El turismo rural crece en Castilla y León el doble que la media nacional

Casa Rural en Salamanca. /El Norte
Casa Rural en Salamanca. / El Norte

La comunidad reválida su liderazgo, mientras que las pernoctaciones en hoteles repuntan en el primer semestre

ALFREDO SÁNCHEZValladolid

Un año más, Castilla y León cerró el ejercicio como líder en turismo rural con 76.141 viajeros; o lo que es lo mismo, el 20,7% del volumen nacional. Además, la comunidad registró una subida del 14,5% con respecto al año pasado -una tasa que duplicó al crecimiento experimentado por el conjunto nacional. Tan solo Cataluña, con un porcentaje del 10,3% del total, y Baleares, con el 9.8%, se acercaron a las cifras castellanas y leonesas, según datos del último informe sobre turismo rural que ha publicado el Instituto Nacional de Estadística y confirman fuentes de la Junta de Castilla y León.

Mientras tanto, los establecimientos hoteleros de Castilla y León registraron 487.455 viajeros desde enero hasta junio de 2019, lo que supone un aumento del 10,3% respecto al al año pasado, cuando en el conjunto nacional crecieron un 4,6%, hasta los 11,3 millones. Asimismo, los datos que facilita hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre Coyuntura Turística Hotelera revelan que el número de pernoctaciones en hoteles de la Comunidad experimentó un crecimiento del 9,6%, frente al incremento del conjunto de las autonomías del 2,5%.

Unos buenos datos para el turismo castellano y leonés; sobre todo en el ámbito rural. «Uno de los objetivos de la legislatura que esta a punto de concluir ha sido la dinamización del mundo rural de la comunidad a través del turismo», afirmaba el director de comunicación en funciones de la Junta, Alejandro Salgado.

El turismo rural se encuentra en su momento más dulce en Castilla y León, para alegría de los empresarios del sector que han visto en los últimos años como sus esfuerzos han sido recompensados. «El balance es muy positivo, es una buena noticia para todos los castellanos y leoneses» afirma el director de la Asociación de Empresarios de Turismo Rural de Castilla y León, Luís Chico.

Como prueba de ello, los datos colocaron a León como la quinta provincia de España con mayor número de pernoctaciones, con 23.023; seguida a continuación por Ávila, con 21.667; Segovia, con 21.537; y Burgos, con 21.484. Además, el número de pernoctaciones totales registradas durante el último año también subió un 19,9%, con 146.428 pernoctas, mientras que en el resto de España únicamente se experimentó un crecimiento del 7,3%. Según la Junta de Castilla y León «el incremento de las pernoctaciones es lo que incrementa el gasto turístico, y con ello la rentabilidad del sector».

Los datos

En cuanto al grado de ocupación, Castilla y León estableció este año registros del 14,68%; en este caso peores que la media nacional que fue de 15,86% -con la excepción de los fines de semana en los que sí supero en varios puntos al 28,53% nacional, motivo por el cual se ha considerado a la comunidad como «un destino de fin de semana».

En todo caso, la tasa de crecimiento de ocupación de la comunidad castellano-leonesa, volvió a superar a la media con un aumento del 19% con respecto al año pasado. Ha de tenerse en cuenta además que la variable del grado de ocupación no puede analizarse sin tener presente otro factor: el incremento de la oferta turística. Y en Castilla y León se ha podido observar un incremento del 18,66% durante el último año, como ha querido subrayar el director de comunicación de la Junta de Castilla y León.

En el mes de mayo, Castilla y León contaba con 3.610 establecimientos abiertos, casi un 1% más que en 2018. En total se ofertaron 32.162 plazas, de las cuales Ávila dispuso del mayor número, con 6.222 plazas; seguido de Salamanca, con 4.268 y de Burgos, con 4.066. La ocupación media más alta, sin embargo, se registró en León, con un 19,1%; seguido de Segovia, con un 17,1% y de Burgos, con 17%.

Margen de mejora

Sorprende, no obstante, observar que pese al espectacular crecimiento del número de viajeros, la estancia media es de tan solo 1,92 días. En el resto del territorio, la estancia media es considerablemente mayor; de 2,32 días y Castilla y León ocupa, por lo tanto, el tercer puesto en cuanto a comunidades a las que menos tiempo de estancia dedican sus turistas -solo superada por la Comunidad de Madrid, con 1,56 días y Galicia, con 1,54.

Otro de los aspectos en los que la comunidad podría haber mejorado, según el informe, es en la cantidad de turistas extranjeros que acogió. Aunque es cierto que en la temporada pasada creció el número tanto de turistas nacionales, hasta 64.433, como extranjeros, hasta 11.708; este último tan solo representa el 9% del total, en comparación con el 20,3% de media del resto de España.

El anteriormente mecionado director de empresarios rurales Luís Chico hacía auto-crítica al respecto: «se ha intentado que el turismo rural castellano y leonés se abra a nuevos públicos, sin embargo, aun queda trabajo por hacer».

Por ello, durante los últimos años, desde la Asociación de Empresarios de Turismo Rural, así como la Junta de Castilla y León, se ha intentado combinar la oferta y promoción de turismo con la de actividades, patrimonio, productos gastronómicos, etc. La oferta de turismo activo, por ejemplo, aumentó un 18% en los últimos cuatro años con el objetivo de promocionar los atractivos de la comunidad y la Junta ha declarado haber destinado más de 25 millones de euros para la promoción y dinamización turística del sector, durante la última legislatura de Juan Vicente Herrera. Todo ello con el objetivo de «lograr, a partir de criterios objetivos, impulsar la calidad de la oferta turística de Castilla y León», como afirma el departamento de comunicación de la Junta.

Aunque el balance general de los datos de mayo ha sido positivo, en el resto de España las estancias medias aumentaron más que en el caso de Castilla y León. Esta tendencia, que si se ha podido observar en el resto del territorio nacional hubiese significado un mayor número de pernoctaciones que, inevitablemente, se habría traducido en una mayor cantidad de ingresos.

Actualmente, el sector del turismo rural da empleo en Castilla y León a 4.818 personas, aunque ha disminuido su número en un 1,3% con respecto al año pasado. En total 62 personas dejaron de trabajar en el periodo pasado, al mismo tiempo que el costo medio de las estancias hoteleras aumentó un 2,1%, hasta los 132,46 euros.