El Leonés de San Isidoro, buque insignia de la institución

Unos pequeños alumnos aprenden matemáticas. / N. Brandón

El colegio mantiene todas las ventajas de un gran centro con el privilegio para los alumnos de disponer de una sola aula por curso desde los 3 años hasta cuarto de Educación Secundaria obligatoria

I. S. León

El Colegio Leonés de San Isidoro es un centro de vanguardia con una amplia y muy cualificada plantilla de profesionales que trabajan en unión con los más de 300 alumnos que llenan las aulas del centro, para darles las claves y que sean ellos quienes en base a un aprendizaje colaborativo enriquezcan su cultura y educación.

El centro situado en pleno casco histórico de la capital leonesa pertenece a una institución de importantes valores y compromisos con los alumnos y la sociedad. «El Leonés de San Isidoro tiene como singularidad dentro del conjunto de la institución que es un centro de una sola línea pero cubierto por los servicios de una gran institución», destaca Francisco García, director del Leonés San Isidoro.

El centro cuenta con una sola aula por curso desde los 3 años hasta 4 de Educación Secundaria Obligatoria, además cada aula no supera en ningún caso las ratios marcadas por Educación. Esta particularidad le confiere una posibilidad única de llevar un trato personalizado «tanto con las familias como con los alumnos». El Leonés de San Isidoro cuenta con todas las ventajas de un Colegio pequeño, pero avalado por una gran institución, de esta manera los alumnos de este centro tienen acceso a un bachiller de éxito garantizado.

Algunos alumnos en diferentes actividades.

Un trato personalizado con madres, padres y alumnos que gracias a su única línea se convierte en un colegio de lujo para sus estudiantes. Y así lo destaca el director del mismo ya que «a pesar de ser un colegio de una sola línea tenemos optatividad a partir de cuarto de ESO, propia de un colegio grande y tenemos la posibilidad de dar latín a diez alumnos o economía a nueve».

Un centro referente

El buque insignia de la educación en la capital leonesa mantiene su forma de trabajar y continuará así «otros 100 años». El director de la institución, Manuel Belinchón habla con orgullo del centro de San Isidoro y recuerda que hoy en día poder estudiar en un colegio con tan pocos alumnos y tan buen profesorado es un lujo.

El centro mantienen el mismo espacio que en años anteriores cuando albergaba más de 1.000 estudiantes, pero las aulas vacías han sido reutilizadas para poner a disposición de los estudiantes una mayor oferta educativa. «Para nosotros el Leonés de San Isidoro es el colegio histórico al que le tenemos mucho cariño y pretendemos que permanezca otros 100 años», asegura Manuel Belinchón.

El director de la institución asegura que el Colegio, enmarcado en pleno corazón de la capital, dispone de «todas las estructuras modernas necesarias y además tiene el enclave, la tecnología y unos profesores excepcionales».

Un trabajo por los alumnos

El centro cuenta con un gran profesorado, comprometido con la educación y el aprendizaje de los alumnos, pero buscando alternativas que favorezcan la participación y cooperación de los estudiantes. El Leonés de San Isidoro cuenta además con unos servicios encaminados al aprendizaje en el centro y a evitar la carga de tareas de manera innecesaria.

«Somos un centro de deberes cero», asegura el director del colegio, Francisco García. Los alumnos no llevarán tareas a casa hasta quinto de primaria, porque en el centro consideran que «el cómputo de seis horas permite un esfuerzo considerable» y si es necesario un refuerzo «se hace dentro del horario lectivo, ya que es más interesante otro tipo de experiencias o incluso que nuestros alumnos descansen».

La jornada se desarrolla desde las nueve de la mañana hasta las cinco menos diez contando con un espacio entre la una y las tres del mediodía en el que en diferentes turnos los alumnos se dirigen al comedor. Una de las particularidades del Colegio es que «tenemos cocina propia, con plantilla adscrita, se cocina por la mañana dentro del colegio y está custodiado siempre por el profesor del colegio».

El colegio cuenta con cocina propia.
El colegio cuenta con cocina propia.

Opciones para mejorar y divertirse

Tras una mimada y cuidada alimentación en la que se tienen en cuenta todas las alergias o necesidades especiales de cada uno de los alumnos, algunos de los estudiantes del Colegio Leonés de San Isidoro aprovechan ese espacio de tiempo para la realización de algunas actividades extraescolares.

En el conjunto de estas actividades extraescolares se encuentra dividido en tres opciones que amplían las opciones de diversión y aprendizaje. Por un lado, cuentan con las programadas por el propio centro entre las que destaca el baloncesto, plástica o guitarra. «En este caso son impartidas directamente por el profesorado del Colegio Leonés», explica Francisco García. En otro abanico de opciones se encuentran las actividades extraescolares ofertadas por las Escuelas Municipales del Ayuntamiento de León y finalmente aquellas que establecen en colaboración con otras instituciones que desplazan sus profesores al centro «para facilitar la comodidad a padres y alumnos».

Aprendizaje colaborativo

El Colegio Leonés de San Isidoro fomenta el aprendizaje colaborativo en el que cada alumno desempeña un rol dentro del aula. Secretario, coordinador, portavoz o controlador son las figuras con las que los estudiantes aprenden a ser responsables y ayudar a los compañeros.

En grupos de 4-5 alumnos cada uno cumple una función y desempeña un rol dentro del aula, ayudando así en diferentes aspectos a sus compañeros, fomentando el trabajo en grupo y la adquisición de responsabilidades desde pequeños.

Cada equipo cuenta con un Secretario encargado de recordar las tareas pendientes y los compromisos grupales o individuales, a su vez anota el trabajo en el diario del grupo. El Coordinador será quien indique las tareas que cada uno debe realizar cada momento, por lo que conoce claramente la tarea que se debe realizar y anima al equipo a seguir avanzando.

La figura del Portavoz será quien responda a las preguntas del profesor y presente a los compañeros las tareas realizadas. Finalmente, los equipos cuentan con un Controlador. El alumno encargado de supervisar el nivel de ruido, controlar el tiempo y vigilar que todo quede limpio y recogido.

Un centro que trabaja y seguirá trabajando por sus alumnos.

Escudo del Colegio Leonés.
Escudo del Colegio Leonés.