Denuncian la apertura de una nueva carretera en Babia que 'rompe' una de las «escasas áreas vírgenes» de la montaña leonesa

Vial en el valle de Vildeo./
Vial en el valle de Vildeo.

La Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica denuncia la existencia de este nuevo vial de dos kilómetros en el valle de Vildeo y la escasez de vigilancia en dicha zona

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La Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica alerta de un la apertura nuevo vial de casi dos kilómetros de longitud abierto en el valle de Vildeo (Caldas de Luna) con la autorización de la Junta de Castilla y León, cuyas obras, aseguran, fueron ejecutadas durante el mes de mayo.

«Se trata de uno de los últimos reductos de la montaña leonesa que permanecía sin acceso para vehículos pero que, con esta nueva actuación, pierde su privilegiado aislamiento y se ha hecho accesible para vehículos todoterreno», señala esta plataforma.

El valle se encuentra dentro del recientemente creado Parque Natural de Babia y Luna y la zona «atesora joyas de la fauna y flora cantábrica como el oso pardo, el lobo ibérico, el águila real o la perdiz pardilla, así como uno de los abedulares maduros de distribución más oriental de la Cordillera Cantábrica y turberas de destacada importancia».

La plataforma también denuncia que esta zona sufre «año tras año el acoso de los incendios forestales, así como episodios de caza furtiva de distintas especies, tanto cinegéticas como protegidas». «Este nuevo acceso facilitará el tránsito de vehículos y personas y consecuentemente provocará el aumento de las agresiones contra el medio natural», señalan.

La situación, afirman, se ve agravada por las «carencias» que existe en esta zona de agentes dorestales de la Junta de Castilla y León y del Seprona de la Guardia Civil.

«Desde la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica queremos denunciar la facilidad con que la Junta de Castilla y León autoriza y financia kilómetros de pistas forestales en entornos de montaña sin criterios de interés general. Esos nuevos accesos rodados permiten la llegada de incendiarios, de cazadores furtivos, de la práctica del motor con todoterreno a parajes recónditos donde previamente solo existía un uso peatonal. Todo esto adquiere especial gravedad cuando estas obras se llevan a cabo en espacios protegidos: los santuarios de naturaleza -enclaves sin intervención humana de ningún tipo- son imprescindibles para la conservación de la biodiversidad, y con esta lamentable actuación la Junta de Castilla y León acaba con uno de esos escasos lugares con el agravante de hacerlo en un Parque Natural que es también Reserva de la Biosfera», concluyen.