirigía a echar la caña en algún pedrero del Cantábrico. «No pudo llegar, se encontró con la muerte de repente».

Sin persecución

El conductor kamikaze era un joven de 24 años natural de Lena pero que desde hace un tiempo vivía en Oviedo. El control de la Guardia Civil que le había dado el alto antes de que emprendiera la huida no era del destacamento de Tráfico, sino una de las patrullas adscritas al cuartel de Mieres que durante la temporada de esquí controla el enorme aumento de circulación que registra la carretera AS-112, que muchos aficionados utilizan para dirigirse a las estaciones de Fuentes de Invierno y San Isidro. Se desconocen las causas por las que el joven no quiso detenerse ante los agentes e inició una escapada que acabó en tragedia.

Todo comenzó en la rotonda de Moreda Sur, en Caborana. Allí era donde estaban colocados los agentes de la Guardia Civil cuyas indicaciones el joven ignoró mientras circulaba por el corredor del Aller. Tras saltarse el control, pisó el acelerador para evitar que le alcanzaran. Pero de hecho los agentes ni siquiera iniciaron la persecución, al considerar que podrían poner en peligro al resto de conductores que iban por la AS-112. El vehículo estaba identificado, el resto de patrullas alertadas y solo era cuestión de tiempo interceptarlo.

El conductor prosiguió su marcha a gran velocidad hasta el nudo de Ujo, ya en el concejo de Mieres. Y una vez allí accedió a la autovía A-66 por el carril de salida, que está más próximo a la carretera por la que circulaba que el de entrada. En ese momento ya se convirtió en un conductor kamikaze -circulaba hacia León por la calzada que lleva a Oviedo- que recorrió en sentido contrario tres kilómetros.

El Centro de Coordinación de Emergencias recibió a las 7.17 horas el aviso de un choque entre dos vehículos. De inmediato se movilizó al jefe de bomberos de la zona Centro-Este del Servicio de Emergencias del Principado y a siete efectivos de los parques de Mieres y La Morgal, que se trasladaron con dos vehículos de primera salida y dos furgones multisocorro. Hasta el lugar también se desplazaron la Guardia Civil y la UVI Móvil de Mieres, el médico y la ambulancia de soporte vital básico de Lena y otra ambulancia convencional.