Un día en el Ayuntamiento de Almanza

El alcalde de Almanza visita la guardería del municipio. / Raúl Redondo

Javier Santiago invierte su tiempo libre en solucionar los problemas de los vecinos del municipio y garantizar un futuro a una comarca que genera empleo y crece en población gracias a las políticas activas basadas en el medio rural y la explotación de los recursos turísticos

LEONOTICIASAlmanza

El complicado futuro que tiene la provincia de León exige de políticos valientes, vecinos comprometidos con el pueblo y un cambio que sobreviva a la despoblación, el envejecimiento y el éxodo rural.

Esa es la tarea que se ha propuesto Javier Santiago, alcalde del municipio leonés de Almanza, rico en patrimonio, materia prima y que lucha por salir de la crisis demográfica.

Su juventud no deja de llamar la atención, en una época donde el compromiso político de los más jóvenes con las zonas rurales flojea. Y, en su caso, reconoce lo complicado de una tarea donde cuesta ver futuro más allá de 15 años. Él es partidario de decir que se ha terminado «la labor municipal de parques y bancos, hay que hacer algo diferente». Por ello, pide dar un giro de 180 grados porque «el mundo rural está en la UCI y si no cambia, no hay futuro para el mundo rural de aquí a 15 años».

Si el móvil le suena sabe que es porque algo no está yendo bien en Almanza. Es consciente de que tiene tras de sí a cerca de 600 habitantes que residen en los nueve núcleos de población.

Durante la mañana trabaja en León, aunque reside en el pueblo. El día a día se realiza en el ayuntamiento y, ante cualquier urgencia, está pendiente de su teléfono y en cuanto sale de trabajar visita a aquellos que se han acercado al Consistorio. Más tarde visita las obras pendientes, se sienta con el arquitecto, con el técnico o con el secretario y con ellos departe para ver los proyectos de Almanza.

Recorrido del alcaldel por la localidad.

«Esto se coge con ilusión o con ganas de luchar por el mundo rural o es imposible», asegura, porque cuando hay que visitar a las administraciones para pedir dinero, ese tiempo debe sacarlo de sus días libres y vacaciones.

Y luchar por el mundo rural también es estar en los momentos complicados como el que esa jornada le tocó vivir a Javier Santiago. Un incendio, en la calle principal de Almanza, encendía todas las alarmas y él fue uno de los primeros en poner a salvo a la familia que residía en la vivienda calcinada.

El alcalde es de esos que lleva en su sangre el agua del Cea que baña los pueblos del municipio. Vivió en Madrid y tenía trabajo fijo. Sin embargo, «uno es feliz con su familia y su entorno, en sus orígenes». Como reconoce, su familia y él le deben «todo» al pueblo y la zona y se sentía en deuda con el mundo rural. «Nunca me perdonaría, dentro de 40 años, decir que no lo intenté, que no me queje de que no hay bar, tienda, colegio o médico».

La nota a su primer mandato llegará el 26 de mayo, en el examen de los políticos. Haciendo un balance de estos cuatro años, Javier cree haber cumplido con sus objetivos. El pueblo ha cambiado. En el colegio ha pasado de haber siete alumnos a haber 28 y hay una guardería con nueve niños. En el aspecto demográfico, el pueblo de Almanza ha pasado de tener 170 personas a 250 y de cero turismo a 13.000 turistas; además, tiene proyectado un polígono industrial ya aprobado por al Junta.

El alcalde de Almanza recibe a leonoticias.

Precisamente, a la guardería se acerca a diario el alcalde para visitar a los pequeños y charlar con la profesora. El joven edil tiene claro que los niños son el futuro de Almanza, y para ello necesitan arrastrar familias hasta el pueblo.

Llenar el polígono industrial será clave para generar empleo directo e indirecto e intentar traer nuevas familias a vivir al mundo rrural, ya sea por motivo sociales, económico o neorurales. «Las estirpes se van agotando, queda gente mayor y los hijos hacen su vida fuera; si no consigues traer nuevas familias y estirpes, y llenar las casas, cada vez quedamos menos y el pueblo desaparece».

Entre los recursos con los que cuenta el municipio está su medio natural. «Se puede vivir de servicios, del medio natural». La comarca es rica en roble, pino, brezo, miel o ganadería extensiva de carne. En estas cosas, pueden ser competitivos con el resto de ayuntamientos.

Importante será para esto que salga adelante el permiso de caza en Castilla y León, donde su alcalde está muy implicado. De los nueve pueblos, casi el 80% de los ingresos dependen de la caza. Pero no solo es una cuestión económica, también es social y medioambiental.

El turismo, clave para Almanza

Y, sobretodo el turismo. Su pasado medieval permite a Almanza contar con un rico patrimonio histórico y una cota coronada por la torre, levantada por los propios vecinos del pueblo. Allí están trabajando para que se pueda acceder hasta el mismo campanario.

La campaña en la que se han embarcado lleva por título '12 meses, 12 razones' para visitar Almanza cada mes. «Hacemos diferentes eventos, ya sea setas, miel, actividades con bicicleta, de historia medieval...; que cada mes haya una razón para visitar el pueblo. A ello le suma el parque multiaventura, el centro de bicis o el novedoso observatorio de aves. «Queremos que haya empleo. Había dos bares y hoy hay cuatro; vivían de ello cinco personas y ahora viven diez, y hasta 20 en verano. La hostelería puede vivir en el mundo rural y el sector servicios, también.

Deuda cero, crecimiento de población, más actividad y generación de empleo. Con ese balance concluye Javier Santiago un mandato tras el que Almanza puede mirar al futuro y vuelve a creer en el desarrollo de su comarca.