Una de cada tres empresas de León afrontará un relevo generacional a corto o medio plazo

Planta de LM en Ponferrada. /Gráfico
Planta de LM en Ponferrada.

El 43% de las compañías necesitarán incorporar a profesionales que aún no existen, segun un estudio de CC OO, que destaca la necesidad de promover formación especializada por sectores, además de formación básica en nuevas tecnologías y competencias digitales

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Casi una de cada tres empresas de la Comunidad, el 30,5%, reconoce que tiene necesidades de relevo generacional a corto o medio plazo, una situación que se da con mayor intensidad en los sectores del transporte (41,2%), agroalimenario (40%) y comercio (39,3%), según una encuesta de Foremcyl CC OO, recogida por Ical.

El estudio recalca asimismo que un 43,3% de las empresas asume que necesitará incorporar en el futuro a profesionales que actualmente no existen. La encuesta de Foremcyl afirma que el 33,2% de las empresas indica que no es posible que sus trabajadores actuales puedan desempeñar esta tareas novedosas frente al 68,8% que asegura que podrían asumirlas con un programa formativo previo. Así, el 43% de las empresas admiten que para mejorar su competitividad necesitarían formación continua; y un 33%o que requriría cursos de especialización.

Las empresas señalan fundamentalmente que necesitarán en el futuro profesionales con conocimientos en nuevas tecnologías e informática (17%), ingenieros y robótica (13,5%) y redes sociales y marketing (9,9%). Sin embargo, el 17,7% apunta a perfiles que coinciden con sus puestos clave, por lo que no necesitarían ampliar personales que ya existen en su empresa.

Otros perfiles con menos menciones, fundamentalmente para sectores sociosanitarios y de servicios sociales, son los terapeutas ocupacionales (4,3%), logopedas (2,8%), animadores socioculturales o trabajadores sociales (2,1%), figuras que en ocasiones se tienen disponibles a tiempo parcial y las empresas consideran que se deberían incluir en la plantilla de manera más estable.

Además, también se hace alusión a perfiles más transversales como comerciales y analistas de datos (cinco% en ambos casos), profesionales con idiomas (2,8%), diseñadores gráficos (2,1%) o profesionales de calidad (1,4%), además de hacer hincapié en la necesidad de trabajadores más cualificados a nivel general (5,7%).

Formación

Las empresas destacan en un 35,9% de los casos que su personal necesita formación en conocimientos específicos de cada actividad; aunque con carácter transversal, el 27,8% apunta a las nuevas tecnologías y la digitalización; un 13,7% a la prevención de riesgos laborales; y un 8,1% a habilidades sociales y comunicación. Asimismo, un 7,8% se refiere al manejo de maquinaria; un 7,4% a la atención al cliente; y un 6,3% a idiomas y al reciclaje continuo, en ambos casos.

La secretaria de Formación y Política Industrial CC OO de Castilla y León, Carmen Álvarez, constató que la encuesta indica que se ven como principales carencias formativas las relacionadas con nuevas tecnologías y digitalización y la formación especializada para los sectores, «de difícil acceso para las empresas medianas y pequeñas».

Los resultados de este estudio, manifestó Álvarez a Ical, «vienen a confirmarnos en la necesidad de promover formación especializada por sectores, además de formación básica en nuevas tecnologías y competencias digitales, para ponerla a disposición, principalmente a las pequeñas empresas, con el fin de que los trabajadores de éstas tengan a su alcance una oferta formativa de calidad, relacionada con su trabajo», dijo.

Una oferta, explicó la secretaria de CCOO, que les permita «el mantenimiento de sus competencias y el ejercicio a su derecho anual de 20 horas de formación, así como en su caso, el derecho a la formación necesaria para la adaptación a las innovaciones o cambios introducidos en su puesto de trabajo, como prevé el Estatuto de los Trabajadores».

Carmen Álvarez defendió que la impartición de esta formación debería asegurarse tanto con los recursos que aportaran las empresas, bonificables para ellas, según los tramos previstos en la legislación aplicable, como también a través de fondos públicos, en la medida que la formación subvencionada pudiera adaptarse a estas necesidades transversales y sectoriales.

La experta en formación lamentó que según el informe las pymes apenas aprovechan el 20% de las cuantías previstas para bonificación de cursos y recalcó la apuesta del Diálogo Social en la Comunidad, para extender la formación en competencias digitales, que constituye «una necesidad imperiosa».

En este sentido, explicó que en la revisión del Acuerdo Marco de Competitividad, se contemplaron este año 1,5 millones para formación ene stas competencias de ocupados y desempleados, aunque por la prórroga presupuestaria, se integro en la convocatoria formativa general. El objetivo ahora es diseñar un programa específico, que se pueda poner en marcha de manera independiente ante las necesidades expresadas por las empresas.

Por otra parte, Álvarez también explicó que CCOO se está preparando en el interno ante la nueva realidad digital y recalcó que ha puesto en marcha esta semana, el jueves precisamente, en Miranda de Ebro, Burgos, la primera de las jornadas de un curso sobre «Digitalización productiva y sindicalismo' dentro de nuestro plan regional de formación sindical para delegados y delegadas y para las estructuras de la organización.

Incorporación de jóvenes

La encuesta encargada por Foremcyl indica también que el 60,7% de las empresas está incorporando actualmente jóvenes, mediante convenios de prácticas, becas, FP Dual, contrato de formación o en prácticas, que podrían adaptarse a sus necesidades.

Al respecto, las empresas apuntan en un 28,7% de los casos a la informática dentro de las áreas en las que el personal necesita refuerzo, seguida por la prevención de riesgos (24%); los recursos humanos (21%); comercialización y marketing (18,3%); calidad y medio ambiente (10,9%); gestión contable y financiera (7,1%) y gestión empresarial (6,8%). Otras áreas a las que se apunta son los idiomas, la atención al cliente y específicas del sector al que pertenece la empresa.

El estudio constata que las empresas asumen que deberán hacer frente a diferentes transformación durante los próximos años, y aseguran en un 21% de los actuales puestos de trabajo se verán afectados fundamentalmente por las nuevas tecnologías, y un 17,8%, por las adaptaciones normativas. Asimismo, un 8,9% apunta al impacto de la automatización, un 6,8% a cambios en el mercado, y un cinco% a modificaciones organizativas.

La encuesta precisa que son las empresas de hasta 25 trabajadores, las que consideran en mayor medida que los cambios en referencia a las nuevas tecnologías son los que afectarán a los actuales puestos de trabajo; mientras que las actividades con más de 50 empleados apuntan a la automatización.

El 35,9% de las empresas indica que el plazo necesario para adecuar los puestos de trabajo a esos cambios es de más de dos años, mientras que un 32,3% apunta a menos de dos ejercicios; y un 31,8% a menos de uno.

La encuesta indica que el 38,5% de las empresas asume que para mejorar su productividad un factor que influiría directamente sería la mejora de las capacitaciones de sus empleados (38,5%), seguida de la financiación (27,2%), los costes (26,9%) y la comercialización (25,4%).

Las empresas consideran que los factores que más influyen para impulsar la productividad de sus empleados son la motivación (55,3%), seguida de la formación continua (43,8%), la especialización (33,1%), mejoras económicas (31,7%) y la experiencia (25,1%).

Competencias

Las competencias más importantes para el desarrollo de la empresa en los próximos años son el trabajo en equipo (56,2%), la atención al público (47%) y la resolución de problemas (42%). En cuanto a los valores de la empresa, destacan el compromiso (71,3%; y la responsabilidad (63,6%).

En cuanto a las habilidades o competencias que será necesario reforzar, las empresas apuntan en un 47,6% de los casos a la toma de decisiones y la resolución de problemas, seguida por el 40,8% que señala a la gestión de conflictos; y 40,2%, afrontar el cambio; y un 38,5%, enfrentarse al estrés. También superan el 30% las menciones del trabajo personas, la gestión personal y la motivación, además del desarrollo de equipos efectivos.

En líneas generales, aunque la mayoría de las empresas declara hacer algún tipo de formación, lo que es coherente con la obligación universal de todas las empresas de dar formación a sus trabajadores y cuando menos en materia de salud laboral, hay sectores, como la Construcción o los Servicios, donde un 26,3 y un 20,3%, respectivamente de las empresas reconoce no hacer formación alguna.

La formación estrictamente obligatoria, principalmente de seguridad y salud laboral, constituye el 55% del total de la formación que hacen las empresas. Entre las razones para no hacer más formación o no hacer ninguna, junto a la falta de tiempo, la ausencia de oferta externa o el coste que la formación supone, es destacable como motivo la contratación por las empresas de personal nuevo ya cualificado, lo que supone, ante los cambios productivos, no apostar por la recualificación de la mano de obra que ya se tiene sino por la contratación de otra ya formada.