La gran familia marista sopla cien velas

Alumnos, hermanos y profesores comienzan a celebrar el centenario de la llegada de la institución educativa a la ciudad, con una agenda de actos con los que recordar el poso y la obra de Marcelino Champagnat en León

Alumnos de los Maristas, durante el acto. / Sandra Santos
NACHO BARRIO León

Cien años pasan de aquella aventura. De aquel día en el que cuatro hermanos franceses, con tantas ganas e ilusión como incertidumbre apostaban en León por levantar una escuela que siguiera los preceptos de Marcelino Champagnat. Aquella aventura educativa llegaba a una España experta en coger tarde los trenes del progreso, pero la innovación propuesta por los galos caló en la ciudad. Tal es así que a día de hoy, cuando 2018 va llegando a su final, la institución sopla cien velas con dos colegios en la capital.

Siempre es necesario celebrar los cumpleaños tanto por el recorrido realizado como por la alegría de seguir en el mundo de los vivos. Cien velas soplan losMaristas en León. Cien años han pasado ya de aquella hazaña educativa, que partió en León de forma humilde.

El Maristas San José era el escenario en la mañana del jueves del acto institucional con el que dar comienzo a las celebraciones. Los alumnos llenaron el salón de actos del centro, siendo los protagonistas de las representaciones con las que simbolizar la historia marista.

Y como muestra bien vale un botón, mejor si son dos. El alcalde de León, Antonio Silván, y el presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, son exalumnos maristas, y aprovecharon para recordar sus andanzas en el colegio, entre las que estaba el recuerdo de la primera 'pandilla' del alcalde (que sigue manteniendo en la actualidad) y el aprendizaje de Majo, que como interno incluyó la limpieza y la lealtad como valores, además de compartir clase con Alberto Núñez Feijoo, presidente de la Xunta de Galicia.

Las tres violetas siguen simbolizando los valores Maristas (humildad, sencillez y modestia) y estuvieron presentes en un acto en el que recordar estos cien años, en los que la institución ha hecho bandera de su método educativo.

Silván y Majo, alumnos maristas

El alcalde de León, Antonio Silván, es ex alumno del colegio Marista, una experiencia que hoy definió como «absolutamente enriquecedora», en la que los valores de «justicia, solidaridad, humildad y sencillez» demuestran que «estos cien años han servido para educar y formar a leoneses que están en el mundo entero».

Un centenario que para el alcalde supone «una satisfacción y un orgullo», que le ha trasladado de nuevo «el aroma a colegio que estaba en los años 70 y que perdura ahora en el siglo XXI», al colegio donde «el patio de atrás era de arena, donde el balonmano era el único deporte, donde había alumnos externos e internos y donde el salón de actos era el cine para disfrutar los sábados y domingos».

También fue alumno el presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, que estudió interno en el centro de Marista Champagnat, «donde solo nos dejaban salir el domingo por la tarde un rato por las tardes», recordó. Un centro en el que, según remarcó, además de la educación, aprendió «muchísimos valores y hasta a fregar platos y pasillos».

Majo llegó a Maristas Champagnat en el curso 1975/1976, «un año marcado por otros acontecimientos históricos que viví dentro de los Maristas», a los que quiso agradecer que «además de la formación a los alumnos haya otra educación en valores de convivencia, serenidad, tranquilidad, cordialidad y respeto a los demás».

Educación que se inculcaba también en deportes, ya que «había que pasar por del balonmano todos, fueras bueno o no», un deporte en el que aseguró que era «muy bueno» Alberto Núñez Feijóo, mientras que otros como él eran «bastante maderos».

Los Maristas, más que cifras

Un siglo de vida en el que han pasado por Maristas cerca de 10.000 alumnos entre todos los colegios. En la actualidad, Marista San José cuenta con 1.155 alumnos, 70 profesores y 20 personas en servicios, mientras que en el Champagnat hay 20 profesores y 212 alumnos.

Alumnos que reciben como «seña de identidad» de la formación Marista las tres violetas, que son «humildad, sencillez y modestia», desde la que se produce «un sentido de familia muy fuerte», así como el respeto a los derechos de la infancia y «la interioridad» acentuando «metodologías centradas en el alumno, en las inteligencias múltiples, la propia tecnología», a lo que se suma el impulso que se está realizando este año a los «proyectos de aprendizaje y servicio».

Javier García apuntó que para celebrar esta efeméride, a final de curso se llevará a cabo un acto abierto a toda la sociedad en la Catedral de León. Además, aproximadamente cada mes, se realizarán actos de celebración más pequeños y sencillos para los hermanos y todos los estamentos de la comunidad educativa.

Momentos de la visita institucional. / Peio García

 

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