El conductor ebrió que mató a un matrimonio en el Camino de Santiago a su paso por León sale de prisión tras abonar 3.000 euros de fianza

Imagen del conductor a su salida de los juzgados de Sahagún. /S. Santos
Imagen del conductor a su salida de los juzgados de Sahagún. / S. Santos

El conductor, natural de Cataluña pero residente en Valladolid, ingresó en prisión un día después del mortal atropello el 28 de junio de 2018 y convivía en el módulo de respeto número 5 de la cárcel de Villahierro

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Dos vidas sesgadas y una familia rota. Fue el resultado de la imprudencia de un conductor en la mañana del 28 de junio del 2018 que no midió las consecuencias de ponerse al volante a pesar de su grave estado de embriaguez.

Su imprudencia les costó la vida a José Carlos y Nerea, un matrimonio guipuzcoano de 44 y 42 años, y cambió la vida de Oratz, que con tan sólo 12 años presenció como un vehículo se lleva por delante a sus padres mientras realizan el Camino de Santiago.

A punto de cumplirse los 13 meses, el autor del atropello mortal en la N-601, natural de Cataluña pero residente de Valladolid, sale de la prisión de Villahierro. Lo hace después de la Audiencia Provincial de León haya estimado su recurso y decretado su puesto en libertad provisional con fianza.

Según han confirmado a este diario, tras abonar los 3.000 euros impuestos, el reo ha abandonado la cárcel leonesa en la que permanecía ingresado en el módulo de respeto número 5 desde de que el juzgado de Sahagún decretase prisión comunicada y sin fianza.

El juez de Sahagún consideró que los hechos son indiciariamente constitutivos de dos delitos de homicidio por imprudencia grave en concurso con otro de conducción temeraria y por haberlo cometido bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Además, podría enfrentarse a un delito por omisión de socorro.

El mortal atropello

El suceso tenía lugar sobre las 10:54 horas del jueves 28 de junio cuando el conductor embestía brutalmente al matrimonio y a su hijo que circulaban por el arcén.

Tras el atropello, el conductor se dio a la fuga, siendo detenido por una patrulla de la Guardia Civil entre Mansilla de las Mulas y Villamoros, a unos 17 kilómetros de donde tuvo lugar el suceso.

Posible pena

Según fuentes consultadas del Colegio de Abogados de León, los hechos son constitutivos de un delito de homicidio imprudente y un delito contra la seguridad vial.

Delitos por los que se podría enfrentar a una pena de cuatro años de cárcel y la retirada del carnet de conducir. A ello se sumaría una multa y la correspondiente indemnización a los familiares de las víctimas.

Precisamente, la reforma del Código Penal para endurecer las penas contra los atropellos a ciclistas y huir tras el accidente es un debate que sigue encima de la mesa que, hasta la fecha, no se ha llevado a efecto.

Allí fue sometido a un control de alcoholemia, dando positivo con una tasa de 1,16 miligramos por litro en aire espirado. Dado su estado de embriaguez y tal y como confesó a los agentes, el conductor creía estar dirigiéndose a la planta de Renault donde trabajaba. De inmediato, la Guardia Civil, que además constató que circulaba sin seguro, procedió a su detención.

En el lugar, los facultativos del Sacyl tan sólo pudieron confirmar la muerte del matrimonio guipuzcuano así como prestar asistencia sanitaria a su hijo, que tan sólo presentaba algunos rasguños, dado que en el momento del atropello sus padres habían actuado de escudo humano.

Auto judicial

El auto judicial que en su día desveló leonoticias señala que, «después de producirse el choque, el investigado se bajó de su vehículo». Y aunque necesariamente tuvo que ver la gravedad de lo que acababa de acontecer, en lugar de quedarse en el escenario y atender a las víctimas, o poner los hechos en conocimiento de los servicios asistenciales, volvió a subirse al coche y huyó del lugar «en la misma dirección que llevaba», si bien fue «interceptado posteriormente en el kilómetro 311 de la N-601, en el término municipal de Mansilla Mayor».

El juez sostiene que los hechos son, «indiciariamente», constitutivos de dos delitos de homicidio por imprudencia grave en concurso con uno de conducción temeraria, por lo que acordó la prisión provisional incondicional, a petición de la Fiscalía, tras apreciar que existe riesgo de que se eluda la acción de la Justicia.

En su día, el magistrado sustentó el ingreso en prisión «la gravedad objetiva de los hechos denunciados» y también en la circunstancia de que el investigado se encontraba en la localidad «de forma casual», por lo que no consta «acreditado, mediante una prueba documental», que cuente con arraigo.

Por lo tanto, entendemos que la medida cautelar solicitada por el ministerio fiscal es proporcionada, necesaria y útil, y no sustituible por otra medida mediante la que se obtenga la misma finalidad, y sea menos gravosa para el investigado».