Fomento prepara la N-625 para iniciar la reparación del argayo de Los Beyos con 1,6 millones de euros

Un operario prepara la zona del argayu para el comienzo del arreglo de la N-625 en Camporriondi. /X.C.
Un operario prepara la zona del argayu para el comienzo del arreglo de la N-625 en Camporriondi. / X.C.

Las obras para reparar un tramo de 120 metros comenzaron esta semana con la señalización y la instalación de semáforos para regular el tráfico

L. RAMOS
L. RAMOSSajambre

Cuenta atrás para que la carretera del desfiladero de los Beyos, la N-625 que une León con Asturias a través del valle de Sajambre, recupere la normalidad.

Esta misma semana, el pasado miércoles, comenzaban los trabajos de reparación del argayo que tuvo lugar hace dos meses como consecuencia de las lluvias torrenciales de finales de enero a la altura de la localidad amievense de Camporriondi.

Como ya adelantó El Comercio, la actuación fue tramitada de forma urgente por el Ministerio de Fomento para acortar al máximo los plazos, puesto que el hundimiento de parte de la calzada obligó a cortar uno de los carriles y restringir el tráfico pesado por este punto de la vía, teniendo que desviarse estos vehículos por las carreteras del vecino concejo de Ponga.

De esta forma, los trabajos, con un presupuesto superior a los 1,6 millones de euros, ya fueron adjudicados y el contrato firmado, llegando estos días los primeros operarios al lugar. Éstos se están afanando en colocar una mejor y más completa señalización del tramo afectado, con la instalación de semáforos para regular el paso de vehículos.

Según apuntaban fuentes del Ministerio de Fomento, los responsables de las obras están estos días trabajando en la programación de las mismas y pronto se hará público el calendario de afecciones al tráfico. La idea es que la carretera mantenga uno de los carriles abierto al tráfico durante los trabajos, a excepción de «momentos puntuales».

Las obras se centrarán en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 140,330 y 140,450 y consistirán en la instalación de unos voladizos metálicos «para no afectar ni al macizo rocoso ni al Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) del río Sella».

Con esta actuación se pretende dar una respuesta «permanente» a los problemas de desprendimientos de ese tramo. «Es un proyecto de bastante envergadura, son conscientes de que es una zona con una situación grave», explicaba recientemente la portavoz socialista y candidata a la Alcaldía de Amieva por el PSOE, Conchi Rivero.