Fomento afea al PP por no terminar la Variante de Pajares en 2015 y defiende auditar los plazos

Obras de la Variante de Pajares. /
Obras de la Variante de Pajares.

El ministero de Fometno asegura que no piensa paralizar ni demorar la obra y lamenta que algunos adelantaran las fechas «para quedar bien»

RAMÓN MÚÑIZ

El exministro de Fomento Íñigo de la Serna entregó una cartera-trampa. En los 574 días que estuvo en el cargo, se prodigó con más de 200 visitas por todo el país, detallando plazos y calendarios de obra. Solo en Asturias puso fecha a la Variante de Pajares (lista para el año 2020) y la reforma de la red de cercanías (2025), reactivó las obras de la autovía del suroccidente, la de los accesos a El Musel y dejó encarrilada la licitación para culminar el soterramiento de Langreo, por citar algunos casos.

La moción de censura le desalojó del Gobierno de Mariano Rajoy sin tiempo a caer en incumplimientos de consideración. Antes de asumir como propia esa retahíla de promesas, su sucesor, José Luis Ábalos marcó distancias, anunciando que encargaría una auditoría de plazos porque «algunos se dijeron para quedar bien».

Por ese flanco trató el PP de apretar al nuevo ministro de Fomento. «Sus diputados pensaban antes que los plazos eran excesivamente largos; ¿por dónde va a aplicar usted ahora los recortes? ¿Por el corredor mediterráneo, por la línea de alta velocidad al norte, o la 'Y' vasca?», retó el diputado popular Miguel Barrachina. Ábalos se revolvió negando la mayor: «Tenga la confianza de que va a ser como usted desea; nuestra voluntad es que con carácter general el cambio de gobierno no afecte a los compromisos, ni a la inversión ni a los contratos; no pensamos paralizar nada ni demorar nada».

Como ejemplo de ello recordó que el lunes se reunió el consejo de administración de Adif Alta Velocidad, la empresa pública que prolonga la red del AVE y que tiene por costumbre fijar estas citas a final de mes para dar luz verde a nuevas obras. «Aprobó los mismos proyectos que tenían previstos antes del cambio de gobierno», argumentó Ábalos. La inyección pasa de los 617 millones, e incluye 52,8 en obras y suministros para la variante de Pajares y la modernización del tramo León-La Robla.

El paquete implica que, al menos de momento, el Ejecutivo socialista asume el planteamiento que para la alta velocidad asturiana acordaron el equipo de De la Serna y Foro Asturias. Uno de los contratos se lo han llevado Iberovías y Elecnor para renovar el tramo León-La Robla instalando en él una vía de ancho mixto. Otro es para que Travipos, Preconsa y Traviesas del Norte suministren traviesas del mismo ancho para uno de los túneles de la Variante. El martes, además, el Boletín Oficial del Estado (BOE) convocó el concurso para aportar los desvíos ferroviarios a esta vía.

Este tipo de superestructura limita la velocidad máxima de circulación, y a cambio posibilita el paso de trenes de mercancías en ancho ibérico y el servicio AVE en ancho internacional. El anterior equipo de Fomento apostó por este formato para hacer compatible que ambos tráficos aprovechasen la variante. Se trata de una solución que están cuestionando los expertos agrupados en la Plataforma Tecnológica de Túneles de Pajares (PTTP), por la limitación de velocidad y el hecho de que si en un futuro se quiere sustituir el ancho mixto por el internacional, habría que rehacer de nuevo la vía.

Asume el ancho mixto

Ábalos, al menos de momento, hace suya la planificación de De la Serna, impulsando el ancho mixto con un margen de entrega de doce meses en León-La Robla. Los plazos de los contratos vienen fijados por los técnicos de Adif, por lo que la auditoría no debería deparar sorpresas en infraestructuras tan avanzadas como la Variante de Pajares. De hecho, el ministro acotó ayer un poco más el margen de ese estudio: «Sobre la revisión de plazos, lo único que dijimos es que vamos a verlos, más allá de que sean largos o cortos, lo importante es que no generen falsas expectativas».

El ministro considera que lo que se espera del titular de Fomento es la fecha «de la puesta en servicio, no el final de la obra; a veces se habla del final de la obra como si inmediatamente después uno se fuera a subir al tren». En efecto, los plazos que su predecesor daba para la variante o la supresión del 'fondo de saco' de León se ceñían a la entrega de obras, aduciendo que hasta ahí llegaban las competencias del ministerio; el tiempo que necesita luego la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria para dar los permisos para el uso comercial quedaba al margen.

Ábalos defendió la conveniencia de revisar las promesas, mostrando una revista en la cual el Gobierno de Mariano Rajoy aseguraba que en 2015 pondría en servicio mil nuevos kilómetros de alta velocidad. La suma incluía «tramos en Murcia, Burgos o la variante de Pajares, y ninguno de ellos está hoy en servicio», recriminó.

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