La tentación hecha dulce llega a las Cortes

El puesto de uno de uno de los monasterios lleno de gente. /G. Villamil
El puesto de uno de uno de los monasterios lleno de gente. / G. Villamil

31 monasterios y conventos de la región venden sus productos artesanales este fin de semana

LUCÍA CARRERA

Como cada año desde hace cuatro, las Cortes de Castilla y León hacen de anfitrión de la feria 'Dulce Tentación', que expone y vende productos artesanales elaborados por 31 monasterios y conventos de la comunidad.

La iniciativa, de la Fundación Villalar-Castilla y León, pretende divulgar el patrimonio cultural de la región y dar a conocer los productos de calidad elaborados por las comunidades religiosas.

La feria cuenta con la representación de monasterios y conventos de todas las provincias de Castilla y León y, de todos ellos, 11 han sido declarados Bien de Interés cultural.

Entre todos los manjares que pueden encontrarse estos días en Las Cortes destacan el pan de Cádiz y los Corazones de Santa Teresa del Convento de Santa María de Jesús, en Ávila; el turrón de las monjas del Monasterio de la Ascensión del Señor, en Burgos; las trufas del Monasterio de Santa Clara, también en Burgos; las mantecadas del Monasterio de la Santa Cruz en León o las almendras garrapiñadas del Monasterio del Sagrado Corazón en Valladolid, entre otras muchas delicias también saladas o artesanías variadas como figuras religiosas.

Donde más venden

Sor Beatriz y Sor Dolly pertenecen al Monasterio de Nuestra Señora de Belén, en Toral de los Guzmanes, León, y explican que van todos los años a la feria en las Cortes porque «no vendemos mucho en el monasterio y es una buena forma de darse a conocer, además aquí vendemos muchísimo. Por lo que realmente peleamos es por cubrir gastos para poder continuar con la actividad». Las pastas de queso de este monasterio leonés han ganado el primer premio en la feria de León y, además, algunos de sus productos se pueden conseguir en centros comerciales de Madrid.

En el Monasterio de Santa Clara, en Carrión de los Condes, Palencia, llevan haciendo dulces para conseguir fondos desde 1972. Sor María Micaela asegura que «todo ha cambiado mucho desde entonces y hay que adaptarse a los tiempos. Estamos pensando en abrir una página web para vender los productos por internet». Al igual que Sor Beatriz y Sor Dolly, Sor María Micaela garantiza que venden más en la feria de lo que venden en el monasterio porque «van muchos peregrinos que no quieren ir cargados». La especialidad son las virutas de San Miguel y los amarguillos, aunque tienen todo tipo de repostería.

Esta feria, que comenzó el viernes, tendrá abiertas sus puertas hasta el domingo 16 de diciembre a las 20:00 horas. Todo está ya preparado para poder disfrutar de un fin de semana de golosa tentación.