El techo de cristal se ensancha: Sólo el 14% de los directivos en grandes empresas son mujeres, cuando en 2017 eran el 26,4%

El techo de cristal se ensancha: Sólo el 14% de los directivos en grandes empresas son mujeres, cuando en 2017 eran el 26,4%Gráfico

CCOO y UGT constatan que las mujeres siguen asumiendo las labores del hogar y el cuidado de los familiares, lo que limita sus posibilidades de ascender en empresas por su falta de disponibilidad

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ICALLeón

Los techos de cristal para el ascenso laboral de la mujer a puestos directivos existen y se hicieron más gruesos en 2018. Los datos que facilita la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), recogidos por Ical, revelan que el porcentaje de mujeres en puestos directivos de empresas grandes o medianas se situó el año pasado en el 14 por ciento, 700 de 5.000 directivos, frente al 26,4 por ciento que suponían el año anterior, cuando se contabilizaron 1.900 sobre un total de 7.200 ocupados en esos puestos en la Comunidad.

Asimismo, en el caso de los ocupados con puestos directivos de pequeñas empresas, departamentos o sucursales, la EPA registró en 2018, un total de 17.900 mujeres, lo que supone el 27,9 por ciento de estos puestos en la Comunidad (64.100). Un porcentaje que también empeoró respecto al 31,1 por ciento que suponía en 2017.

La situación no mejora en el caso del análisis de los mandos intermedios. En este caso, de los 60.000 ocupados en la Comunidad, con algún puesto similar, 21.700 eran mujeres, lo que representa el 36,2 por ciento del global. Sin embargo, ese porcentaje el año anterior ascendió al 42,9 por ciento del total de mandos intermedios contabilizados dentro del mercado laboral de Castilla y León.

Por el contrario, los datos son más positivos en el caso de las mujeres en la categoría de encargado, jefe de taller o de oficina, capataz o similar. En concreto, la mujeres de la Comunidad, siempre según la EPA, asumieron el pasado ejercicio, 23.500 de los 65.100 puestos de estas categorías en la Comunidad, lo que supone el 36,1 por ciento del total, cuando en 2017, ese porcentaje se situaba en el 26,9 por ciento.

La categoría de empleo con jefes y sin subordinados, la mayoritaria, pone de relieve una nueva pérdida de peso las mujeres dentro del mercado laboral. En este sentido, el estudio indica que las féminas asumían el año pasado, 327.500 empleos «rasos» de los 675.500 globales en la Comunidad, lo que representa un porcentaje del 48,5 por ciento, inferior al 50,7 por ciento que alcanzaron el ejercicio anterior, cuando asumieron el 50,7 por ciento de estos puestos de trabajo.

Falta corresponsabilidad

Las secretarias autonómicas de Mujer y Políticas de Igualdad de CCOO, Yolanda Martín, y de Igualdad y Juventud de UGT, Ana Isabel Martín, coincidieron en que el principal motivo por el que las mujeres no acceden a los puestos directivos como los hombres es su disponibilidad, ya que siguen asumiendo mayoritariamente las labores del hogar y el cuidado de los familiares, menores o dependientes. Asimismo, denunciaron que la masculización de los puestos de responsabilidad también frena su acceso, a pesar de estar mejor preparadas que los hombres.

Yolanda Martín advirtió de que «mientras haya hombres en las cúpulas de las empresas a las mujeres las será muy difícil meterse en los puestos de dirección». Martín recalcó que el modelo productivo actual exige «mucha presencia» en la empresa y las mujeres no disponen de esa capacidad frente a los hombres, porque siguen encargándose mucho más tiempo de las labores del hogar y del cuidado de familiares, menores o dependientes, y «no hay corresponsabilidad».

24 horas al servicio de la empresa<

«Las empresas quieren trabajadores a su servicio las 24 horas del día y a la hora de contratar prefieren a los hombres, a los que también ofrecen determinados puestos porque no estarán tan sometido a esa carga. Ese es el problema», dijo.

La secretaria de CCOO advirtió de que «hasta que no se obligue a la paridad no se logrará una igualdad efectiva» en el acceso el empleo y a los puestos de responsabilidad. Una situación que se produce, dijo, a pesar de que el nivel formativo de las mujeres está muy por encima del masculino. «Hay algo que nos frena, incluso nosotras mismas nos frenamos, pensamos que no podemos llegar, nos entra miedo de un entorno muy masculinizado. Todo es educacional», indicó.

Reorganizar horarios

Ana Isabel Martín constató que los datos hablan por si mismos y afirmó uno de los factores de la brecha salarial entre hombres y mujeres es «el techo de cristal» porque «los cargos representativos y de dirección siguen siendo ocupados por los hombres».

Esta dificultad de acceso a los puestos directivos responde, indicó la secretaria de UGT, a varios factores, como la incorporación de la mujer más tarde al mercado laboral y, sobre todo, a que «sigue haciéndose cargo de los cuidados, coge las excedencias y las reducciones de jornada, y esto hace que se frene su carrera profesional». «La disponibilidad que supone tener un cargo de alta dirección repercute en que debes renunciar a determinadas horas personales o familiares, y siempre son las mujeres las que por desgracia no están dispuestas a asumir esto», dijo.

En este contexto, remarcó la necesidad de reorganizar horarios en las empresas y denunció que las políticas públicas en conciliación «no son suficientes si se comparan con los horarios que se exigen desde las empresas». Asimismo, lamentó la falta de «corresponsabilidad» y razonó que «si hubiese medidas públicas que ayudasen a la conciliación para el cuidado menores o dependientes, las mujeres lo tendrían más fácil para optar a los puestos de responsabilidad». «Es una cuestión de inversión pública pura y dura y de un cambio de conciencia social, para que determinadas tareas no dependan en exclusiva de las mujeres».

Datos de desigualdad

Yolanda Martín constató que esta situación se repite mires donde mires y preció que en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35, sólo están integrados por un 22 por ciento mujeres. Además, indicó que en el Congreso y el Senado, no llegan al 40 por ciento; aunque en el Parlamento de Castilla y León, son algo más de ese porcentaje. «Sólo se acercan a la paridad los ejecutivos y justito» dijo.

Agregó que el porcentaje de mujeres alcaldesas sólo alcanza el 19 por ciento en España, aunque se reduce al 16,6 por ciento en Castilla y León. Martín también expuso que en Tribunal Constitucional, sólo hay un 16,67 por ciento de mujeres, «cuanto hay más juezas que jueces»; y en las reales academias, solo son el 13,4 por ciento. Por último, constató que las universidades sólo tiene un 20,48 por ciento de rectoras, cuando el nivel de estudios de las mujeres «es superior».