Las 30 angustiosas horas de Abdu perdido en Picos de Europa

El menor de 13 años se recupera en el Hospital de León tras permanecer 30 horas en una zona de especial peligrosidad con fuertes pendientes y enfrentarse a temperaturas por debajo de los cero grados tras huir del refugio del Collado Jermoso

Momento en el que Abdu es trasladado del consultorio de Valdeón a la ambulancia.
A.C.
A.C.León

El domingo era una jornada especial para Abdu. Amante del atletismo y también de la montaña, este joven gijonés de origen etíope emprendía el ascenso al Collado Jermoso.

Un ascenso que emprendía junto a su padre, su hermano y otros amigos desde la localidad leonesa de Cordillanes de Valdeón.

Por delante, más de cuatro kilómetros de una ruta de extrema dureza con más de 1.200 metros de desnivel e importantes pendientes pero con unas impresionantes e impactantes vistas.

En detalle

Un auténtico espectáculo que, tras un duro e intenso esfuerzo, le llevaron hasta el refugio. Era su objetivo, donde pasaría la noche, a más de 2.000 metros de altura y en pleno corazón de Picos de Europa.

Sin embargo, una chiquillada 'torció' la que iba a convertirse en otra gran jornada de montañismo entre familia y amigos.

A las 7:00 horas del lunes, Abdu, una joven promesa de atletismo gijonés, abandonó el refugio entre el revuelo habitual de una mañana en un refugio de montaña: preparativos de mochilas y primeros desayunos.

Pero a nadie le extraño. Son muchos los que aprovechan las vistas del amanecer desde un escenario como el Collado Jermoso.

Voz de alerta

Sin embargo, Abdu no regresó al refugio y su padre no tardó en dar la voz de alerta tras no localizar al menor en los alrededores. Posteriormente y tras una primera búsqueda visual por parte de los guardas del refugio, se dio aviso a la Guardia Civil que, minutos después, alertó al Servicio de Emergencias de Castilla y León 112.

De inmediato, la Guardia Civil activó un amplio dispositivo de búsqueda que movilizó a efectivos del Greim de León, Asturias y Cantabria así como el helicóptero de la Unidad Aérea de León y el grupo cinológico de seguridad y rescate de la Guardia Civil de Castilla y León.

Imagen del menor difundida para su localización.
Imagen del menor difundida para su localización.

Unas labores al que se sumaron numerosos voluntarios que se encontraban en la zona así como expertos montañeros del valle de Valdeón. El tiempo corría en contra y se temía por la vida del menor y, por ello, toda ayuda era clave.

Mientras, su padre, su hermano y sus compañeros de 'viaje' descendían del Collado Jermoso por petición de los agentes de la Guardia Civil, que mantenían una base en la localidad de Posada de Valdeón.

Sin embargo, no permanecieron de brazos cruzados y siguieron con la búsqueda de Abdu en el pueblo, preguntando a vecinos y turistas por el entorno de la vía ferrata. Precisamente, hasta Cordiñanes de Valdeón se trasladaba la madre del menor –que no les había acompañado la ruta- para seguir de cerca las novedades de la búsqueda.

Cae la noche

Sin embargo, la densa niebla y las rachas del viento dificultaban los trabajos por aire y tierra que, al caer la noche, se tuvieron que suspender sin noticias o algún indicio sobre el paradero de Abdú.

Era tiempo de intentar descansar. Sus padres, en una pensión en Cordiñanes, sus rescatadores en el refugio del Collado Jermosos, todos con el corazón en vilo aunque sin perder las esperanzas.

Mientras, Abdú permanecía a la intemperie, ataviado con un chándal y unas botas de montaña enfrentándose a fuertes rachas de viento y a una sensación térmica equivalentes a valores por debajo de los cero grados.

El alcalde de Valdeón ha trasladado su máxima gratitud así como felicitación a los agentes del Greim así como a los voluntarios que se sumaron a la búsqueda del menor

Se había desorientado y había iniciado el descenso por ruta «especialmente complicada». Finalmente, optó por detener su caminar, apelando a la prudencia, en un punto entre el Collado Solano y las minas del Rabico. Y allí, esperó a ser localizado, sin arriesgarse ni dar un paso en falso en una zona con grandes pendientes.

Final feliz

Con los primeros rayos del sol, los agentes reanudaron la búsqueda ampliando el ratio. Mientras, la desaparición de Abdu saltaba a los medios de comunicación y a las redes sociales, donde se sumaban las muestras de colaboración de numerosos montañeros.

Finalmente, a punto de cumplirse las 30 horas sin noticias del gijonés, uno de los gritos de los rescatadores obtuvo respuesta. Era Abdu. Estaba vivo. De inmediato, la Guardia Civil centró sus esfuerzos en la zona y, tras obtener la localización visual, se trasladaron hasta el lugar donde permanecía el menor.

Era el principio del fin de un rescate angustioso en el que los peores presagios esta vez no se cumplieron. Abdu era trasladado en helicóptero hasta el consultorio de Posada de Valdeón, donde recibiría una primera asistencia y, lo más importante, donde viviría el reencuentro con sus padres y hermano.

Una revisión que además permitía verificar que el menor, pese a haberse enfrentado a temperaturas por debajo de los cero grados y llevar 30 horas sin ingerir alimentos ni líquidos, se encontraba en perfecto estado. Eso sí, en un grave estado de agotamiento.

Así, minutos más tardes era trasladado en ambulancia hasta el Hospital de León, donde ingresaba en torno a las 17:00 horas de este martes. Ahora, permanece en observación aunque, según fuentes hospitalarias, por protocolo sanitario.

De esta forma y casi 33 horas después, se pone punto y final a la búsqueda desesperada de Abdu, tras una chiquillada que pudo fraguarse en tragedia.