El 30% de la superficie forestal privada de la región se encuentra en estado de abandono

Trabajos de desbroce en un monte de Palencia. :: /A. QUINTERO
Trabajos de desbroce en un monte de Palencia. :: / A. QUINTERO

La Federación de Propietarios propone impulsar el monte como generador de empleo

SUSANA GUTIÉRREZBURGOS

Un total de 700.000 propietarios con una media de apenas una hectárea de superficie forestal. Esa es la causa que lleva a que más del 30% del terreno de monte privado de Castilla y León se encuentre sin explotar y, en la mayoría de los casos, en una situación de total abandono. La concentración forestal, el asociacionismo o facilidades para transmitir la propiedad de esas parcelas son algunas de las soluciones que reclama a la Junta de Castilla y León y a los partidos políticos la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León (FAFCYL), un colectivo que reúne a unos 6.000 propietarios, un total de 50.000 personas físicas, que aglutinan alrededor de medio millón de hectáreas forestales. Asimismo, acumulan 840.000 hectáreas de libre disposición de los ayuntamientos.

La recolección de setas y piñones, la extracción de resina o la explotación de la madera son algunos de los recursos laborales

El colectivo lamenta que esas masas arbóreas en estado de abandono generen varios problemas como la propagación de incendios o la llegada de plagas que no se tratan. El presidente de las FAFCYL, Jesús Pestaña, va más allá e incide en la labor económica y social de los montes. «Podrían dar trabajo a madereros, para la recolección de setas, piñón, resina y no están cumpliendo esta función». Considera que si toda esa importante masa de superficie forestal estuviera en explotación «se podrían generar puestos de trabajo con lo que eso conlleva para luchar contra la despoblación y que florezca la economía rural. En estado de abandono no hay beneficio ninguno, ni económico ni social».

Además, insiste en los consabidos beneficios medioambientales de la masa forestal, que tiene una función positiva para compensar las emisiones de CO2, regular el ciclo hídrico, evitar la erosión y favorecer la biodiversidad.

Compromiso

El colectivo de forestales pide un mayor compromiso de ayudas por parte de la Junta de Castilla y León a un sector que se declaró como estratégico en la región por parte de la Agencia de Desarrollo Económico. «El primer pilar de ayudas va a lo agrícola, nos parece bien, pero a lo forestal se destinan menos partidas de lo que creemos que se debería destinar y menos de lo que el anterior consejero comprometió con nosotros, dijo que un 15% y no se está cumpliendo, ya que se ha quedado en alrededor de un 10%». En esta línea, Pestaña lamenta que no exista tampoco una Política Forestal Común Europea. En la actualidad, el sector se beneficia de los Fondos de Desarrollo Rural, que suponen un 2,25 % de la PAC.

Respecto a las medidas que se piden a la Junta, Pestaña reivindica que se apueste, como ya se hace en el mundo agrario, por la concentración de parcelas. Asimismo, solicita el fomento del asociacionismo, «hacer que los propietarios forestales sigan manteniendo su propiedad, pero que de alguna forma cedan a un tercero, a profesionales, la gestión de sus parcelas». Una tercera vía, según el presidente de FAFCYLE, sería dar mayores facilidades a la hora de transmitir los derechos de uso, salvaguardando los legítimos derechos de los propietarios. «En muchos casos quisieran, pero para una parcela de media hectárea o una hectárea supone hacer los papeles, ir al notario, al registro, es más, en algunos casos, son parcelas que no tienen ni papeles», detalla.

En las propuestas de futuro también solicitan una revisión intermedia del Programa de Desarrollo Rural, medidas fiscales para incentivar la gestión, un programa de promoción del sector, la creación de un servicio de asesoramiento y una consejería propia que permita defender los intereses de los propietarios de montes. Los colectivos forestales se muestran esperanzados con que sus reivindicaciones sean tomadas en cuenta porque «la sociedad demanda que se cuide el Medio Ambiente, hay que hacer ver que esto es un bien común y no solo de la propiedad», insiste.